ANA MERINO

 

     (Madrid, España, 1971)

     Poeta y estudiosa de los cómics, es profesora de literatura y cultura latinoamericana y española en Dartmouth College (Hanover, NH). Ha publicado cuatro libros de poesía: Preparativos para un viaje (Rialp, 1995), Los días gemelos (Visor, 1997), La voz de los relojes (Visor 2000) y Juegos de niños (Visor, 2003); un ensayo académico, El Cómic Hispánico (Cátedra, 2003) y una monografía crítica sobre Chris Ware (Sinsentido, 2005). Su último poemario, Compañera de celda, al que pertenece este inédito, aparecerá publicado próximamente en la editorial Visor de poesía. Ha ganado los premios Adonais y Fray Luis de León de poesía, y el premio Diario de Avisos por sus artículos sobre cómics para la revista literaria Leer.

Ana Merino © Félix de la Concha

 

 

ALGUIEN FELIZ
Alguien feliz
se parece a mi anhelo
de pequeñas victorias,
y ha soñado que crece
con cada bocanada
de deseo cumplido.

Ese gigante dormido
es la silueta azul
de mi derrota,
y ahora se pasea
con torpeza sonámbula
por los alrededores
de mi casa encendida.

Alguien feliz
que yo no he invitado,
ha impregnado de dicha
mi pequeño fracaso.
Me ha hecho despertar
en medio de la nieve
y gritar que estoy viva
por ahora.

 

 

 

 

 

 

 

MARÍA JESÚS SOLER ARTEAGA

 

     (Sevilla, España, 1977)

     Licenciada en Filología Hispánica. Realiza el doctorado. Investigadora del grupo Escritoras y escrituras de la Universidad de Sevilla. Actualmente es profesora. Editora de la revista Ágora, colabora con las revistas de creación Cuarto Creciente y Horizonte y es responsable de cultura de La Gaceta del Distrito. Ha participado en la antología de poesía No quedará la noche (2004), en el libro colectivo de relatos Desde ellos (2005), en la muestra de poesía del siglo XXI Prometeo Digital y en las jornadas Poesía Última de la Fundación Rafael Alberti. Autora del poemario Ciudad imposible (2005), del cual extraemos este poema.

Ciudad imposible

 

 

ARCOS


Esta tarde infinita
invita a hundir todos los arcos,
todos los círculos inconfundibles
de esa postal dorada,
que no sabe de horas ni de días,
y permanecen desafiantes,
porque nada los roza.
Cada tarde imposible
es una invitación
a restituir fronteras
y reinventar la independencia,
porque dos orillas
de un mismo río
no han de darse la mano

 

 

 

 

 

 

 

 

ALEJANDRA VANESSA

 

     (Córdoba, España, 1981)

     Ha publicado la plaquette Brevas Novas (La Bella Varsovia, 2004) y es autora del poemario Colegio de monjas (Dvd). Sus poemas han aparecido en revistas como Isla Desnuda, Prima Littera, Müsu o Salamandria. Ha recibido diversos premios por sus relatos infantiles. Ha participado también en las antologías Radio Varsovia (La Bella Varsovia, 2004), Ropopompom. Catorce cuentos de Navidad (La Bella Varsovia, 2004), Como yo te amo. Dieciséis cuentos de todo corazón (La Bella Varsovia, 2004).
     Este poema es inédito.

Alejandra Vanessa © Rafael Calvache

 

 

Para Antonio

Como los olivos sudan aceite,
mi cuerpo resbala sobre tu piel.

Bebe

Porque tu cuerpo huele a suavizante.
No. A sábanas recién tendidas bajo un sol de azotea en estéreo.
Porque soy tu amante en prácticas y atrás quedaron los cursos intensivos
que destrozan desde dentro hacia fuera del universo exterior.
Porque tu boca me observa en silencio y tus manos me sustentan
como a una pestaña antes del ingenuo ingenio del deseo infantil.
Porque quise conocerte de niño (congelando la cabeza de tus action man)
y cantarte mi canción favorita balanceando mi cuerpo de un lado a otro.
Porque el bazo se me ha desencajado de tantas risas,

la piedra de los deseos te trajo hasta mí.

 

 

 

 

 

 

 

CONCHA GARCÍA

 

     (La Rambla, Córdoba, España, 1956)

     Es cofundadora del Aula de Poesía de Barcelona, ciudad en la que vive. Actualmente colabora en el diario Avui Cultural. Ha escrito los libros de poesía Por mí no arderán los quicios ni se quemarán las teas (Universidad de León, 1986), Otra ley (Víctor Oregna, 1987), Ya nada es rito (Barcarola, 1988), Desdén (Libertarias, 1990), Pormenor (Libertarias, 1993), Ayer y calles (Visor, 1994), Cuántas llaves (Icaria, 1998) y Árboles que ya florecerán (Igitur, 2001).
     Estos dos poemas son inéditos.

