Rua dos DouradoresADRIÁN GONZÁLEZ DA COSTA


     (Huelva, España, 1979)

     Licenciado en Filología Hispánica. En 2002 obtuvo el Premio Adonais por su obra Rua dos Douradores. En la actualidad cursa estudios de doctorado y prepara su tesina sobre los poetas portugueses que escribieron en español desde 1580 a 1640.

 

 

 

 

Ahora que no hay quien vaya a las aguas
ni zurza con sus manos ni remedie
tanto dolor ni tanta dicha rota.
Ahora que no es jueves, ni llovizna,
pero es lunes con sol y estoy tan solo,
leo a Vallejo y digo: somos uno.
Tantos hombres distintos por las calles,
tantas caras distintas, tantos nombres,
y el dolor nos desnuda hasta lo idéntico.

 

 

 

 

 

 

 

LUIS GARCÍA MONTERO


     (Granada, España, 1958)

     Creemos que sobra información al lector acerca del maestro Montero, y tampoco es nuestro propósito cargar datos repetidos a su espalda. Sin embargo, debemos revelar que su poesía y el entendimiento que tiene de ella nos dio la fuerza hace ya cinco años -y él sin enterarse- para emprender un proyecto como el de Canumfora. Su presencia en este rincón de versos ‘coloquial’ ha sido requerida ya dos veces. Y lo será de nuevo las veces que hagan falta. Ha sido un guía en la distancia, aunque antes del verano pudimos hablar personalmente con él en Almería. Recitaba junto a otros grandes en el Aula de Poesía de Unicaja, conmemorando los cinco años que lleva esta institución cultural capitaneada por Ramón Crespo, José Luis López Bretones y José Andújar Almansa. Un encuentro placentero, del cual obtuvimos este fruto: un poema inédito que pertenecerá a su futuro libro, titulado, según anunció el mismo Montero, Vista cansada. También nos dijo que ya iba teniendo edad para dedicar un poema a su madre. Pues bien, aquí está el merecido homenaje materno.

Luis García Montero (Foto: Rafa Calvache)

 

 

MADRE

Dentro de nada,
cuando me den permiso
las estúpidas fieras de mi tiempo,
cumpliré una palabra que nunca me pediste.
Te llevaré a París.

Porque tal vez, entonces,
en los Campos Elíseos
o en las aguas del Sena,
con Notre Dame al fondo o con la Torre Eiffel,
veré de nuevo el brillo
más joven de tus ojos,
la luz adolescente
que baja del tranvía
con bolsas y comercios y saludos
y poco más de veinte años.

Hoy te recuerdo así,
como los días sin colegio,
bandera hermosa de un país difícil,
lluvia delgada de los sábados.

Nunca guardaste mucho para ti.
Ni siquiera una noche,
una ciudad o un viaje.
Tu tiempo se sentaba en nuestra mesa
y había que partirlo como el pan,
entre tus hijos y tu miedo.
Seis veces el temor
a que la enfermedad, el vicio o la desgracia
se quisieran sentar en nuestra mesa.

No vayas a salir, a dónde vas ahora,
hay que tener cuidado
con los amores y las carreteras,
deja ya la política
o la gruta del lobo.
Y sin embargo
lo que no te atrevías a pedir
duerme en el corazón de cada uno.

Porque el amor se hereda
como un abrigo sin botones,
y a mí me gustaría acompañarte
por los pasillos del museo,
más obediente y repeinado,
para encontrar en la Gioconda
el sueño y la sonrisa
de un carné de familia numerosa.

Te llevaré a París
o a la ciudad que duerme
en la taza de té de tus meriendas,
con tu cristalería
de familia burguesa
y más aspiraciones que dinero,
con tus dientes manchados de carmín,
con tus estudios de Filosofía
y Letras, je m`apelle
Elisa, j`ai cherché
la lune, la mer, la vie,
la pluie, mon coeur,
y todo se interrumpe.

