MARÍA VICTORIA DENTICE

 

     (Buenos Aires, Argentina, 1986)

      Estudiante de Filosofía en la UNSAM. Ha publicado recientemente su primer libro Los años vendados (Baobab, 2006), al cual pertenece el poema ‘Nostalgia’. Actualmente se encuentra trabajando en dos próximos libros.

© María Victoria Dentice

 

 

NOSTALGIA
La muerte atraviesa con manos a la que fui.
La sangre me lleva sin manos la juventud perdida.
La muerte atraviesa en lenguajes a la que fui,
ya no le alcanzan sus manos para suicidarme esta noche.
Yo hablo con palabras que conocen la muerte.
Yo hablo de mí y de la muerte llevándome en un carro de oro.

 

 

 

 

 

 

 

PACO LUIS GARCÍA CUENCA

 

     (Almería, España, 1977)

     Licenciado en Filosofía y en Antropología por la Universidad de Granada. Ha publicado El Devenir (1996). Textos suyos han ido apareciendo en diferentes volúmenes colectivos, como Entre el clamor y el silencio (Tágilis 2001), Nueva Literatura de Almería (Cultura Junta Andalucia, 2003) y Condenados en la hoguera (La Candela, 2005). Y en revistas como Cuadernos de Caridemo, Transparencias, La Voz de la Cometa o El Tragaluz. Ha organizado y participado en diferentes talleres de poesía, recitales, tertulias y exposiciones fotográficas.
     Este poema es inédito.

© Paco Luis García Cuenca

 

 

He visto a un hombre cruzar
con los ojos en las manos,
y ese perro, alguna vez,
seguramente fue hombre;
caminaba confiado
sobre el vientre de los ángeles...
Y el dueño del perro ciego
también se quedó mirando...

 

 

 

 

 

 

 

MIGUEL ÁNGEL VELASCO

 

     (Mallorca, España, 1963)

     Licenciado en Filología y Filosofía por la Universidad de Madrid. Colaborador habitual de la revista Archipiélago. Su tarea como investigador se centra en la obra de Elias Canetti.
     Ha publicado Sobre el silencio y otros llantos (1979), Las berlinas del sueño (1981), El sermón del fresno (1995), El dibujo de la savia (1998), La vida desatada (2000), La miel salvaje (2003) y Fuego de rueda (2006).
     Este poema es inédito.

© Miguel Ángel Velasco

 

 

PUCHERO DE DIFUNTOS
(Confuerzo)
A su adobo la lengua,
a la llana de cuna y sepultura,
ese llamado a compartir
con esfuerzo y parientes
la escudilla del duelo.

Cuando un vapor de lápida
sobrenada las viandas, y se mella
la hoja en la corteza del silencio.

El bodegón con puerros,
los ajos y la liebre. La hosca ahumada
de lo que queda ayuno
y aún con sed. La uva pasa. Los rescoldos
del alba que devuelve
sus caldos, los presentes, el racimo
de luz picada, el sol de vino seco.

 

 

 

 

 

 

 

HÉCTOR ROSALES

 

     (Montevideo, Uruguay, 1958)

     En 1976 se integró en grupos juveniles a quienes movía la inquietud por enfrentarse a la situación política uruguaya. Es entonces cuando escribe sus primeros textos. En 1979 llega a España. Actualmente vive en Barcelona, donde dirige y administra varias escuelas.
     Fundó el Grupo Ahora (1979-1986) y entre sus libros publicados podemos mencionar Visiones y agonías (Rubí, 1979), Espejos de la noche (Playor, 1981), Alrededor el asedio (Destabanda, 1989), Habitantes del grito incompleto (Trilce, 1992), Desvuelo (Montebarna, 1999) y Mientras la lluvia no borre las huellas (Ronsel, 2002).
     Este poema es inédito.

© Héctor Rosales

 

 

ESTACIÓN CERO
A eso de la hora parda, protegida
de los demonios que alteran el retiro
de montes y ayeres, ella pide un viaje
al centro del adiós.
No se irá de los raíles de tus ojos,
se irá de este cielo marrón, ancho
iris de bronce. El anónimo andén
que te identifica frente al paredón,
sin escudos ni aplazamientos,
dará la orden de ausencia.
Ella, un estallido. Tú, yéndote de ti
—apenas un cero raíble— hacia el fondo
de la estación. Voces y voces llegan
y van sin percibir lo que dejaron atrás
los despojos.

