VICENTE CERVERA SALINAS

     (Albacete, España, 1961)

     Se doctoró con una tesis sobre la poesía de Jorge Luis Borges en la Universidad de Murcia, donde actualmente es catedrático de Literatura Hispanoamericana. Es autor del ensayo La Poesía y la Idea (Premio Nacional Antrophos) y co-editor de la obra ensayística Los reinos de Santayana.
     Su obra poética comprende los títulos De Aurigas inmortales (1993), La Partitura (Madrid, 2001) y El alma oblicua, libro del que extraemos este poema.

El alma oblicua

 

EN BUSCA DE CARLOTA
No buscaba a la mujer, sino su cuadro.
El retrato que admiramos, nos deleita
y sume en confidencias mudas. Pero
al tiempo que el dibujo huía
y mostraba sus contornos fantasmales,
la mujer aparecía. Me invitaba
a recostarme en el diván de los helechos
para ahondarme en el presente, que mostraba
cálida y sincera. Me admitía
como socio reservado y elegido. Cedía
su asiento, sus cigarros, su almohadón,
su botiquín, su arena y sus heridas:
el collar de la familia, el galope inicuo
del latido que se enferma, los frutos
de su cuerpo y la inicial de sus
ensueños. Aquel día se multiplicó
por tres, y fuimos cómplices de una
ciudad que se vestía de escenario,
para un drama improvisado, de
deleites sin pasión, pero con alma
y sed de ser. No era la dama de
atributos victorianos cuyo vértigo
ascendió de entre los muertos. Era carne,
era herencia de otros pueblos peregrinos,
era madre y era hermana. Testigo,
reina Mab y, sobre todo, era pregunta.

El cuadro se diluye, al fin silente,
innecesario; la mujer acude.
¿Cómo ocultarle quién soy?
¿En qué retrato de palabras
y de gestos me hallaría?

 

 

 

 

 

 

 

ALEJANDRO CAMPOS OLIVER

     (Cuernavaca, Morelos, México, 1983)

     Diplomado en Artes Plásticas por el Centro Morelense de las Artes. Representante internacional de la Casa del Poeta Peruano en México. Director del suplemento cultural “Coordenadas de la Utopía” del periódico El Regional del Sur. Sus textos han sido incluidos en antologías de México, Argentina, Uruguay, Perú, Brasil y Cuba.
     Autor del libro Oraciones Temblorosas (2005), al cual pertenece ‘Un poema que explique mi vida’. Ha sido compilador de la antología morelense El zumo escurre de los verbos (2005) y ha sido nominado al Premio Nacional de la Juventud en el 2005. El poema ‘Mi sombra II’ pertenece al libro Sombras, aún inédito.

Oraciones temblorosas

 

UN POEMA QUE EXPLIQUE MI VIDA
Un día lluvioso
bajo los árboles
es el poema
que podría explicar
mi vida

 

 

MI SOMBRA II
Mi sombra
abre las ventanas y tira
de las ramas del naranjo
así pasan sus años
mientras las
luciérnagas la siguen
nadando entre la lluvia

 

 

 

 

 

 

 

ANDRÉS GONZÁLEZ CASTRO

     (Barcelona, España, 1974)

     Vive en la actualidad en Martorell, donde es profesor de secundaria. Ha publicado en revistas como Turia o Reloj de Arena y colabora con El Ciervo. El poema seleccionado pertenece a una de sus últimas creaciones, Retablo de Nueva York, con el que se adjudica recientemente el X Certamen Literario de la Universidad de Sevilla. Además, tiene publicados otros tres poemarios.

Andrés González Castro © Sarduní Pons i Vidal

 

WORLD WIDE WAY OF LIFE
Se quieren. Sincronizan
bostezos en el centro comercial.
Se quieren. Se reprochan
agravios inventados.

Degluten hamburguesas con ketchup y mostaza,
palomitas con pepsi es lo de hoy,
nubes y regaliz y gominolas.
Nubes con ketchup y mostaza,
hamburguesas con pepsi es lo de hoy,
regaliz, palomitas, gominolas.

Se quieren. Se dedican
berridos y caricias por igual.
Se quieren con sus lípidos.
Se quieren por sus lípidos.

Ven cine made in Hollywood, of course,
se entretienen en los recreativos,
deambulan por tiendas y más tiendas.