Sólo somos injustos de verdad
cuando sabemos que el amor
no pasará factura.
Pero el cauce sin agua
también puede llegar a desbordarse,
como los ríos de Granada,
y a tu lado me busca
esta vieja nostalgia de ser bueno,
de no ser yo,
de conocer al hijo que mereces.

Te llevaré a París. En mi recuerdo
has aprendido algo
de lo que te olvidaste en la vida:
pedir por ti, andar por tus ciudades.


 

 

 

 

 

Toma sostenidaMARTA ZAFRILLA


     (Murcia, España, 1982)

     Nació con los míticos y ahora mitificados ochenta. Es una buena cosecha y un ser nacido sólo para ofrecer cosas buenas a los que, con suerte, se encuentran con ella por la vida. Acaba de parir su primer libro, Toma sostenida, del que extraemos dos poemas para sorprender a nuestros lectores con la fuerza de alguna de sus imágenes y con la sabia calma de sus versos. Es licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas.

 

 

 

LA HUIDA
Alguien que no conoces
Te espera sin saberlo
Pero camino a su ciudad sin calles
Encuentras una búsqueda por deshacer
Y decides escapar de tu destino
Volviendo a ti por el camino más corto:
La huida.

 

 

 

ÚNICA METÁFORA
tus distancias gritan desde las murallas

que un día mi cobardía cercó

                       abren puertas al desamparo
                                               y desnudan antiguos arrecifes de besos

                                                                       ya disecados
                                               y yo quedo
                                                                                   aturdida
                                               con cada una de las imágenes
                                               en las que tú eres el término real
                                               de la única metáfora posible

 

 

 

 

 

 

 

Rafael Inglada (Foto: Antonio Lafarque)RAFAEL INGLADA


     (Málaga, España, 1963)

     Codirector de los Cuadernos de María Cristina. Director y editor de las colecciones Plaza de la Marina, El Manatí Dorado, Llama de Amor Viva y Poesía Circulante. Premio de Poesía Ricardo Molina. Ha sido incluido en diversas antologías. Trabaja en la Fundación Pablo Ruiz Picasso. Entre sus libros de poesía destacan Biografía (Málaga, Diputación Provincial, 1984), La senda jaque (Córdoba, Ayuntamiento, 1987), Vidas ajenas (Zaragoza, Olifante, 1991), Las terrazas de Saratoga (Madrid, Libertarias, 1994), Reyes tardíos o amantes (Málaga, Diputación Provincial, 1997) y La rebelión de los bóxers (Málaga, Suplementos de Litoral, 2000), del cual extraemos estos dos poemas.

 

 

 

 

PASANDO DE LA INFANCIA

Mi padre está mirando a una ventana
donde estoy yo de niño con mis guantes,
con mi nieve de corcho y un diario:
1970, y es martes.

Ahora soy pequeño en esta foto
(mirando a una ventana está mi padre)
y los barcos atracan y me roban
la moneda del alma echada al aire.

A la ventana que mi padre mira
le han cerrado ya el sol de sus cristales.
Al niño que allí hubo le han crecido
los ojos de mirar tanto a su padre.

 

 

 

II. MANEL S’EN VA

No pierde jamás la fe
quien estuvo enamorado.
Pues que mi vida has cortado,
córtame la muerte que
ata aún mi sombra a tu pie,
como si mi sombra fuera
prolongación verdadera
de tu imagen jamás ida.
(Nunca hay una despedida
cuando la otra parte espera).

