SUJATA BHATT

 

     (Ahmedabad, India, 1956)

     Ha vivido en Estados Unidos y Canadá, y en la actualidad reside en Alemania. Publicó su primera antología poética, Brunizen, con poemas en inglés y en gujarati, con la que obtuvo varios premios. Después vinieron, entre otros títulos, Monkey Shadows (1991), The Stinking Rose (1995), Nothing is Black, Really Nothing (1998) y A Colour for Solitude (2002). Ha sido traducida a más de doce lenguas. En 2003 participó en la edición de La Mar de Letras de Cartagena, que se dedicó a la literatura angloindia, y se presentó una edición bilingüe de su libro Augatora, con traducción de Clara Janés (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo). Su poesía constituye una profunda fusión entre la cultura india y la occidental, acentuada por su multilingüismo y por la búsqueda constante de un tono emocional en el lenguaje cargado de sensualidad.

© Sujata Bhatt

 

Traducción y nota: Natalia Carbajosa

 

White asparagus
Espárragos blancos
Who speaks of the strong currents
streaming through the legs, the breasts
of a pregnant woman
in her fourth month?

She’s young, this is her first time,
she’s slim and the nausea has gone.
Her belly’s just starting to get rounder
her breasts itch all day,

and she’s surprised that what she wants
is him
     inside her again.
Oh come like a horse, she wants to say,
move like a dog, a wolf,
                  become a suckling lion-cub—

Come here, and here, and here-
but swim fast and don’t stop.

Who speaks of the green coconut uterus
the muscles sliding, a deeper undertow
and the green coconut milk that seals
her well, yet flows so she is wet
from his softest touch?

Who understands the logic
behind this desire?
Who speaks of the rushing tide
                     that awakens
her slowly increasing blood—?
And the hunger
          raw obsessions beginning
with the shape of asparagus:
sun-deprived white and purple-shadow-veined,
she buys three kilos
of the fat ones, thicker than anyone’s fingers,
she strokes the silky heads,
some are so jauntily capped…
          even the smell pulls her in—

¿Quién menciona las briosas corrientes
que fluyen por las piernas, los senos
de una mujer en su cuarto
mes de gestación?

Es joven, es la primera vez,
es esbelta y ya no tiene náuseas.
La barriga empieza apenas a abultarse,
los senos le escuecen todo el día,

y se asombra de que lo que quiere
es a él
       otra vez dentro de ella.
Oh, ven como un caballo, quisiera decir,
muévete como un perro, como un lobo,
                 vuélvete cachorrillo de león—

Ven aquí, y aquí, y aquí—
pero nada deprisa y no te pares.

¿Quién menciona el útero verde coco
los músculos resbalando, una resaca más honda
y la leche verde coco que sella
su pozo, y se derrama y así ella se humedece
si él la toca apenas?

¿Quién entiende la lógica
tras este deseo?
¿Quién menciona la marea impetuosa
                                que despierta
a su sangre poco a poco ascendiente?
Y el hambre
         obsesiones crudas que comienzan
con forma de espárragos:
blancos por la ausencia de sol y de púrpuras sombras venosos,
compra tres kilos
de los gordos, más gruesos que los dedos de cualquiera,
acaricia las sedosas cabezas,
algunas con tan airoso tocado…
                  hasta el olor la seduce—