Se quieren. No les busques
en cámaras secretas, claroscuros,
el laberinto de la ambigüedad.
Claridad de los tubos fluorescentes.
Bostezan. Se acarician. Se desean.

 

 

 

 

 

 

 

JOSÉ MARTÍNEZ ROS

     (Cartagena, España, 1981)

     Estudiante de Quinto Curso de la Facultad de Historia (Universidad Complutense de Madrid), ha obtenido los siguientes premios: finalista del Premio de poesía Dionisia García (Universidad de Murcia, 2003); Premio Adonais de poesía 2004 y Premio Blas de Otero 2005.
     Tiene publicados los siguientes libros: Y siempre (Libros del Claustro Alto, Córdoba, 2004) y La enfermedad (Rialp, Madrid, 2005). Ha colaborado también en el anuario de la Real Academia de Córdoba, las revistas Fósforo, Nayagua, Musu, y ha participado en el ciclo de conferencias “Jaime Gil de Biedma: vida y obra” (Biblioteca Regional de Murcia, 2005).
     Este poema es inédito.

El poeta y su hermano en Estambul © Rocío Rosa

 

LA FUENTE
(Córdoba)
Ni siquiera la piedra es inmortal:
mira los capiteles, las estatuas, los tímpanos
que hebras de luna trenzan sobre nuestra ventana,
temblando como un niño en brazos del invierno.

Los ha herido la lluvia de edades más oscuras;
ahora sangran ebrios de sol, de luz, de polvo,
hartos de proclamar durante cinco siglos:
más allá de estos muros sólo existe la muerte.

Lo que no pasará es el cielo del sur,
pasto de los vencejos, donde la noche mezcla
el temblor luminoso de una corriente de agua,
el aroma a jazmín y el aroma del sexo.

Despierta. No te vistas. Vamos hasta la fuente
cogidos de la mano, como si no supiéramos
que mientras nos besamos entre flores mojadas,
inocentes y hermosos, el tiempo nos devora.

 

 

 

 

 

 

 

JOSÉ ANTONIO MORAL

 

     (Cartagena, España, 1977)

     No se sabe muy bien por qué estudió Ingeniería Industrial, aunque todas las pesquisas apuntan a una gran atracción por la dualidad ingeniero-escritor de Salvador Pániker, Boris Vian o Juan Benet, entre otros. Trabajó como redactor en un periódico local y tuvo una columna de opinión con la que ganó algunos enemigos. En la actualidad, compone canciones para formar una banda de pop bajo la sombra de Yo La Tengo y Sonic Youth.

© José Antonio Moral

 

 

LOS PERROS DEL DESIERTO
Los perros del desierto
han apurado sus cajas de ansiolíticos
y aguardan
tranquilos
bajo la circunnavegación de media docena de buitres
redundantes y carroñeros
(que nadie lo dude, en el desierto
hay perros y buitres del desierto).
La arena
ay
les quema las patas
los buitres
ay
vuelan más bajo.

 

 

 

 

 

 

 

DANIEL CASADO

 

     (Cáceres, España, 1975)

     En 1999 crea la editorial El Ermitaño. Por El largo andar tan breve recibe el Premio Ciudad de Mérida de poesía en 2002. Desde 2004 coordina la revista El Espejo, junto a José María Cumbreño. En Pre-Textos ha publicado El viento y las brasas (XI Premio Internacional Arcipreste de Hita). Su último poemario ha sido El proyector de sombras (Editora Regional de Extremadura).
     Estos poemas pertenecen al libro aún inédito Oscuro pez del fondo.

© Daniel Casado

 

 

CRÓNICA DEL ALBA
(Bagdad, 2004)

¿Quién dirá ahora que se ha enamorado?
¿Quién nacerá con pleno convencimiento?

(La tierra es ya un solo cuerpo, ardiente y mudo,
un costado de niebla que el odio no alcanza)

¿Quien lavará la sombra seca del muro?
¿Quién plantará el olvido necesario?

La tierra, que no distingue el cráneo de la rosa.
Sólo la tierra, que avanza ajena y sin memoria.

 

 

EQUILIBRIO
Después de todo, es sólo una vaca en medio del camino,
una mole de carne y pellejo, un amuleto
que veneran los parias y respetan las leyes del país.