 


 

 

 

 

 

Leo LobosLEO LOBOS

 

     (Santiago de Chile, Chile, 1966)

     Poeta, narrador, guionista de cómics, ensayista y traductor. Ha escrito en diversas publicaciones y leído sus textos de arte y literatura en Chile, Argentina, Perú, Cuba, Estados Unidos, España, Francia y Alemania.
     Co-fundador del colectivo multidisciplinario 'Los jinetes del salario púrpura' y del movimiento cultural 'Pazific Zunami' junto a los artistas visuales Alex Chellew y Rafael Insunza a finales de la misma década. En 2002 recibió la beca UNESCO Aschberg de literatura y desarrolló una residencia creativa de cuatro meses en Centre d´art. Marnay Art Centre en Marnay-sur-Seine, Francia. Mantiene desde el año 2003 una residencia creativa en Jardim das Artes en Cerquilho, São Paulo, Brasil, donde realiza actividades de comunicación y relaciones internacionales además de pintar, dibujar y escribir.
     Estos dos poemas son inéditos.

 

 

 

Los árboles serán
barcos
casas navegantes
papeles
que llevarán
letra muerta impresa
sobre sí
océanos
nubes poderosas
lluvias eléctricas
tierra
árboles
serán

 


ES DECIR, PRÁCTICAMENTE

aprendemos a no hablar en lengua alguna a
los perros que circundan los hoteles
aprendemos a ser
invisibles
a la luz,
aprendemos a no ser turistas
es decir, prácticamente
a no ser nada

 

 

 

 

 

 

Antonio Lucas (Foto: Rafa Calvache)ANTONIO LUCAS


     (Madrid, España, 1975)

     Es licenciado en Periodismo, redactor de Cultura del diario El Mundo. En poesía ha publicado Antes del mundo (Adonais, Editorial Rialp, 1996), Lucernario (DVD Ediciones, 1999), por el que recibió el Premio Ojo Crítico de Poesía 2000, y Las máscaras (DVD Ediciones, 2004). Es autor de un trabajo antológico sobre otros poetas de su promoción titutado Ocho poéticas de hoy. Nuevas voces en la poesía española (Revista Postdata, Murcia, 1997). Sus textos están recogidos en distintas antologías como 24 poetas espanholes, de Joaquim Manuel Magalhaes, La lógica de Orfeo de Luis Antonio de Villena, (Visor, 2003) y Veinticinco poetas españoles jóvenes (Hiperión, 2003). Estos dos poemas son inéditos, escritos entre Roma y Madrid, en mayo de 2005.

 

 

 

DOS CUERPOS, DIJIMOS, QUE SE AMAN


     En el lugar supremo de la alcoba. En ese fondo o mundo congelado. Detrás de las palabras, cuales sean. En el precipitarse de las sombras. En el aliento que puntea lo poco que de luz nos queda entonces, vibra el deseo y su órbita imprecisa. Dos cuerpos abren su torpe firmamento de latidos. Violento afuera está el otoño. Dos cuerpos, uno junto a otro, como por vez primera, colgando el amor de la penumbra de la especie. Qué tensa oscuridad en el tumulto de las bocas. Qué sin límites el repetido golpe de los pechos, qué limpio el grito, qué hondo enigma cuando el aire no es tan puro. Dos cuerpos, dijimos, que se aman. Y no hay sangre que abrace tan hondo desconcierto.

 

 


HACIA UN PUERTO QUE NO EXISTE
Le vrai moi est ailleurs
Rimbaud

En tu nombre hay un centro de sombra,
una bóveda apretada como la noche a tientas,
un escudo de frío, pero ni tú lo sabes.

Es un temblor preciso que te diferencia,
igual que una bengala diminuta que forzase la luz
en la remota oscuridad de no pensar en nada.

Te veo sin que me veas,
cuando la noche da perfil a lo que acaba,
al principio del luto de los ojos cerrados,
allá donde tu piel tan sólo es huella
y apenas una balsa de amor desdibujada.

Te veo mientras te duermes
y despliega el sueño su metralla.
Todo es vainilla por venir,
laberinto encendido,
lingote de libertad
mientras el párpado
guarda una muerte contigua,
un mundo a cañonazos de este lado,
una grieta de ascua entre nosotros.