© Concha García

 

 

CAOS
Yendo a buscar tabaco se lamenta
de sus pulmones, oh, si el interior
de una fuese incorrupto,
a las siete el paisaje forma un nudo,
la hora es tan banal como el momento
cuando imagina un mundo desandado.
No hay ojos que miren ni raíces
que asienten, fluye el pánico
y la felicidad es movediza,
aprieta con cierta desidia
el acelerador, los bloques grises
de la derecha, las señales tristes
de la izquierda, el pantalón
hay que recogerlo, la pierna,
hay que ubicarla. Un hermoso
albedrío, hay que sentirlo.
Extraño mecanismo de lo cotidiano.

 

 

EN LA OFICINA
Cuando puedes prescindir, en el poema
de tu amor, de la persona que idealiza
ese amor, cuando puedes decir que el mundo
es preguntado en lo que se esconde y reconoces
los agujeros de la claridad, cuando
puedes hablar no en boca de tu pasión
sino desde su desprendimiento,
entonces dices.

Eso es lo que leyó apartando un plato
y mirando en derredor a la gente.
Ese que va a la oficina, ese que se recluye
en la oficina, que la oficina sea el claustro.
Ese que también busca con el tacto
algo universal y pequeño, particularizando
una punzada del corazón ante un exquisito
postre.

 

 

 

 

 

 

 

ANA GORRÍA

 

     (Barcelona, España, 1979)

     Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, ciudad en la que reside. Ha publicado Clepsidra (Plurabelle, 2004) y, en colaboración con la pintora Pepa Cobo y el compositor Juan Gómez Espinosa, el libro híbrido Araña (El Gaviero, 2005). Textos suyos han aparecido en diversos volúmenes colectivos y antologías, como Todo es poesía menos la poesía (Eneida, 2004), 11 poetas jóvenes españoles (Vulcane, 2005), Que la fuerza te acompañe (El Gaviero, 2006), Recado a Valente (Artemisa, 2006), etc. En la actualidad forma parte del consejo editorial de Silencios, revista de Creación y Pensamiento Literario. Este poema es inédito.

Ana Gorría © Rafael Calvache

 

 

SCARDANELLI (1802-1843)
El corazón del viento no ha borrado las huellas.
La habitación se enciende. Nunca temblor tan claro.
Asaetadas las luces. Cristal. Trueno. Relámpago.

Entiendo por qué vuelan las palomas.

 

 

 

 

 

 

 

ÁNGELES MORA

 

     (Rute, Córdoba, España, 1952)

     Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, ciudad donde reside. Poemarios destacados suyos son La Guerra de los treinta años (Premio Rafael Alberti, 1989), La dama errante (La General, 1990), Cámara subjetiva (Monograma, 1996), Caligrafía de ayer (Ánfora Nova, 2000) y Contradicciones, pájaros (Visor, Madrid, 2000).
     El poema ‘Silencios’ es inédito.

© Ángeles Mora

 

 

SILENCIOS


Saber a veces es también una culpa,
duele como una culpa.
Y la imaginación nos juega
malas pasadas:
el silencio grita
y desnuda los cuerpos
destrozados.

Muy lejos, muy cerca,
innombrables hechos
suceden.
Hechos que soportamos
como si fueran inevitables,
igual que nos embiste la mentira.
Igual que una ventana filtra
sombras ajenas.

Por eso enciendo la luz,
escribo un poema, sufro,
el tiempo
pasa y lo he perdido.

¿Qué hago aquí?

 

 

 

 

 

 

 

LORENA SALAS RUANO

 

     (Sevilla, España, 1977)

     Licenciada en Filología Hispánica, es profesora de Lengua Castellana y Literatura en un insituto de Secundaria. Coeditora de la revista Ágora desde su fundación, ha participado en la antología No quedará la noche, elaborada por la misma revista y de la que extraemos el poema ‘Héroes’. Además, ha colaborado con otras revistas artísticas como Cuarto Creciente, de Madrid y en la Muestra de poetas del siglo XXI de la revista digital Prometeo.

© Lorena Salas Ruano

 

 

