LA VIDA
DE LOS OTROS
Metáfora polisémica de la condición humana
Leo Zelada
Ya
sabemos que otorgarle a Scorsese por un remake el premio al mejor director
y película en los Oscar fue una equivocación, mas en el
caso del galardón de mejor película extranjera a La
vida de los otros, la decisión de la academia fue acertada.
Esta película largamente premiada en Europa y que significa el
debut como director de cine del alemán Florian Henckel von Donnersmarck
es sin lugar a dudas la mejor película del año 2006. La
actuación de los actores es magistral, el guión crudo y
verosímil. Es un film sencillo de estructura clásica pero
de una profundidad y humanismo impresionante.
La
historia trata sobre un capitán de la temida Stasi, la policía
secreta de la ex Alemania oriental llamado Wiesler, éste es un
ferviente creyente del régimen socialista y es muy eficiente en
su trabajo. A él se le encarga la misión de vigilar al poeta
y dramaturgo Georg Dreyman y a su novia, la actriz Christa-Maria Sieland.
En esta historia no hay buenos ni malos, sino personas que en circunstancias
extraordinarias tienen que decidir entre hacer lo correcto o no. Por ejemplo,
hay una escena en la cual Dreyman, enterado de que su novia mantiene relaciones
con un funcionario importante del partido, le pide que se quede con él
porque sabe que ella no va a verse con una amiga, sino con ese burócrata
comunista, a lo que ella dice que no puede permitir sacrificar su vida
por el teatro, que tiene que sobrevivir. En otra escena el capitán
Wiesler siente el impacto de esta tragedia y se va a beber a un bar y
le dice sorprendentemente a la actriz, a la cual encuentra de casualidad,
que no haga lo que va hacer, sino que sea ella misma, que no debe venderse
porque vale mucho. La actriz regresa a su casa y se reconcilia con el
poeta, pero más adelante, cuando es apresada, denuncia a Dreyman
y lo traiciona. Otra escena fuerte es cuando el poeta le dice que antes
él tenía miedo a la soledad y no escribir, pero que ahora
ya no le importa ello, sólo le da miedo el hecho de perderla.
Esta
película hace una reflexión ética sobre la vocación
del escritor y su compromiso con la realidad social, así como una
lectura sobre el arte y una crítica a cualquier tipo de totalitarismo.
En este caso, de izquierda, pero que en realidad se reproduce con matices
a dictaduras y regímenes democráticos occidentales, o sea,
el mantener la autonomía del escritor ante el poder y sus cenáculos
culturales. Es una película que analiza el amor y su sacrificio
a la persona que se ama o el amor al arte y su reconocimiento personal.
En fin, este film es una metáfora polisémica sobre la condición
humana.
Vean
esta película y saquen sus propias lecturas.
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