 

 

 

 

 

 

 

GUILLERMO DE JORGE

 

     (Santa Cruz de Tenerife, España, 1976)

     Cursó sus estudios de Filología Inglesa en la Universidad de La Laguna. Colabora en el periódico La Voz de Almería y en la revista literaria Transparencias.
     Entre otros, tiene publicados los libros Reflejos (1998), El hastío de Rozes (1999), Albert (1999), Ernest (2001), Al toro (2002), La esencia de Aeneas (2003), La última despedida de Adonis (2005).
     Este poema pertenece a Bajo los labios de Eurídice (Círculo Artístico Cálamo, 2006).

"Bajo los labios de Eurídice" de Guillermo de Jorge

 

 

     Determinar el tiempo o reconocer los modelos espaciales a los que está sujeto el ser —tu pupila— es la explicitación formal de la fragmentación del cuerpo en verbo. Establecer una posición exacta entre los dominios del cuerpo; donde es determinante la frecuencia con la que se emite la palabra —a mayor frecuencia, mayor intensidad, mayor capacidad de penetración—. Sin embargo, este criterio carece de veracidad si no es capaz de traspasar el umbral de permisividad de la materia: la posibilidad de la negación por parte del otro individuo a establecer una relación consustancial de interacción corporal o de sustancia es un suceso que no se puede desechar; todo depende del campo de acción de los cuerpos y la distancia que existe entre ellos (se desprecia el vacío; todo cuerpo con vida se halla en espacio hostil). La única materia que nos separa es la piel: mi campo de gravedad y el radio de acción de mis labios convergen en un mismo punto: tú; el resultado inequívoco de la luz:
—ámame,
que el tiempo ni el
espacio, tienen cabida
en las grietas del dolor.

 

 

 

 

 

 

 

ÓSCAR MARTÍN CENTENO

 

     (Madrid, España, 1977)

     Licenciado en Historia, Ciencias de la Música y Filología Hispánica. Dirige, desde 1995, el Grupo Artístico 8, organizando recitales poéticos, festivales de teatro, música y arte.
     Espejos enfrentados (Rialp, 2006) es su primer libro, del cual extraemos este poema.

"Espejos enfrentados" de Óscar Martín Centeno

 

 

Y LLEGARÁ EL DOLOR
Y llegará el dolor
con camisa de espumas, con instantes
que cortarán el aire en el estómago
igual que cirujanos. Y vendrá
la canción de los pájaros que quemaron el viento,
ahora que no estás,
que te has llevado el corazón,
y con él la caricia de la vida
y el baile de la sal en los océanos.

 

 

 

 

 

 

 

SANTIAGO MONTOBBIO

 

     (Barcelona, España, 1966)

     Profesor de Teoría de la Literatura y Crítica Literaria en la UNED. Poemarios suyos son Hospital de Inocentes (1989), Ética confirmada (1990), Tierras (1996) y Los versos del fantasma (2003).
     Estos dos poemas pertenecen a su libro El anarquista de las bengalas (March, 2005).

"El anarquista de las bengalas" de Santiago Montobbio

 

 

DESDE MI VENTANA OSCURA
La ciudad que nadie ve, y es la más grande,
es en la que trabajan y están condenados
a ser siempre iguales
todos mis nadies.

 

 

UNA MUJER
Una mujer se hace así: sobre las espinas del sueño,
con un poco de luna y como escogida cárcel
donde la luz se amanse. Una mujer se hace así,
y si no debiera hacerse de un modo parecido.

