SALVADOR GARCÍA RAMÍREZ

 

     (Rus, España, 1958)

     Licenciado en Ciencias Físicas, dirige en la actualidad el instituto de Bachillerato de Baeza. Entre otros, tiene publicados los libros La hora del vigía (2001), Ruradia: remota república (2002) y Ríos de arena (2005). El pasado año ganó el premio Ciudad de Alcalá de Henares por su poemario Nudos, recién publicado. Extraemos el poema ‘Magnitudes’ de dicho libro.

"Nudos" de Salvador García Ramírez

 

 

MAGNITUDES
Por mucho que te esfuerces
resulta siempre
tan difícil medir la impertinencia
del yeso en la hermosura,
datar el artificio,
el anuncio, el revuelto como está
con los volúmenes.

Resulta tan difícil calcularse
al pie de los solsticios.

A quién le sirve
vivir sin lamentar la longitud del perro,
la dimensión del árbol y el palacio
simultáneamente,
la roca por demás,
el soplo que ocupó tu dinastía.

Tendrás que perseguir la eternidad
con un milímetro.

 

 

 

 

 

 

 

JUAN POMPONIO

 

     (Berazategui, Argentina, 1966)

     Profesor de Educación Plástica, su último libro se titula Salvaje (Último Reino, 2001).
     Este poema es inédito.

© Juan Pomponio

 

 

Al despertar
cada uno de nosotros tendrá
que ubicar el origen del sol
el motivo de la luna
el sueño de las estrellas.
El brillo del camino espera
por el coraje de aquellos hombres
despiertos.

 

 

 

 

 

 

 

JUAN CARLOS MESTRE

 

     (Villafranca del Bierzo, España, 1957)

     Es de esos poetas que se podrían catalogar de tapados. No están en las galerías, pero su presencia es constante en la memoria de quien se aventura en sus versos.
     Compagina la poesía con las artes plásticas.
     En 1983 consigue el Adonais con Antífona del Otoño en el Valle del Bierzo. Antes ya había escrito Siete poemas escritos junto a la lluvia y La visita de Safo. En 1987, durante su estancia chilena, publica Las páginas del fuego. Pero será en 1992 cuando llegue uno de los mejores libros de poesía escritos en España en los últimos quince años: La poesía ha caído en desgracia, publicado por Visor y que logró el Jaime Gil de Biedma. En 1999 con La tumba de Keats (Hiperión) obtiene el Premio Jaén de Poesía.
     Y ahora siéntense y disfruten de un inédito: ‘Sucede’. Tiempo tendrán después para salir corriendo a las librerías a por más.

© Juan Carlos Mestre

 

 

SUCEDE
sucede que un día viene a cenar apollinaire y no hay nada en la nevera
sucede que nuestra conversación es gratis como propaganda a la salida del metro
sucede un arma corta calibre veintidós y un centímetro cúbico de carruseles belgas
suceden los maniáticos minutos los maniáticos segundos las maniáticas horas
sucede un aroma caliente en las calabazas de pentecostés
sucede un yacimiento de icebergs en la vajilla rota del último sueño
sucede el tic sucede el tac sucede veronal en los relojes viejos
sucede que hay alquimistas en las primeras lluvias
suceden pájaros trompeta mariposas rubias jóvenes anillos de leño
sucede un funicular entre la aurora boreal y los maizales del club paraíso
suceden altavoces de verbena en el deshielo de las pompas fúnebres
suceden vientos niños en las heladerías que soñó petrarca
sucede que al otro lado del teléfono vive acacia de madagascar
sucede la oreja del nautilius en el buzón de las nieves astutas
sucede un centavo de ruiseñor en el monedero de la dormición de la virgen
suceden lágrimas populares incompatibles con el binóculo
suceden manos que cuidan del esparto en el mausoleo de lenin
sucede el extintor de las rosas en el cortejo de las siemprevivas
sucede el apostolillo verde de los semáforos
sucede que voy a contarte las cosas de mi vida tal como eran
sucede un telegrama de nitroglicerina en tu lápiz de labios
sucede que yo te quiero un noventa por ciento más que tu novio.

 

 

 

 

 

 

 

CARLOS ORDÓÑEZ

 

     (Choluteca, Honduras, 1982)

     Poeta y guionista, egresado de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, Cuba. Tiene publicado el libro de poemas Llanto alrededor (2003) y relatos en periódicos y revistas.
     Participó en el taller Cómo contar un cuento, impartido por Gabriel García Márquez. Ha escrito guiones para cine de ficción y documental filmados en Cuba.
     Este poema es inédito.

© Carlos Ordóñez

 

 

CARTA
Desde luego
ya habrás afilado el odio y anudado la soga
y cuántos recuerdos y páginas imagino que rompiste.

