SILVIO GLUSMAN

 

     (Buenos Aires, Argentina, 1941)

     Su profesión de cardiólogo le ha llevado a hospitales de Buenos Aires, Ciudad de México o Harvard. Actualmente trabaja en el Departamento de Medicina del Dolor en Cook County Hospital (Chicago). Vive en EEUU desde 1977.
     Este poema es inédito.

© Silvio Glusman

 

 

Jardín botánico
En mis años adolescentes,
no quiero pensar cuán lejos están,
solía sentarme solo,
en compañía de centenares
de gatos vagabundos,
como yo,
en el jardín botánico de Buenos Aires.
Buscaba entrar en contacto con mi humanidad,
mis pensamientos,
angustias,
sueños,
incertidumbres,
y también mi soledad.

Aquí estoy nuevamente,
algunos años más tarde,
a muchas millas de distancia,
en el jardín botánico de Chicago,
casi igual que entonces,
la misma angustia,
los mismos sueños,
la misma soledad,
sentado solo,
sin los gatos esta vez.

Escucho el mismo lejano canto de un pájaro
que no alcanzo a identificar,
el familiar sonido del viento en danza amorosa
con las receptivas ramas de los árboles,
alguna que otra voz humana,
en un idioma diferente al de entonces,
el murmullo de insectos solitarios.
Como yo.

Como ves,
nada ha cambiado.
Sólo que ya no me asusta la incertidumbre.
Ya no le temo al futuro.
Mi futuro fue ayer.