Con su sagrado olor y sus estómagos tristes,
el lento animal nos mira indiferente.

Sabe

que si disparas o lo atropellas,
si quebrantas la ley que vela su existir,
millones de brazos hasta hoy dormidos
comenzarán a trabajar la tierra,
canalizarán el agua, construirán la escuela,
sembrarán el arroz definitivo
que los acercará a nosotros para siempre

y el mundo perderá su inestable equilibrio.

 

 

 

 

 

 

 

JOSÉ LUIS GARCÍA HERRERA

 

     (Esplugues de Llobregat, Barcelona, España, 1964)

     Técnico químico-alimentario, poeta y crítico literario. Ha obtenido los premios Villa de Martorell, Elvira Castañón, Villa de Benasque, Víctor Jara (accésit) y Blas de Otero. Ha publicado los libros Lágrimas de rojo niebla, Memoria del Olvido, Código Privado, La Ciudad del Agua, Los caballos de la mar no tienen alas, Spelugges, El guardián de los espejos, Las huellas del viento (en prensa) y Mar de Praga (en prensa).
     Incluido en diversas antologías. Han publicado sus poemas en las revistas Ánfora Nova, Empireuma, Cuadernos de Poesía Nueva, Luces y Sombras, Norte (México), Il Convivio (Italia), Imago (Cuba), etc.
     El poema ‘Calles mojadas’ pertenece a El guardián de los espejos.

El guardián de los espejos

 

 

CALLES MOJADAS
Tu rostro se refleja sobre las calles mojadas.
El negro del asfalto reluce como un cinto de neón
que te conduce hacia esa inmensa plaza
donde el eco de la lluvia agiganta los lamentos.
Tu ser es de agua. Y de piedra tu espíritu.
Dos elementos condenados a ser rivales
en el sofocante anfiteatro de la noche.
Las luces se difuminan sobre el suelo encharcado.
En la avenida del adiós no habrá testigos
ni la bufanda del frío recogerá tus lágrimas.
Escenario de ocres, la ciudad se maquilla
con betún de Judea, con rímel de mujer solitaria,
con carbón vegetal de Siberia.
Una calle, bajo la lluvia, es un desfile de extraños
que huyen con el rostro borrado por el agua.

 

 

 

 

 

 

 

SERGIO MANGANELLI

 

     (Haedo, Buenos Aires, Argentina, 1967)

     Algunas de las muchas revistas en las que se han publicado sus trabajos son Hora de Poesía (España), El Grillo (Argentina) Agua (España), Exégesis (Puerto Rico), Pliegos de Campeche (México), Gramma (El Salvador) y entre los premios obtenidos cuenta con el Mariano Moreno de Poesía (Argentina) y el de Ensayo de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).
     Este poema es inédito.

Ruta 2001 © Ángel Manuel Gómez Espada

 

 

Los que se matan
jamás son aquellos
que no quieren vivir,
esos apenas aprietan el gatillo
o tragan el veneno.

Los que de veras mueren,
los que en verdad se pierden,
son esos tipos aéreos
enamorados de la vida,
esa hembra estupenda
que cada tanto
les deja encendida
la luz en la ventana,
y que una noche
del carnaval menos pensado
se les suelta de la mano,
la pierden de vista
en el corso febril
de la avenida de los sueños.

Y corren, gritan, se desgarran
intentando reencontrarla
debajo de cualquier mascarita.

Hasta que tras el redoble
de lo que ellos creen
la última comparsa
se miran abatidos,
se tocan desolados
y se acuestan sin vida,
pretendiendo aliviarse
en la caricia trágica
de una puta de negro.

 

 

 

 

 

 

 

BELÉN SÁNCHEZ

 

     (La Unión, Murcia, España, 1971)

     Estudió Filología Clásica y Española en Granada. Actualmente reside en Bullas (Murcia), donde edita, junto a sus compañeros, el fanzine Zenobia. Ha publicado la plaquette de poemas Perra suerte (Granada, 2004). Ha participado en el volumen Retrato de la Resistencia: Carlos Soriano, un anarquista en la posguerra española (Granada, 2005). El amor y sus ciudades (Granada, 2005) es su primer libro. De él extraemos estos dos poemas.