La madrugada es un cuerpo pronunciado como lo siento ahora.
Así como la rosa se evidencia yo quiero decirte,
grabar en la alta noche tu sístole minuciosa,
que en la prieta arquitectura de tu mano quepa mi mano de nuevo,
de nuevo como lo que nunca más va a repetirse.

Dentro de ti suena una luz astillada,
una humana oquedad de ceniza cayendo,
un mar que suplica, mientras me das la espalda,
la caricia de un barco para surcar sus rodillas.

Estoy mirando tu estatura de habitado barro,
la huida que es el sueño, esa abstracta libertad,
esa fiel desobediencia,
hasta que llegas de la nada con un corazón de esponja entre los dientes,
con tu miedo, sin dolor,
hasta que llega tu juventud con su melena aún mojada de orillas cegadoras.

Has dejado en la noche tu herencia vulnerable,
un humo sin testigos,
una intemperie que navega hacia un puerto que no existe
si antes tú no lo has soñado.

¿Y cuándo eres más cierta?

En tu nombre hay un centro de sombra.
Es un temblor preciso que te diferencia.
¿De qué beso ha nacido?
                                 ¿De qué habitada niebla?

 

 

 

 

 

 

 

Luis Benítez (Foto: Susana Gerbiez)LUIS BENÍTEZ


     (Buenos Aires, Argentina, 1956)

     Es miembro de la Academia Iberoamericana de Poesía, con sede en la Columbia University. Ha recibido el título de Compagnon de la Poèsie de la Association La Porte des Poetes, con sede en la Universidad de La Sorbona.
     Entre otros premios ha recibido en 1996 el Primer Premio del Concurso Internacional de Ficción (Montevideo) y el Primo Premio Tuscolorum Di Poesia (Sicilia). En 2003 recibió el Primer Premio de Novela Letras de Oro (Buenos Aires). Tiene publicados los siguientes libros de poemas: Poemas de la tierra y la memoria (Stephen and Bloom, Bs. As., 1980), Mitologías/La balada de la mujer perdida (Último Reino, Bs. As., 1983), Behering y otros poemas (Cuadernos del Zopilote, México D.F., 1993), Guerras, epitafios y conversaciones (Satura, Bs. As., 1989), Fractal (Correo Latino, Bs. As., 1992), El pasado y las vísperas (Universidad de los Andes, Venezuela, 1995) y La yegua de la noche (Ediciones Del Castillo, Santiago de Chile, 2001).

 

 


LAO-TSE PREPARA UNA SENTENCIA
Nada de lo que diga
puede desviar la caída de una hoja.
Una palabra no
frenará la otra.
Es inútil que a éstos
que me escuchan dedique
una verdad: la harán pedazos.
De sus pedazos nacerá Lao-Tsé.

 

 

 

 

 

 

 

El autobús de septiembreDIEGO RECHE

     (Vélez Rubio, Almería, España, 1967)

     Es profesor de lengua española y literatura en el IES Sabinar de Roquetas de Mar. Ha publicado, entre otros, el poemario Entregado a las palabras (2003), del cual extraemos el poema titulado ‘Contraste’. El segundo poema, ‘Circo Roma’, pertenece a su libro más reciente, El autobús de septiembre (2004), en el que el paisaje de los Vélez aparece como un marco escénico, como una Ítaca idealizada a la que se pretende volver en un recorrido por los recuerdos, pero donde, más que nostalgia, lo que hay es satisfacción de lo vivido.

 

 

 

CONTRASTE

Yo, que sigo comprando
esos pequeños libros
de poesía española.

Y tú, que me regalas
los últimos fascículos
de nuevo bricolaje.

