VÍCTOR PALOMO FLORES

 

     (Saltillo, México, 1969)

     Ha escrito en varias revistas de México. Tiene publicado el libro de poemas Cartas de amor para la señorita Frankenstein (1999).
     Este poema es inédito.

© Víctor Palomo Flores

 

 

Abre Drácula
Cuando el amor clave tu corazón a tierra con una estaca.
Cuando la noche toque puerto y no quede a bordo uno solo de tu tripulación.
Cuando la ciudad arda y el aire caliente dé contigo.
Cuando ese aire te proscriba, cuando te proscriba esa ciudad.
Cuando tu país te proscriba
     y sea arrancada de tu lado la bandera de la victoria.
Cuando te proscriban los cielos y los mares.
Cuando todo te proscriba.
Abre Drácula.

Abre Drácula.
Cuando la muerte llame insistente a tu puerta,
     vestida de ropas de amores brillantes
     y abogados tomen tu vestíbulo llenándolo
     de requerimientos y actas de divorcio;
cuando te sangren las encías;
cuando enrojezcan tus ojos y se evapore la verdadera razón del sueño
     y a tus insomnios acudan las imágenes vivas del mal y la locura.
Cuando no haya paz en tu corazón
     y la ira de Dios doble la techumbre de tu casa.

Abre Drácula.
Come de Drácula su corazón en un plato;
escucha la sabiduría inmortal de los condenados.

Abre Drácula

Cuando la vida eterna quiera llevarte.
Cuando la salvación eterna quiera llevarte.
Cuando la Virgen de los Asesinos no escuche tus plegarias.
Cuando veas reducido a cenizas tu plato de lentejas.

Abre Drácula y lee en él la reconciliación del hijo con el padre;
     busca el camino de la sangre.

Cuando los débiles se levanten.
Cuando sean derrotados los fuertes
     y queden libres de aflicción los perseguidos.

Abre Drácula y pregunta:
¿De qué está hecho el amor?
¿De qué está hecha la vida?

Cuando la idea del más allá venga a ti.
Cuando venga a ti la idea de la salvación.
Cuando la idea de la resurrección venga a ti.
Cuando venga a ti la idea de la reencarnación.
Cuando Lázaro vuelva a levantarse.

Abre Drácula.

Cuando ya no puedas más:
     abre Drácula y recapitula,
     abre Drácula y mécete,
     abre Drácula y recuerda,
     abre Drácula y resucita.

Cuando todo te falte.
     
echa el cerrojo a tu puerta…
y vuelve a Drácula.