El amor y sus ciudades

 

 

OFERENTE
A J. Cantabella
Aquí yace un tesoro revelado
por un mapa fácilmente descifrable
aquí el ron no se esconde en el cofre del muerto
ni hay una equis sobre una tierra de nadie
aquí se bebe todo
y los tesoros reposan tiernamente
sobre la húmeda arena
de la posibilidad.

Así que ven y márchate
suelta de su mástil tu deseo
y olvida esas fantasías sobre sirenas e infantes
porque yo sí diré mi canción sin peligros
a quien conmigo va
y aunque no vengas conmigo.

 

 

EL CEBO
Las sirenas salen a la calle,
clavan sus pies como cuchillos
en la ternura de las plazas.
Cuídate.
Un rastro de escamas sin nombre
ha de llevarte hasta mí.

 

 

 

 

 

 

 

JAVIER MARÍN CEBALLOS

 

     (Caravaca, Murcia, España, 1955)

     Licenciado en Historia Contemporánea. Desde 1988 coordina la Editora Regional de Murcia, donde ha creado las colecciones Ibn al'Arabi, Alfonso X...
     Poeta, “de los poco prolíficos”, ha publicado Bufes, vida mía (Esquio, 1985; ERM, 1986; de próxima aparición, Comares-La Vela, 2006) y Manual de enérgicas dudas (Premio Internacional Barcarola 2001). Ha sido incluido en antologías como Labores de Hogar (ERM, 1982), Antología general poética (Nausícaä, 2000), Raíz de amor (Alfaguara, 1999), Poetas con el mar (Nausícaä, 2000), Tras la espesa corteza de los días (Universidad de Murcia, 2001), Antología Ardentísima (Ed. Electrónica, 2001), El amor y la memoria (Benferri, 2002), y en revistas como Márgenes, Hora de Poesía, Octubre, Hache, Entrelíneas, Barcarola, Antaria...
     Como articulista escribe en el diario La Verdad. Ha creado y dirige la colección de literatura Lancelot.

Javier Marín Ceballos © Antonia Ortega

 

 

CINEMATOGRAFÍA
Por favor por favor por fav.
¿Es Ud. la joven de antes?
Ayer mismo lo era.
Un trozo de mi vida.
Continuamente desapareciendo

 

 

DEFINITIVAMENTE, MI AM.
Pri, primero me muevo, ando,
luego yo ya sé que ésto va a ser un juego.
Ando, y luego me dejo envejecer en los brazos de mi amada.
Mi amada me sabrá trajinar, eso pienso.
Ella sabe dónde me escuece.
Primero he de moverme y andar andar andar andar
hasta los brazazos de mi amada.
Primero el movimiento de las piernas toc-toc toc-toc, luego amada.
Primero toc, luego brazos (y todo lo demás),
primero movimiento, luego amada.
Toc-brazo, mov-amada,
siempre un toc antes que una amada.
Ando ando, luego ya sé, luego el calor de la am.
Siempre toc-toc antes,
el calor, después.
Y mi amada con sus br.
Ella es quien sabe lo mío, lo que yo tengo para ella,
ella que admira mis defectos
y se desliza entre ellos, ronroneando como una gata.
Mov. toc-toc, sus brazazos.
Pri. toc, luego toc-mov toc-mov toc-mov,
después, definitivamente, mi am.

 

 

 

 

 

 

 

ELENA GARCÍA DE PAREDES

 

     (Don Benito, Badajoz, España, 1976)

     Licenciada en Filología Inglesa y Teoría de la Literatura, su primer y único libro de poemas hasta la fecha es Adiestramiento (Editora Regional de Extremadura, 2003). Ha sido periodista y ha escrito crítica teatral para la revita notodo. En la actualidad coordina un taller literario en Extremadura, confecciona un segundo libro de poemas, corrige guiones y prepara un doctorado en Literatura Comparada.
     Estos dos poemas son inéditos.

© Elena García de Paredes

 

 

Hervir agua:
Ahora trazaría en la ventana
corazones, antes de que su lienzo
se deshaga en gotas formando surcos
-¿qué futuro aguarda tras estas rejas?-
también sus iniciales, contra el vaho,
más sólidas cuanto más transparentes
-jamás ha entendido por qué si es claro
no significa nada desde fuera-.
Lo borraría todo al oír pasos
si se hubiera concedido esta tregua
antes de cercenar el impulso.

