CONCLUSIONES LACERANTES

 

Ilustraciones: Juan José Rosado
Poemas: Joan Margarit

 

 

 

Imágenes © Juan José Rosado

 

Imágenes


La luna, en el cristal negro y helado,
es una vieja palangana blanca.
¿Eres tú aquella sombra de muchacha
que, en mí, vaga en silencio y me sonríe?
Como llegada de los días jóvenes
hasta esta habitación donde apago la luz
por ver la luna en la ventana oscura.

 

 

 

El tiempo pasado © Juan José Rosado

 

El tiempo pasado


Era la madrugada en las calles vacías
que sorprendía ese brutal rumor
de tanque del camión de la limpieza.
El agua de la fuente era de bronce,
y manaba, paciente y solitaria,
igual que la mirada del hombre que vagaba
con las manos buscando en los bolsillos.
Seguía extrañas rutas, deteniéndose
en un banco sin nadie, junto a un árbol,
al doblar una esquina. Llegaba hasta la fuente,
donde se reflejaba la cabeza de un perro
que lo miraba con sus tristes ojos.
Entonces, con las manos fuera de los bolsillos,
dándole vueltas a un collar de cuero,
volvía a su portal
y allí se oía el rumor tranquilo
que hacen las llaves en la madrugada,
cuando los perros muertos pasean con sus dueños.

 

 

 

De la soledad © Juan José Rosado

 

De la soledad


Mientras paseo por un mercadillo,
pienso que, cuando pongo mi frío entre los versos,
soy como un arqueólogo,
que busco rescatar como trofeos
vestigios del pasado.
Que, pongamos por caso, me propongo salvar
aquel día de otoño cuando te conocí,
o mi primera cúpula de hierro,
o el instante en que vimos morir a nuestra hija.
Cerca del mercadillo, en un solar,
entre los plásticos que arrastra el viento,
un trapero vacía su vieja camioneta
cargada de trofeos desgastados:
copas, bandejas con una inscripción,
figuras detenidas en actitud retórica.
Me detengo ante tanta sordidez.
El hombre los extiende en torno suyo.
La vida está forjada con metales innobles
que han perdido su brillo.
Pero ninguno de ellos envejece
de forma más indigna que un trofeo.

 

 

 

Los muertos © Juan José Rosado

 

Los muertos


Tres golpes, tres palmadas contra el muro:
Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Resuenan y avanzamos, y quedamos inmóviles
mirando hacia la espalda de la Muerte,
que, rápida, se vuelve para así sorprender
a los que aún arrastra el propio impulso
y los echa del juego para siempre.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Se va la luz. Igual que un punto de oro,
la vela hace temblar las sombras de la estancia.
¿Por qué hace tanto frío en la posguerra?
Y la muerte se vuelve y ve a mi hermana
que se agita, febril, y llora bajo el hielo.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
El pasado era el rostro de mi padre:
prisiones, cicatrices, deserciones.
Qué terror le causaban las palmadas
contra el muro: no pudo terminar
un gesto de impaciencia.
La ira, el miedo
lo delataron a la Muerte.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Nunca nos apartamos de su lado.
Y ahora juego con mi hija muerta.
¿Por qué no pude adivinar sus ojos?
Pero el futuro, astuto, hace trampas.
No escuché los tres golpes: me sonrió
y junto a mí ya estaba su vacío.
Pero el juego debía continuar.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Ya no me importa si me ve la Muerte:
sonriente miro hacia los que me siguen.
Ahora, tan cercano ya del muro,
ignoro lo que pueda haber detrás.
Sólo sé que me marcho con mis muertos.

 

 

 

Televisión en el Servicio de Traumatología © Juan José Rosado

 

Televisión en el Servicio de Traumatología


Anochece. Rodeados de sofás vacíos,
dejan entrar la luz de la pantalla
en la oscura caverna de sus sueños.
Él, sin piernas —el ruido de aquel tren
cruza de vez en cuando su cabeza—
ha puesto un cigarro en los labios de él,
que dejó los brazos en una torre eléctrica.
Cuando en la luz dudosa del deseo
aparece la chica más fría y sensual,
los dos la miran y se funden
en un solo hombre, tan ideal como ella.

 

Televisión en el Servicio de Traumatología © Juan José Rosado

 

 

     Juan José Rosado. Albox (Almería), 1968. Pintor. De sus exposiciones individuales y colectivas destacan Bienal de Jóvenes Creadores de Europa y el Mediterráneo (1994), New tendencies in spanish art (1998), ARCO (1998), Arte urbano (1999), 100 artistas con Sileno (2001), Grandeur española (2002), Mística doméstica (2003), III Certamen de Artes Plásticas (2004) y Estampas populares (2005). Ha publicado El librolibro (2005).