 



CIRCO ROMA

Las luces de la tarde se demoraban lentas.
Entre un manto tranquilo de gorriones lejanos
crecía aquel sonido:
                               ¡Circo Roma!
¡El mayor espectáculo del mundo!
Y los niños buscábamos detrás de la ventana
del aula los mensajes que alejasen el tedio.
El altavoz de un coche con dos grandes carteles,
un elefante y una trapecista traían
novedades de un mundo distante y misterioso.

Al atardecer fuimos buscadores de circos.
Encontramos sus grises caravanas
sobre los descampados. Y entre las luces frías
levantaron la carpa de las ilusiones.
Se quedaron allí todo el invierno,
y después de la escuela la cita siempre estuvo
en la jaula del tigre y en remolques
pintados de tristeza.
Se mezclaron por nuestras empinadas
callejas, por las tiendas, por los bares,
por la vida pequeña de un pueblo de interior,
dormido entre montañas.
Y cuando ya empezaban a formar una parte
de nosotros, se fueron,
una mañana gris del mes de marzo.

Después el tiempo puso
sobre aquel descampado
una gasolinera.
Y a mí me encaminó
por senderos de libros y abandonos
en ciudades lejanas.

Y como rescatados de aquel mundo perdido
en este atardecer pasaron por mi calle,
este desfiladero de coches y de sombras.
Cruzaron con sus viejos altavoces:
¡Circo Roma en esta localidad!
Y dejaron el rastro, las huellas de mi infancia,
la que sólo regresa cuando cierro los ojos.

 

 

 

 

 

 

 

Luna Miguel (Foto: Xio)LUNA MIGUEL

     (Alcalá de Henares, Madrid, España, 1990)

     Tras el rigor psicológico y gastronómico al que fue sometida por sus padres, Luna Miguel vivió una infancia cargada de escenas surrealistas y psicodélicas. A los siete años publica su primer poema para la revista literaria Salamandria, con tema dedicado a la hormiga: «las migas salen / cuando las hormigas caen al suelo».
     Actualmente estudia en el IES Alborán de Almería, ciudad a la que se trasladó a los cinco años, y en la que, tras conocer a infinidad de personajes extraños, ha creado un propio nido literario.
     Su conjunto poético podría definirse como ‘diario personal adolescente’ con fuertes influencias nothombianas, fangorianas o depechemodianas. Luna adora las chapitas, los esmaltes de uña transparentes, las chicas con camisetas ajustadas y las rodillas masculinas. Estos dos poemas son inéditos.

 

 

 

 

ESCAPARATES
Ante mi forma encontré aquella forma,
silueta reflejada en algún escaparate,
pasando inadvertida entre las demás.

Ante mi forma,
la calle mojada me hacía resbalar.

Charcos de la noche.

Elizabeth Bathory apareció
en su carruaje, buscando
jóvenes víctimas.

Ardían edificios,
y ante mi forma te encontré.

…la calle desierta la noche ideal…

Hoy, caminaré hacia atrás.

 

 

TRAS EL RECITAL DE CARLOS EDMUNDO DE ORY

J’amerai voir notre échec.
-Yann Tiersen-

¿Si no hay peces ni pájaros dentro de mí,
qué hay entonces?

Amigos de la poesía,
buscan compatibilidad entre su corazón y su mente.
Yo prefiero no encontrarla.

Le Poète te dit: «splendide est ta Beauté!»

Pero sólo son letras,
y tinta
esparcidas por el papel.

¿El poeta no existe?
¿Quién escribe entonces?

Será mejor dedicarse a otra cosa,
antes de empezar
a aplaudir
a los manzanos.

 

 

 

 

 

 

 

JOSÉ ANTONIO MESA TORÉ


     (Málaga, España, 1963)

     Licenciado en Filología Hispánica. Ha sido profesor de español para extranjeros. Dirigió la revista Puente de Plata. Desde finales de los ochenta colabora en Litoral como asesor literario y es secretario de redacción de El maquinista de la Generación. Premio Rey Juan Carlos de Poesía. Ha sido incluido en diversas antologías. Actualmente trabaja en el Centro Cultural de la Generación del 27.
     Entre su obra destacan los poemarios El amigo imaginario (Madrid, Visor, 1991) y La primavera nórdica (Valencia, Pre-Textos, 1998) y el estudio Manuel Altolaguirre (Ensayo bibliográfico) (1991). Estos dos poemas son inéditos.