Ya habrás caminado mucho
y seguramente será lunes para cuando leas la presente
después de abrir la ventana
desde donde día a día
puedes ver a los ricos divertidos de golf.

Pero déjame decirte
que en realidad es miércoles en Tegucigalpa
y vuelvo a caminar por las avenidas,
por las orillas de las aceras que engordan de tráfico,
por los hospitales y las librerías
donde encuentro cierta gente que parece huir de sí misma.

El cielo se abre como una herida,
a mis espaldas ruge la lluvia
y mientras camino
escribo en mi interior esta carta que nunca llegará.

Dime
dónde estarás, enemiga,
ahora que quiero consolar el súbito llanto
que vierte tu cólera frente al mar,
ahora que quiero asirte y arrancarte los pétalos
y amarte a fuego lento
hasta ver
tu cuerpo de barro
quemado
como una vasija que no soporta las sombras de su interior
y se rompe con el mismo dolor que nos une.

 

 

 

 

 

 

 

JUAN PARDO VIDAL

 

     (Almería, España, 1967)

     Es licenciado en Filología Hispánica. Sus primeros poemas aparecieron en la revista Salamandria. Ha publicado los libros Poemas de amor a una piedra (Celya, 2004) y Tus muertos (El Gaviero, 2004).
     Este poema es inédito.

Tiempo perdido © Ángel Gómez Espada

 

 

TIEMPO PERDIDO
Las preguntas y las moscas se suceden,
y ocurren los cristales y las respuestas,
sucede el calor y el sudor y la nostalgia
de frío y de mantas.
Y es tu piel tan blanda y tan joven
y tan desconocida de inviernos
que hace que broten sinceramente
palabras y caricias que no recuerdo
aunque nunca ocurrieran nunca.

Te vas a la memoria como los reyes muertos.

 

 

 

 

 

 

 

ROBERT GURNEY

 

     (Luton, Reino Unido, 1939)

     Divide su tiempo entre St Albans (Inglaterra) y la aldea de Port Eynon (Gales). En 1972 entrevistó 36 veces al poeta Juan Larrea, en Córdoba (Argentina). De hecho, tiene un libro titulado La poesía de Juan Larrea (Universidad del País Vasco, 1985) y prepara otro sobre el mismo, en Argentina, basado en esas entrevistas. Tradujo El Río y otros poemas (Verulamium Press, 2004) de Andrés Bohoslavsky. Dio cursos en la Universidad de Middlesex sobre la poesía latinoamericana del siglo XX, y la generación del 27. Se jubiló temprano, en 2001, para escribir. Publicó los libros Poemas a la Patagonia (2004), Luton Poems (2005). Acaba de escribir una novela “anglo-argentina” que permanece inédita, como este poema.

No estuve en Luton...

 

 

EL PICOTEADO
No estuve allí entonces
en Market Hill,
Luton,
pero, no sé por qué,
siento como si estuviese allí ahora.

Iba allí a menudo
a escuchar a los comunistas,
a los fascistas
y a los cristianos fundamentalistas
echándonos sermones
desde sus cajones
sobre otros mundos
o Sodoma y Gomora.

Mi amigo Rodski
ladeaba la cabeza
y con una sonrisa irónica
permanente
solía atormentarlos
con preguntas inentendibles.

Dicen que lo puedes ver todavía
en el Club polaco.

No, no estaba allí
cuando pusieron a un hombre
en la picota
por una hora.

No vi la multitud
y a los diez agentes de policía
a caballo
que lo circundaban.

Tampoco observé a los caballeros
burlándose del pobre diablo,
echándole huevos podridos
desde las ventanas
de El león rojo.

Tampoco presencié
cuando la muchedumbre
empezó a tirar piedras
a los señores elegantes
en el balcón.

No sé qué había hecho
el desdichado,
supuestamente.

Oí un rumor,
que escribió un poema
sobre un mundo nuevo,
pero no sé si es cierto.

Solo sé que la gente pensaba
que era inocente,
que el juicio no era imparcial.

Pronto
todos los cristales del hotel
yacían en pedazos en la vereda
y el hotel quedó vacío.

Fue entonces,
más o menos,
que el pregonero azotó a un hombre
por haber robado unos huevos
o una gallina
de una percha.

Luego aprendí
que todo eso terminó,
después que empedraron
El león rojo.

Pero no estoy seguro
porque ocurrió
hace casi 200 años,
en 1810.