 

 

 

 

 

 

 

ALEXIS DÍAZ-PIMIENTA

 

     (La Habana, Cuba, 1966)

     Escritor y repentista. Poemas suyos han sido publicados en antologías y revistas literarias de distintos países y traducidos al inglés, francés, italiano, japonés, árabe y alemán. Entre otros, ha publicado hasta la fecha los libros de poesía Cuarto de Mala Música (ERM, 1995), En Almería casi nunca llueve (Abril, 2005), La sexta cara del dado (Arráez, 2004), Los actuales habitantes de Cipango (Unión, 1998), Yo también pude ser Jacques Daguerre (Pre-Textos, 2001) y Confesiones de una mano zurda (Sanlope, 2004), editados en Cuba y España, países en los que desde hace doce años comparte residencia.
     Estos dos poemas pertenecen al libro inédito Muebles de caoba.

Alexis Díaz-Pimienta © Agencia Nacional de Prensa de Cuba

 

 

FOTO DE GRUPO
En una multitud fotografiada
siempre hay alguien que sabe
el orden en el que los demás
irán muriendo.

 

 

SUAVE IMPOTENCIA
En realidad, no me gustan las fotos,
las detesto. Pero qué hacer.
El fotógrafo tenía siete hijos
y necesitaba víctimas para alimentarlos.

 

 

 

 

 

 

 

AVELINO OREIRO

 

     «Como creo que el umbral de la vida está en el momento de la concepción y no en el del parto, me considero más gallego que andaluz. Sea como fuere, vine al mundo en Almería bien entrada la primavera de 1971, en el seno de una familia corriente y moliente que no ha cogido nunca un libro ni por un casual. No he sido precoz en nada. Comencé a leer literatura a principios de la carrera de Derecho y a escribir ya casi terminándola. Gracias a mis colaboraciones literarias en la prensa de Almería y de Pontevedra, he ido aprendiendo poco a poco el oficio y a disfrutar de una especie de callada correspondencia con los lectores. Me han dado dos premios, que, por su poca importancia, no viene al caso mencionar, y hasta el día de hoy, acaso por un espantoso pudor o porque creo que es cierto que “más vale un poeta de menos que un libro de más”, no he movido un solo dedo para publicar mis poemas. Pero también dicen que mudar de opinión es de sabios».
Avelino Oreira © Zoraida Angosto

 

 

A UN ÁRBOL
(seguidillas especulativas)
¿Cómo vas a ser algo,
así tan quieto?
El ser se forma gracias
al movimiento.

Si quieres ser
(árbol o lo que sea),
debes correr.

Conque no serás nada,
fijo en el suelo,
a menos que te mueva
un jardinero.

En realidad,
un árbol es más árbol
en la ciudad.

Tú, no te abrumes, que,
por otra parte,
es imposible que algo
se mueva o ande.

Quien dude lea
lo que sobre esto dijo
Zenón de Elea.

Aunque seas un caso
de extraña vida,
humano me pareces…,
y que me miras.

Te he falseado:
quien observa penetra
en lo observado.

Te desnudas conforme
llega el invierno,
y recibes a abril
con traje nuevo.

Tú te deshojas
y vas cubriendo el suelo
de paradojas.

 

 

 

 

 

 

 

RAFAEL ESPEJO

 

     (Palma del Río, España, 1975)

     Vuelve a visitar Canumfora este cordobés que publicó El círculo vicioso (Universidad de Granada, 1996), la paquette Con (1999) y el libro El vino de los amantes (Hiperión, 2001). La pereza para recitar no le ha abandonado. Nos lo encontramos leyéndose en el pub almeriense El Zaguán, al calor de los banderines organizados por la asociación La Candela, y le tomamos prestado este poema inédito.

Rafael Espejo © Rafael Calvache

 

 

LECCIONES DE EXISTENCIA
No te expliques tu amor, ni me lo expliques:
obedecerlo basta.

(Pedro Salinas)

Cuando unas aguas se diluyen
                                       en más agua
crece el anonimato
del mundo.

También a las hormigas,
mientras portan el grano y lo almacenan,
les atrae esa muda voluntad
integradora.

Si una presa es cazada
la vida toma impulso en el depredador.

Y el viento siempre vuelve,
y la luz nunca acaba,
y las nubes suceden a las nubes...

Algo con insistencia está pidiendo
que me salga de mí si yo contigo.

