JOAN MARGARIT Y SU CRÓNICA


Joaquín Marco

 

 

Joan Margarit, "Crónica" (Barral Editores, 1975)     La primera edición de Crónica se publicó en abril de 1975 en la colección Ocnos, que yo dirigía, albergada entonces con generosidad en el ámbito de Barral Editores. En la edición de El primer frío. Poesía (1975-1995), publicada por Visor Libros en Madrid, 2004, Joan Margarit afirma en el prólogo que el «primer hito poético importante» fue la publicación de este libro: «el primer libro con el cual me sentí cómodo» y advierte que, tras un período de silencio, desde 1980 a 1985 publicó diez libros. He tratado antes y después, mucho, a mi amigo Joan Margarit y, entre los poetas que he conocido, nadie puede comparársele por su frenética actividad creadora poética y correctora, a la búsqueda de una improbable perfección. Contaba que, tras las visitas de obras, como arquitecto y catedrático de la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona, realizadas entonces a primera hora de la mañana, buscaba siempre un pequeño bar donde situarse y escribir hasta el mediodía. Llevaba —y seguro que sigue con él— un pequeño cuaderno (como los cahiers de notas de algunos de los escritores de los siglos XIX y XX) donde anota, construye, rehace y confunde los versos, entonces en castellano y ahora en catalán, aunque su espíritu hipercrítico le lleve a asegurar que hasta 1987 no se identificó con su poesía. Con anterioridad a Crónica había ya publicado Cantos para la coral de un hombre solo (1963), prologado por Camilo José Cela, y Doméstico nací (1965), título tan acertado como envidiable. Fiel a sí mismo, en la edición que debe entenderse, de momento, como canónica de su poesía completa, no figura ningún poema de sus dos primeros libros. Y, tortura para futuros filólogos catalanes o no, como hiciera Juan Ramón Jiménez, los libros han sido mutilados y sus poemas, aún los ya publicados, sufren supresiones y transformaciones.
     La primera edición de su libro Crónica está conformada en dos partes: ‘Barcelona, fin de un estío’ y ‘Crónica’. Los poemas, sin título, ocupan sesenta y dos páginas de apretados versos en el pequeño formato de aquella colección. Lo que ha rescatado en la nueva versión figura entre los poemas titulados ‘Restos de aquel naufragio (1975-1986)’ y ocupa las páginas 19-33, aunque ahora en la doble versión catalana y castellana. El segundo de los poemas (ahora titulados) y con su versión catalana en paralelo, es el que lleva por título ‘Collserola’ que coincide también con los excelentes primeros versos: «En esta dulce tarde de septiembre, / la Escuela Superior de Arquitectura / es tan solo un vestíbulo vacío...». Pero ya en el noveno verso ha introducido un cambio «...sus lejanas transparencias / extienden sobre mí como el naufragio / de una lujosa soledad de antaño». Las palabras en cursiva han sido suprimidas. Desaparece la imagen del naufragio, de tanta resonancia, que ha de servirle para introducir toda la serie. La segunda Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelonaparte, en la nueva versión, se inicia con: «En el pequeño bar de la colina», que se corresponde con el segundo poema del libro original sin título, que se iniciaba con: «Va quedando a lo lejos el estío». Se ha pretendido así destemporalizar en parte el conjunto. En ocasiones —y en el mismo poema— se elimina tan sólo un adjetivo: «sabor de otoño» en lugar del anterior «sabor antiguo del otoño». Podríamos seguir rastreando las operaciones cosméticas que han sufrido los textos y el conjunto del libro. Pero lo que puede resultar tal vez más atractivo para el lector, que quizá no pueda manejar las dos ediciones, son las intenciones que han llevado al poeta a ejercer de autocensor. Mayores cambios figurarán en ‘Cerdeña 548’, que posiblemente requeriría ya algunas notas al pie. Alusiones a «las puertas de madera / del Paraninfo, terciopelos rojos / donde flameó un día una pancarta, / sábana blanca con sus letras negras» deben resultar poco comprensibles incluso para los jóvenes estudiantes barceloneses, puesto que corresponden a un encierro de estudiantes en 1957; de igual modo que el «...el Sindicato Democrático / en la mañana azul de Sarrià», alude al encierro de intelectuales, profesores y estudiantes en el Convento de los Capuchinos en marzo de 1966. En la nueva versión de Crónica: a) se incluye el texto en catalán, aunque aquí la traducción ha sido inversa, del castellano al catalán, pero es recomendable leer también el texto catalán donde se advierten matices nuevos; b) se acentúa el carácter narrativo autobiográfico del conjunto; c) se pretende una mayor esencialidad expresiva; d) se han suprimido poemas o fragmentos de aquella “crónica” inicial; e) se mantiene, sin embargo, el carácter autoreferencial; f) se presta menor atención al tema urbano, característico de la primera edición que superaba intencionadamente lo autobiográfico; g) se conserva, sin embargo, el tono narrativo que caracteriza el conjunto; h) Crónica se ha reducido así a una mínima expresión.
     El poeta se ha mostrado radical en la supresión de poemas que, a mi juicio, mantienen todo su poder evocativo. Tal vez tales supresiones duelan por razones personales, pero si el lector de Joan Margarit puede hacerse con un viejo ejemplar de aquella primera edición, creo que podrá comprobar que en sus Margarit con su pequeño cuaderno (Roma, diciembre 2006) © Mariona Ribaltapoemas estaba ya el germen de buena parte de su obra futura, en otra lengua, con versos o poemas suprimibles; aunque la poda haya resultado tal vez exagerada. La fidelidad del poeta a una concepción de la poesía se mantiene, así como su derecho a exigirse tal vez más de lo que debiera. Pero no vamos a discutir aquí el derecho a recrear la propia obra, especialmente cuando responde a unos propósitos previamente expuestos. Crónica es más que una autobiografía poética personal. Constituye el inicio de una aventura generacional que ha venido a cuajar en un poeta de ámbito peninsular, cuya influencia se deja sentir al margen de fronteras y lenguas. Sus materiales proceden de la ficción autobiográfica, de la memoria personal y colectiva, de la inteligencia y el corazón al desnudo.

 

 

     Joaquín Marco. Barcelona, 1935. Catedrático emérito de Literatura Española de la Universidad de Barcelona. Entre sus libros de crítica e historia literaria sobresalen Poesia popular política del segle XIX (1967), Antologia de la poesia catalana del Segle d´Or (1970) y La nova poesia catalana. Estudi i antologia (1980) con Jaume Pont. Sus poemarios más destacados son Aire sin voz (1974), El significado de nuestro presente (1983), Los virus de la memoria. Antología (1961-1994) (1996) y El muro de Berlín (2004). Ha sido traducido al francés, italiano, portugués, ruso e inglés.