José Antonio Mesa Toré (Foto: Antonio Lafarque

 

 

 

40 VECES 27 DE AGOSTO
La plata amontonada sobre el mármol
y la vida -no menos excesiva
y absurda- hace ya tiempo que perdieron
el brillo. ¿Cómo y cuándo devolvérselo?
¿Frotando la memoria hasta los días
azules de la infancia
o metiendo en cintura a las estrellas
para que nos sonrían, distantes, en su gloria?
No esperes esta noche que las velas
alumbren los caminos del futuro
o que en la amarillenta plata sucia
se reflejen sus luces todavía.
Mejor no esperes nada.
¿Qué deseas,
si todo está cumplido y todo vuelve
a ser más de ti mismo?
Ve si no
la fiesta preparada por sorpresa:
se repiten los cuerpos a la luna
menguante de la tarta.
Así el amor
que te regalan es adorno frío;
y estas velas
-cada agosto más sordas, más difíciles
de apagar-,
¿son acaso columnas de esperanza,
son espadas leales a un sueño;
o no serán, tal vez, tan familiares,
el retrato festivo de tus huesos?

 

 

CÍRCULO CERRADO

Esas velas impunes que se burlan
de tus sueños y dejan los deseos
incumplidos, aguándote el futuro,
han de ser más valiosas que esas otras
obedientes al frío de los labios.
Su llama insobornable, su tenaz
luminaria no miran al mañana:
esas velas rebeldes son antorchas
en las calles nevadas del recuerdo,
faros en la tormenta que conducen
al abrigo feliz de tu pasado.
Luz de todas las sombras consonantes;
luz de todos los cuerpos que en tu cuerpo
buscaron el placer o la quimera
de soñarse el esqueje de tu vida;
luz de todos los cielos resumidos
en el cielo que ves en esta tarde,
esas velas insomnes
se han quedado encendidas en el tiempo
para incendiar tus labios cuando lleguen
otra vez a la orilla alborotada
de los primeros besos.

 


 

 

 

 

 

Juan Manuel Gil (Foto: Pablo García Casado)JUAN MANUEL GIL

     (Almería, España, 1979)

     Licenciado en Filología Hispánica. Cofundador de la revista de creación artística Cuadernos del niño bueno. Ha colaborado en diversas revistas literarias como müsu, Fósforo, Los noveles, Nadadora, Salamandria… Asimismo, ha formado parte de las antologías Después de todo (Cuadernos de Sandua, 2003), Como un sello (Libros del claustro alto, 2003), Sevilla. 24 poetas (Edición de César Sastre, 2004) y Poesía por venir (Renacimiento, 2004). Formó parte de la primera promoción de artistas de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores. Con Guía inútil de un naufragio (DVD ediciones, 2004) ganó el Premio de Poesía Andalucía Joven 2003. Escribe semanalmente una columna de opinión para La Voz de Almería.

 

 

LA CASA DE TUS PADRES
¿Has pensado alguna vez
que el día de nuestro nuevo encuentro
quizá no me reconozcas?
Estas cosas ocurren, cariño.
Sin ir más lejos: la casa de tus padres.
Cada vez que vamos a cenar allí
temo volver con otros ojos.
A veces me duelen las rodillas
y me aterroriza pensar que pudiera ser
el principio del fin.
No es por alarmarte
pero pienso que hoy no deberíamos ir.
El día menos pensado
nos olvidamos el uno del otro
por culpa de esa maldita cena de los lunes.
¿Te has parado a pensar
en el día de nuestro nuevo encuentro?