 

 

 

 

 

 

 

JOAQUÍN RUANO

 

     (Almería, España, 1977)

     Licenciado en Filología Hispánica (Universidad de Almería), Master en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada (Universidad de Zaragoza), en la actualidad es profesor de Español como Lengua Extranjera en el Centro de Lenguas de la Universidad de Almería. Tiene estudios de literatura realizados en Edimburgo (University of Edinburgh) y París (Collège International de Philosophie). Es colaborador de la revista Salamandria. En la actualidad ha terminado una novela y está ultimando una tesis doctoral sobre Leopoldo María Panero.
     Estos dos poemas son inéditos.

Graveland in UK © Joaquín Ruano

 

 

AEROPUERTO DE MANCHESTER, 11 DE DICIEMBRE 2000
ciudades
aeropuertos
crepúsculos
amaneceres
urbes
ambientes lluviosos
mujeres
urbes
estaciones de tren
crepúsculos
amaneceres
andenes
mujeres
la otra sentimentalidad

 

 

147 BOULEVARD RASPAIL
Van cayendo noches, una tras otra, en recordar
calles que tampoco existen ahora
ciudades que sólo son ceniza
momentos que desean huir en bandada

Van cayendo noches, nunca llega el día,
y esta tala brutal que despelleja el bosque
hace que la luna esté más sola y
que acordarse del Sur ahogue por amargo.

Gris mi máscara de recordar
miro mis manos y veo lirios secos
deseo la muerte, la llamo loco
y nieva sobre mis mejillas de hombre acabado.

 

 

 

 

 

 

 

FABRICIO ESTRADA

 

     (Sabanagrande, Honduras, 1974)

     Ha publicado Poemas contra el miedo (2001), Sextos de lluvia (1998), Solares (2004) e Imposible un ángel (2005). Su obra aparece en diferentes antologías hispanoamericanas y ha sido merecedor de importantes premios en su país.
     Este poema es inédito.

Fabricio Estrada © Karla Coreas

 

 

POEMA EN ONDA CORTA
Con la radio venía la revolución.

Por las noches, cuando mi abuela dejaba
el responsorial y la estación católica
interrumpía su señal,
la radio quedaba a la deriva
en la curiosidad del niño:

¿Quiénes eran los santos furibundos
y quiénes los mansos pecadores?

«Condenamos
la grave orientación de la revolución vietnamita
y el leve alzamiento de la revolución filipina.
Condenamos
la lejanía que advertimos en la revolución sandinista
y el tímido apoyo de los afganos
a los tanques soviéticos.
Condenamos
el marasmo en que camina la revolución en Polinesia,
y la interpretación vaticana a la furia del italiano.
Condenamos
la pésima interpretación de los comandantes búlgaros
y la casa de caracol donde duermen
los comandantes albanos.
No hay duda que la doctrina jamás será superada,
así que también condenamos
el enfriamiento de la pasión
en los camaradas moscovitas
y el calentamiento prematuro
de las Panteras Negras en Louisiana...»

Con la abuela llegaba el fin de la revolución.
Siempre me atrapaba trasnochando,
cambiaba el dial y me reprendía.
Con tres padres nuestros olvidaba,
según ella,
el evangelio prohibido
que ya se filtraba en mis sueños.

 

 

 

 

 

 

 

RAQUEL LANSEROS

 

     (Jerez de la Frontera, España, 1973)

     Licenciada en Filología Inglesa. Trabaja como Asesora de Formación en la Consejería de Educación y Cultura de Murcia, tarea que compagina con la traducción. Ha publicado Leyendas del promontorio (Ayto. Villanueva de la Cañada, Madrid, 2005), finalista del XII Premio Internacional de Poesía Encina de la Cañada. Por su poemario Diario de un destello (Rialp, Madrid, 2006) obtuvo el primer Accésit del Premio Adonais 2005. Miembro de la redacción de la revista literaria Ágora, ha colaborado asimismo en la revista poética Piedra del Molino.
     Este poema es inédito.

Raquel Lanseros © www.poesiadigital.es

 

 

BOCETO DE SOMBRAS

Hoy ha debido ser viernes en todas partes.
       Varios ángeles han ido resbalando
                      a las aceras desde los tejados.
El viernes no es un día, sino un tiempo compuesto,
subjuntivo, futuro, plural, pluscuamperfecto.
Un puesto de aduana en la frontera
                       que separa a los vivos de los supervivientes.

Ha debido ser viernes
              y tú no estás conmigo.
Sin embargo he sentido que tu ausencia
se ha ido haciendo viscosa al avanzar la tarde,
                          como un pesado dique contra el tiempo.


Tu alma está en todas partes, sonámbula, celeste,
decidida a vagar ingrávida en mi eje
  emergiendo de todo, henchida de las cosas,
     retornando a la nada, ese sinónimo
          de una noche de viernes y una cama vacía.