 

 

 

 

 

 

 

RAFAEL FOMBELLIDA

 

     (Torrelavega, España, 1959)

     Ha publicado los libros de poemas Lectura de las aguas (Scriptvum/Tantín, 1988), Deudas de juego (Pre-Textos, 2001), Norte magnético (DVD, 2003) y La propia voz. Poemas escogidos (1985-2005) (VPECA, 2006).
     Ha sido incluido en las antologías de poesía española Milenio. Ultimísima póesía española (Madrid, 1999) y De la trnsparencia, el presagio. Presencia poética española (Guadalajara, México, 2000).
     Desde 1997 codirige las publicaciones de Ultramar, revista de Literatura.
     Estos dos poemas pertenecen a Canción oscura (Pre-Textos, 2007), libro que obtuvo en 2006 el premio de poesía Gerardo Diego.

© Rafael Fombellida

 

 

UNA VENA EN LA SIEN
Una vena en la sien, un párpado de adentro.
Maza abatida sobre cuanto ciñe
tu solo estar y percibir a oscuras.
Punzón hincado, riego clamoroso
turbando la crispada posición de los dedos
que sostienen la frente.
Sol impuesto
casi dos veces por segundo, sol
disparando al ocaso su aurora insoportable.

Has cerrado los ojos, apagado tu círculo,
desvanecido en negro la pantalla.
Has llenado de frío el cuarto entero.
Todo es adensamiento en el planeta,
todo es plomada, cuerpo cayendo al fondo,
                                                               al fondo.

Sólo el vivir agudo de ese ritmo,
la impaciencia indolora de ese grumo
que parece vibrar en cada instante,
percute, empala, impreca con su ruda
contumacia de gota imprescindible,
de cúmulo agolpado en su porfía,
tu llamada sin voz
a lo que voz no emite.

Una vena en la sien, batir de alas, párpado.
Nudo de obstinación dinamitando
la roca comprimida de tu cráneo.
Onda que a tientas buscas con la yema
del índice por ver si la sorprendes,
la detienes, obturas. Así el pulso
no vuelva a suceder, no se renazca.

 

 

LO IRREDUCTIBLE
Acuclillado nudo ante la mar.
Trazo blanco en la noche concertándose
con los vastos poderes de este mundo,
oleaje motriz bajo la muda
fabricación del firmamento,
claustro para una hondura que sustenta
su eterno transcurrir más allá de lo físico.
Te has desvestido entero y caminado
blandas lenguas de arena.
Ahora descansas,
te compactas, encubres, y ese cuerpo
anclado en sus tobillos va tomando
la forma indivisible de una celda.
Los astros solos; la marea, oscura.
El haz encapsulado de los faros
de tu automóvil.
                        Eres
nadador en el aire transparente,
habitante absoluto, único expósito,
centinela del propio emplazamiento.
Todo es cerrada inmensidad contigo,
latitud sostenida en su intemperie.
Nada se mueve en ti, tendón ni músculo.
Escuchas el gobierno, piel adentro,
de tu caja torácica, de tu compás, tu anillo;
y un pulso afín: el orbe originario,
palpitando los dos sin mano que lo ordene.
Con cuánta opacidad, con cuánto ardor.
Mundo de sí sobrado, rebosante
de inconsciente razón. Y en él, un cuerpo,
trazo blanco en la noche, acuclillado
nudo de claridad ante la mar.

 

 

 

 

 

 

 

ÓSCAR CURIESES

 

     (Madrid, España, 1973)

     Cursó Filología Hispánica y se especializó en Teoria de la Literatura y Literatura Comparada.

     Este poema pertenece a Sonetos del útero, de próxima publicación en la editorial Bartleby.

© Óscar Curieses

 

 

 

GRANIZO DE SOL
Nacerán uvas rotas de tus manos en la garganta de la boca arada, en el recodo azúcar de los tiestos. Vendrán también raíces a tus pétalos, este regreso al Padre para dar la muerte más dulce y amarga y muerta y viva. Quién nos ata el intestino a la ceniza, ¿quién?, ¿Quién?, ¿QUIÉN? ¡Díganmelo!

Hay nada más que viento en esta casa, casa aérea cosida a suelo estiércol que desencuentra nuevamente a un Padre.