HÉROES
Al amor más allá de las fronteras…
Ha llegado la hora
de vomitarle encima a Fredo,
de dar un beso tierno a Quasimodo,
como el ángel de la guarda
que te extiende su casa de plumas
suaves y cálidas.
Ya es hora de tirarle al príncipe
sus espuelas picudas e impecables,
arrancándolas de tus ojos o tu boca,
acertándole en la boca o los ojos,
que le duela su propio dolor,
a ver si resiste o se pierde
por el agujero del vacío.
Creo que ya es hora
de besar la nariz de Cyrano
y hundirse lentamente
en sus labios de atardeceres
a la orilla del mar.
Escupamos a los pósters
de los armarios,
que no son más que postizos
en un espacio que sólo es tuyo.
Pidamos a King-Kong su mano
de escudo fuerte e impenetrable,
pidámosle que nos defienda
de peleles patilargos que nos babean los sueños.
Mis monstruos queridos,
bellos, bellísimos, dorados
por una nueva luz que explota en los ojos,
digo que ya es hora de salvaros,
ya es hora de oponer nuestro cuerpo
al paso de las balas que os matan
sólo porque os dejáis matar,
generosos hasta el último pálpito.
Porque os habéis hecho salvavidas
en la tormenta cuando nadie
tenía preparada la escena,
porque os habéis hecho corazón
cuando no existía la silicona,
porque hay que tener sabiduría de tierra
que halla en el árbol retorcido
su belleza más profunda.
A vosotros os lo dedico,
los besos, la felicidad y las perdices
q ue aquella niña tonta
por la que empeñáis la vida
nunca os regaló.
Y que siempre terminaba enganchada
entre las astillas
de un pedazo de madera
ingeniosamente tallado.

 

 

 

 

 

 

 

MARÍA ÁNGELES MAESO

 

     (Valdanzo, Soria, España, 1955)

     Es profesora de Lengua y Literatura Española en Madrid. Ha participado en revistas como El Urogallo, Revista de Occidente, Turia... Ha publicado Sin regreso (Caja España, 1990), Trazado de la periferia (Vitruvio, 1996), El bebedor de los arroyos (Huerga y Fierro, 2000), Vamos, vemos (Celya, 2004). Ha sido tenida en cuenta en numerosas antologías poéticas, como las célebres Las diosas blancas (Hiperión, 1985) y Ellas tienen la palabra (Hiperión, 1997).
     El poema ‘Primavera nuevamente’ pertenece a su último libro Vamos, Vemos.

© María Ángeles Maeso

 

 

PRIMAVERA NUEVAMENTE
La flor señala el crimen
con callado rubor.

Blanca Varela

Hora a hora el suelo se está abriendo.
Lo saben la piel del alma y la de un zapato.
Lo saben en las afueras de Madrid y en Barcelona
y aquí, cada labrador lo sabe.

Vamos, vemos que obstinadas hierbas
y nervios diminutos,
entre un corazón de roca, abren su senda.

Hora a hora, un insignificante tallo
se atreve cada marzo
a mirar de abajo arriba,
atraviesa el granito o el asfalto,
sortea la metralla, el peso del tractor
y el de las terribles miradas...

Simplemente asoma,
y en el aire deja su denuncia y su convocatoria.

Vamos, vemos que sucede a cada hora.

Sólo es el imperio quien desprecia cuanto ignora.

 

 

 

 

 

 

 

ROCÍO HERNÁNDEZ TRIANO

 

     (Sevilla, España, 1977)

     Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Sevilla. Actualmente da clases de Lengua y Literatura Española en un centro de Secundaria. Dirige la revista literaria Ágora. Ha publicado en distintas revistas sevillanas, madrileñas, gaditanas… Ha participado en la antología poética No quedará la noche, de la cual extraemos el texto ‘Exilios’. Ahora mismo prepara la publicación de un poemario que saldrá en otoño de 2006.

No quedará la noche

 

 

EXILIOS


En el exilio de los hombres tiendo
mis dos manos vacías. Los secretos
mendigo en cada esquina de la noche.
Es el amor una canción con premio,
un estribillo fácil, una foto de Hola.
Me duele cada beso que no doy ni me piden.
Esta vida es mentira si no vivo
temblando en cada verso, desnuda sobre el viento,
derramando las pocas estrellas que me quedan.

En el exilio de los hombres siguen
mis dos manos vacías.

 

 

 

 

 

 

 

VANESA PÉREZ-SAUQUILLO

 

     (Madrid, España, 1978)

     Ha publicado tres libros de poemas: Estrellas por la alfombra (Hiperión, 2001), Vocación de rabia (Universidad de Granada, 2002) y Bajo la lluvia equivocada (Hiperión, 2006). Invención de gato saldrá próximamente en Calambur.
     Actualmente se dedica a colaborar con varias editoriales en traducción y corrección de obras literarias. Entre sus traducciones está la antología poética de Dylan Thomas Muertes y Entradas [1934-1953] (Signos, Huerga y Fierro, 2003), en colaboración con Niall Binns.
     Este poema pertenece al libro recién publicado Bajo la lluvia equivocada.

Vanesa Pérez-Sauqillo © Niall Binns

 

 

Desde entonces, el día que descubrí
el secreto de los vasos canopes
y fui vaso canope para ti
y carne de gata disparada contra mujeres
con las que tú duermes y yo sueño
(amor, me confieso una rabia
de XIX dinastía. He masticado pelos
yo que fui flor de loto), dirás,
mucho ha llovido desde entonces,
pájaro de tormenta.
Y sin embargo no hay cobijo interior,
estoy mojada todavía
de aquel tiempo de furia extraordinaria,
de amor imperdonable,
bajo la lluvia equivocada.