 

 

 

 

 

 

 

Ángela VallveyÁNGELA VALLVEY


     (Ciudad Real, España, 1964)

     Aunque la fama le llegó con la novela A la caza del último hombre salvaje -editada en más de doce idiomas y adaptada al cine por el guionista Rafael Azcona- y resultando ganadora del Premio Nadal 2002 con Los estados carenciales, Ángela Vallvey tuvo un pasado y un presente poético. Primero publicó Capitanes de tiniebla (Episteme, 1997), libro del que extraemos ‘Un bucanero consuela a su amigo’. Después obtuvo el Premio Jaén de Poesía con El tamaño del universo (Hiperión, 1998), libro del que extraemos ‘Año de perro’. El último poema, titulado ‘Las ciencias de la vida’, es inédito.

 

 

 

UN BUCANERO CONSUELA A SU AMIGO

Prefiero una gota de sangre a un vaso de tinta.
Yorgos Seferis

Te diré algo, y lo diré una sola
vez, pues has de saber que para mí
las palabras sirven de poca cosa,
de modo que no seré yo
quien gaste su gaznate pronunciándolas:
Desprecio los arados, las plumas y los libros,
los trajes, la memoria, las misas y los jefes.
Me complacen los bosques y la caza, y beber
hasta calmar la insaciable sed que me devora.
En los ojos de un cerdo ensangrentado
encuentro más satisfacción que en tus sueños
de loco. Las mujeres me gustan,
siempre que no estén de pie ni tengan oportunidad
de hablar. Detesto la cháchara, como te he dicho
no creo que sirva para nada. Toma otro trago,
consuélate pensando que mañana quizá
ya no estés vivo y así no correrás peligro
de sentirte triste y desgraciado, por no haber
dormido siesta, como hoy.

 

 

AÑOS DE PERRO
¿Existen trigales más allá de Orión?
¿Hay musgo pegado a la corteza
de las constelaciones?
Yo hice un surco con la uña
sobre el tronco de un roble,
ignoré el ansia y la clara caricia
de mi madre, sin embargo no pude
enviar los rescoldos de mi aliento
a las estrellas.

Llovizna detrás del cristal de mi mazmorra,
de mi hogar como un bosque de nubes sombrías.
No tengo a nadie, pero viajo sin pensar
que el Sol, a estas horas del atardecer,
no es más grande que el ala
de algunas mariposas.

 

 

LAS CIENCIAS DE LA VIDA
Ni siquiera los dioses
pueden olvidarlo todo.
Una tierra desnuda
de lo lejos ha brotado,
pues el otoño nunca hace
nada sin preguntárselo a los cielos.

Amo el océano y, en la alborada,
temo por sus islas. Respiro
orgullosa el aguijón de luz
de los cometas.
Seré alegre, me digo,
y dulce igual que el ruego
de un héroe cautivo.
-Yo no sé qué medidas
contiene la existencia-.

Como nubes de ocaso
se esfuman los minutos:
en tiempos de penuria
en mitad de la noche
crece el día.

 

 

 

 

 

 

 

Limpiar pescadoLUIS MUÑOZ


     (Granada, España, 1966)

     Es la segunda vez que nos visita -pero la primera vez que lo hace con un texto inédito- este poeta que dejó de ser una promesa hace ya tiempo para ser una realidad que involuntariamente hace sombra a otras y que es diana de envidias por ello. Acaba de publicar en la editorial Visor su poesía reunida: Limpiar pescado.

 

 


DELANTE
Luego será, a distancia,
polvo de cristal
o carne inconsistente
o un hueco.
Ahora no.
Ahora está delante
y riega la mañana con su voz
y se mueve emitiendo
un resplandor alegre
y flota como en agua
cada momento juntos
y le puedes llamar.