Muertos los árboles, también los frutos mueren de sed. No hay llanto fértil hoy en esta tierra, tierra de los míos.

 

 

 

 

 

 

 

 

NAIRA PERDU MOLINA

 

     (Almería, España, 1990)

     Estudia bachillerato en el IES Alborán de Almería. Pianista y violonchelista, cursa 5º de grado medio de piano. Cuenta con una publicación de poesía en la revista literaria Salamandria y es una de las directoras del fanzine poético Espejos y Espejismos.

     Este poema es inédito.

© Naira Perdu Molina

 

 

BAD MÜNSTEREIFEL

estación de tren

La expectación
de todo un bosque antes de la tormenta
cabe entre las paredes
de mi estómago

Formando poemas truncos

Atrapados
en la belleza de un idioma desconocido
(silencio)
(silencio)

 

 

 

 

 

 

 

AUGUSTO RODRÍGUEZ

 

     (Guayaquil, Ecuador, 1979)

     Ha publicado los poemarios: Ausencia (1999), Mientras ella mata mosquitos (2004), Animales salvajes (2005) y La bestia que me habita (2005). Fundó el grupo cultural guayaquileño Buseta de papel y es editor de la revista literaria El quirófano.
     Este poema es inédito.

Augusto Rodríguez © José Núñez del Arco

 

 

TODO SE IRÁ A LA BASURA
Mi corazón estallará como piñata de fiesta

de lo que algún día fui no queda nada
                                  solo vómitos de transeúntes

la borrachera es la última victoria
                                               en estos días

la mejor poesía se sigue escribiendo en los baños públicos

tanta es mi náusea
                     que le vomitaré a la mujer que amo

y después me la devoraré

con un poco de esfuerzo pero con la muerte
                                             dividida en mi garganta

 

 

 

 

 

 

 

RAÚL QUINTO

 

     (Cartagena, España, 1978)

     Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Granada. Ha publicado los libros de poemas Grietas (Dauro, 2002) y La piel del vigilante (DVD, 2005), con este último fue premio Andalucía Joven 2004. Ha colaborado con artículos y poemas en numerosas revistas, y ha sido incluido en diversas antologías entre las que podemos destacar Andalucía poesía joven (Plurabelle, 2004) o Que la fuerza te acompañe (El Gaviero, 2005); asímismo ha sido traducido al italiano, inglés y árabe. Co-dirige, junto a María Salvador, la revista electrónica Oniria.

     Este poema es inédito.

Raúl Quinto recitando en el pub almeriense El Zaguán © Antonio Lafarque

 

 

ENTREACTO
En el ángulo oscuro
cicatrices de amor y cacería,
un teatro de hueso
dibujado en el dorso de la mano
y la muerte diciendo
que no somos distintos.

Estamos condenados a romper las cadenas
y la noche es un crimen
por cometer,
una amenaza
de cuerpos suplantándose
en el ángulo oscuro de todas las miradas.

 

 

 

 

 

 

 

ANTONIO GARCÍA FERNÁNDEZ

 

     (Almería, España, 1977)

     Licenciado en Filología Hispánica. Ha publicado el libro de relatos La eterna promesa (El Gaviero, 2005). En la actualidad coordina con la Asociación La Candela los banderines poéticos del pub almeriense El Zaguán. Ha sido guionista y director de los cortometrajes Proto, Maikel Nai, Maldigo a dios por otra tarde de domingo, Lugares propicios para el amor, Filólogos: esos tipos extraños, Navidad en El Pardo y El besico. Sus textos han aparecido en revistas literarias como Chichimeca, Salamandria, Kafka y El Coloquio de los Perros. Sus escritos más recientes pueden leerse en el blog Las cosicas del Sr. Curri.
     Este poema es inédito.

© Antonio García Fernández

 

 

TIERRA QUEMADA
Avanzo y sólo encuentro tierra quemada.

Te guardas en el interior
prendiendo los pueblos antes de que llegue.

Sabes que es invierno y que no tengo refugio,
la intendencia escasea, las fuerzas.

Sólo te queda esperar a ver caer mi cuerpo
en la nieve y observarlo a cierta distancia.

Eres la gran Rusia
y yo el imperio en decadencia.