ALESSANDRO MOSCÈ
(Ancona,
Italia, 1969)
Vive
en Fabriano. Es autor de la antología de poetas italianos contemporáneos
Lirici e visionari (2003) y del libro de ensayos Luoghi del
Novecento (2004). En el año 2000 salió su novela Le
ombre parlano. Como poeta ha publicado L’odore dei vicoli
(2005). |
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Traducción y presentación:
Emilio Coco |
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Non c’è altro |
No hay sino |
C’è chi mi guarda chiedendomi di non andare senza dirlo, chi tace nella notte e nel sonno, il saluto rimandato da un’altra birra che svanisce nel fremito di scarpe adolescenti. Neanche un amore da ripetere, né una fuga cittadina, un sogno lambito nei detriti dell’estate dopo l’ultima pioggia che bagna gli occhiali. Non c’è altro che la sedia del bar su cui sedere immobili come fosse un’avventura. |
Hay quien me mira pidiéndome que no vaya sin decirlo, quien calla en la noche y en el sueño, el saludo aplazado por otra cerveza que se desvanece en el temblor de zapatos adolescentes. Ni siquiera un amor para repetir, ni una huida ciudadana, un sueño rozado en los desechos del verano después de la última lluvia que moja las gafas. No hay sino la silla del bar en la que sentarse inmóvil, como si fuera una aventura. |
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Morte di una notte |
Muerte de
una noche |
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Qui c’è
aria di al di là, di più non so dire. Qui sembra tutto finito e se mi dicessero che il vento è il mio fiato ci crederei stringendomi a me per l’ultima volta. Invece domani mi sveglierò alla solita ora da questa morte provvisoria che viene a parlarmi di notte, quando si annoia. È discreta, non mi chiede di seguirla nel crepuscolo cinereo, sa bene che io nasco e muoio più volte senza scongiuri, fino all’alba. La morte entra ed esce da me, mi acquieta, non ne ho paura. |
Aquí hay aires
de más allá, más no sé decir. Aquí parece todo acabado y si me dijeran que el viento es mi aliento lo creería apretándome a mí por última vez. Al contrario, mañana despertaré a la hora de siempre de esta muerte provisoria que viene a hablarme por la noche, cuando se aburre. Es discreta, no me pide que la siga en el crepúsculo ceniciento, sabe que yo nazco y muero más veces sin conjuros, hasta el alba. La muerte entra y sale de mí, me aquieta, no le tengo miedo. |
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Uscir fuori |
Salir fuera |
È troppo fredda la pelle di infante per sentire il tuo calore, ma faccio scorrere l’acqua fino a riempire il lavandino di noi rifranti nel gorgoglio di una piccola laguna. Una sola volta hai aperto il rubinetto nel mio bagno, è passata un’eternità ingrata da quell’acqua a quest’acqua. Io seduto sul bordo della vasca, un anno dopo (alla stessa ora, amore mio) aspetto che dalla doccia in alto o dall’armadietto degli asciugamani escano almeno i tuoi anelli o un lembo della tua pelle salina. Oh, che bella attesa… |
Está demasiado
fría la piel de infante para sentir tu calor, pero dejo correr el agua hasta llenar el lavabo de nosotros refractados en el gorgoteo de una pequeña laguna. Una sola vez abriste el grifo en mi baño, pasó una eternidad ingrata de aquella agua a ésta. Yo sentado en el borde de la bañera, un año después (en la misma hora, amor mío) espero que de la ducha arriba o del pequeño armario de las toallas salgan al menos tus anillos o un jirón de tu piel salina. Oh, qué linda espera… |
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Nel vento |
En el viento |
Un cielo grigio al
mattino,
cielo di ferro battuto dal vento che tormenta la cima dell’ippocastano, i tetti spioventi e la pioggia tiepida quando il dolore dell’uomo è fragile come la sua forza rapita all’energia, cosmica esplosione senza segni distintivi. Non conosco la coppia
di anziani |
Un cielo gris por la mañana,
cielo de hierro golpeado por el viento que tortura la cima del castaño de Indias, los tejados en declive y la lluvia tibia cuando el dolor del hombre es frágil como su fuerza robada a la energía, cósmica explosión sin signos distintivos. No conozco la pareja de ancianos |