Refriega el vapor. Deshace la luz
con furia, pero olvida las esquinas.

 

 

RUE MYRNA
Fue en el cuarentaydos,
cuando los alemanes,
que había toque de queda,
y a algunos nos habían confiscado hasta las bicicletas,
no me pregunte usted por qué,
los hijos de Larcy tenían todos y eran cinco,
y no, no era seguro salir
ni por unos ni por otros,
recuerda,
más de seis meses sin pisar la calle,
le traían la comida,
nunca habían sido ricos, pero esto
hasta cuándo, señor, tendrían que aguantar,
además estaba el miedo,
lo que le pasó a su cuñada en el hueco de la escalera,
seis meses ya sin ver la calle,
claro
que con una cadera postiza,
y todos esos negros y moros por la calle,
¿adónde va una señora de su edad?

 

 

 

 

 

JUAN JOSÉ CANTÓN

 

     (Cózar, Ciudad Real, España, 1960)

     Es licenciado en Filología Francesa por la Universidad Complutense de Madrid, ciudad donde reside. Como poeta tiene publicados los libros: Tromba (Devenir, Madrid, 1990) y Delirio del desarraigo (Betania, Madrid, 1990), Psicalgia (Betania, Madrid, 1994), Caos (Libertarias, Madrid, 1998) y Flashes (Libertarias, Madrid, 2004). Ha sido incluido en diversidad de antologías y sus versos han aparecido en gran número de revistas, entre otras: Ánfora Nova (Córdoba), El Cocodrilo Poeta (Méjico), Cuadernos del Matemático (Madrid), L'etrave (París), Jointure (París), Linden Lane Magazine (Princeton), La Nuez (Nueva York), Ovación (Santafé de Bogotá), Ruptures (Quebec), Tambor (Sto. Domingo), La Urpila (Montevideo), etc.
     Estos dos poemas pertenecen a su libro Psicalgia.

Psicalgia

 

 

DOLOR
Abrí una carpeta de versos
y me encontré dentro,
fue como abrir un libro
y hallar pétalos muertos,
como entrar en una tienda de minerales
y ver una mariposa crucificada.
No eran palabras, era yo
como ya no me recordaba hoy,
hecho de abandono y de dolor.
Abrí una carpeta de versos
y se esparció el tiempo
en esta habitación alquilada de Montayral.
No fue la música de Schubert
que sonaba en una casete prestada
lo que me trajo las lágrimas, no.

 

 

INCOMPLETO
Mi vida es también el silencio,
la soledad que me habita,
lo que no digo,
todo el espacio de una telaraña,
las horas midiendo la desesperación,
las lágrimas.

 

 

 

 

 

 

 

JOSÉ ANTONIO SÁEZ

 

     (Albox, Almería, España, 1957)

     Es profesor de Literatura en Enseñanza Media. Aunque también ejerce la crítica y el ensayo, como poeta ha publicado los libros Vulnerado arcángel (Murcia, 1983), La visión de arena (Málaga, 1988), Árbol de iluminados (Málaga, 1991), Las aves que se fueron (Granada, 1995), Libro del desvalimiento (Granada, 1997), Liturgia para desposeídos (Málaga, 2001), La edad de la ceniza (Granada, 2003) y Valle sin aurora (Málaga, 2005).
     Este poema abre su último libro hasta la fecha: Lugar de toda ausencia.

Lugar de toda ausencia

 

 

MEDITERRÁNEA
Me es grata la soledad y me es caro
el silencio que conduce al secreto
de mi insignificancia,
alejado de la miseria ajena
y enfrentado a la propia.

Desde mi atalaya de sal diviso
los navíos sobre la banda azul
del horizonte y, en la tarde pacífica,
la luz estalla en la cal de las piedras
hasta cegar mis ojos.

Nada extraño perturba esta brisa
ni el concierto de las olas amantes
que besan con dulzura
las arenas rendidas a mis plantas
y un rubio sol fecunda con sus rayos.

Confinado en esta ínsula
donde nidifican los cormoranes,
tan sólo el cielo y el agua me sostienen.
No anhelo nada más.
Me instalo aquí para esperar la muerte.