ALLEN TATE

 

     (Winchester, 1899, † Nashville, EEUU, 1979)

     Cursó sus estudios en la Vanderbilt University. En ella fue discípulo de John Crowe Ransom y compañero de Robert Penn Warren, con quien formó el grupo de Los Fugitivos. Fue editor de la prestigiosa Sewanee Review (1944-1946). En 1950 se convirtió al catolicismo, y a partir de 1951 fue profesor de literatura inglesa en la Minnesota University.
     Publicó el libro de poemas Mr. Pope y otros poemas (1928), El Mediterráneo y otros poemas (1936), Poesías, 1920-1945 (1947); Poesías, 1922-1947 (1948), además de la novela Los padres (1932) y diversos libros de ensayos críticos, entre ellos, Sobre los límites de la poesía (1948) y El hombre de letras en el mundo moderno (1955).

Allen Tate (1899-1979)

 

Traducción y notas: Luis Benítez

 

The paradigm El paradigma

 

For when they meet, the tensile air
Like fine steel strains under the weight
Of messages that both hearts bear-
Pure passion once, now purest hate;

Till the taut air like a cold hand
Clasped to cold hand and bone to bone
Seals them up in their icy land
(A few square feet) where into stone

The two hearts turning quickly pass
Once more their impenetrable world;
So fades out each heart´s looking-glass
Whose image is the surface hurled

By all the air; air, glas is not;
So is their fleeting enmity
Like a hard mirror crashed by what
The quality of air must be.

For in the air all lovers meet
After they´ve hated out their love;
Love´s but the echo of retreat
Caught by the sunbeam stretched above.

Their frozen exile from the earth
And lost. Each is the other´s crime.
This is their equity in birth-
Hate is its ignorant paradigm.

Porque cuando se encuentran, el aire tensable
aguanta como acero del bueno el peso
de mensajes que ambos corazones sostienen,
una vez pasión pura, ahora odio puro;

hasta que el aire tensado como una fría mano
aferrada a otra igualmente fría, hueso contra hueso,
los sepulta en su congelada tierra
(sólo algunos pies cuadrados) donde
se petrifican sus dos corazones y no tardan
en traspasarse su mundo impenetrable;
de ese modo se difumina el espejo de cada uno
cuya imagen es la superficie desparramada
por el aire; no es cristal el aire;
del mismo modo es su efímero antagonismo
quebrado como un duro espejo por aquello
que la cualidad del aire debe ser.

Porque en el aire se encuentran todos los amantes
luego de convertir en odio su amor;
el amor es solamente el eco de la partida
capturado por el rayo de sol que se extiende
sobre el exilio helado de la tierra
y se extingue. Cada uno es el crimen del otro.
Esta es su equidad al nacer,
y el odio su ignorante paradigma.