 

 

 

 

 

 

 

Juan Carlos Abril (Foto: Stéphanie Ameri)JUAN CARLOS ABRIL


     (Los Villares, Jaén, España, 1974)

     Licenciado en Filología Hispánica, y en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, ambas por la Universidad de Granada; actualmente prepara su tesis doctoral. Ha residido dos años en Exeter, al sudoeste de Inglaterra. En 1996 consiguió el Premio Federico García Lorca con Un intruso nos somete (Granada, Universidad, 1997, reeditado en Castellón, Ellago, 2004) y en el año 2000 un accésit del Premio Adonais con El laberinto azul (Madrid, Rialp, 2001). Como traductor ha preparado, junto a Stéphanie Ameri, la nueva edición (traducción, introducción y notas) de Las cenizas de Gramsci de Pier Paolo Pasolini. Forma parte de numerosas antologías, entre las que destacan 10 menos 30. La ruptura interior en la poesía de la experiencia (Valencia, Pre-Textos, 1997) de Luis Antonio de Villena, Yo es otro. Autorretratos de la nueva poesía (Barcelona, DVD, 2001) de Josep M. Rodríguez, y la más reciente Veinticinco poetas españoles jóvenes (Madrid, Hiperión, 2003). También ha publicado crítica literaria y poemas en diversas revistas como La Estafeta del Viento, Litoral, Hélice, El Maquinista de la Generación, Sibila, RevistAtlántica, Istmo, Ultramar, Renacimiento, Texturas, Campo de Agramante, El fingidor, La página, Prima Littera, etc.
     Este poema es inédito.

 

 

LOS ÚLTIMOS DÍAS

(Mount Pleasant Road)

 

Musgo que lames los capítulos
interiores, igual que los últimos días
de mi melena asiática
en el reencuentro con la lluvia
de Albión.
                 Musgo o memoria
de aquel espejo entre interrogaciones
donde vacié mi vida, en su pantalla
obscena, ya al final
de mi tristeza adolescente.

De sus raíces dionisíacas
nacieron los colmillos
recortados
de la necesidad.
                          Medusa,
tú sabes que me abandoné,
para alcanzar, con tus palabras bífidas,
tu voz, asimilando
mis gruñidos
al privilegio del futuro.

¡Fuiste un feliz felino!
tú, que te alimentabas de algodones,
de ideas inocentes y de imágenes
libres,
           tú, frente a mí, en un duelo
de signos desnudos, encadenados,
como desobedientes nubes verdes
y rajas de melancolía.
Pero no quiero recordarme
en nuestra soledad rodeados,

el rostro vuelto,
desconfiando de la primavera:
Bajo estratos calizos
y columnas de humo,
dolor,
           no quiero pronunciarte,
si desde el monte del placer
forjé tu nombre en la leyenda.
Forjé tu nombre
en el paisaje de mi historia.


 

 

 

 

 

Francisco Brines (Foto: Zoraida Angosto)FRANCISCO BRINES

     (Oliva, Valencia, España, 1932)

     Brines es una leyenda viva de la poesía española. No vamos a decir de él nada que no se sepa o no se deba de saber ya. Para el lector no español que desconozca su obra, debemos señalar como títulos más importantes Las brasas (1959), Palabras en la oscuridad (1967), El otoño de las rosas (1987) y La última costa (1998). Desde 2001 es miembro de la Real Academia Española. Entre los múltiples premios que ha recibido, destacan el Premio Nacional de la Crítica (1967), el Premio Nacional de Literatura (1987) y el Premio Nacional de las Letras Españolas (1999). Para nosotros es un orgullo contar con este poema inédito del maestro valenciano.

 

 

 

 

EL POEMA
Hay veces en que el alma
se quiebra como un vaso,
y antes de que se rompa
y muera (porque las cosas mueren
también), llénalo de agua
y bebe,
quiero decir que dejes
las palabras gastadas, bien lavadas,
en el fondo quebrado
de tu alma,
y, que si pueden, canten.