JOHN SINCLAIR
Alejandro Hermosilla
Sánchez
JOHN SINCLAIR: Bueno, el festival me ha encantado, nos han tratado muy bien, el comportamiento del público ha sido excelente, había sol, muy buen tiempo, los artistas eran muy interesantes y nosotros hemos podido realizar nuestra propuesta sin ningún problema. ¿Qué más se puede pedir? Han sido unos días maravillosos. Además, según creo, el spoken word no es un género muy habitual en España y, sin embargo, la respuesta a nuestra performance ha sido muy buena por lo que… Genial. ECP: ¿Y os gustó el show que dio Nick Hornby ayer? MARK RITSEMA: Estuvo bien. Yo leí Alta fidelidad, que me parece un libro bastante irónico y divertido y los comentarios que realizó ayer eran bastante parecidos a los del personaje. Fue un show bastante entretenido. Aunque no compartiera todo lo dicho por Hornby, sí que me resultó bastante interesante.
JS: Yo conocí a Mark en una de las celebraciones de la Cannabis Cup en Amsterdam que, creo, es un lugar ideal para conocerse. Un lugar perfecto para conocerse entre creadores y no tan creadores. Ja, ja, ja, ja… Como sabes, la Cannabis Cup es una competición que se realiza para valorar cuál es el mejor cannabis que se cultiva en la actualidad y, bueno, yo he sido su supervisor en varias ediciones, lo cual es un honor. Se pasa de maravilla y además se pueden hacer todo tipo de contactos artísticos, como nos sucedió a nosotros. MR: En cuanto al proceso de grabación fue bastante simple. Hablamos un poco de lo que queríamos hacer, pero sin una idea preconcebida y el 1 de enero de 2005 nos metimos en un estudio en Amsterdam y en dos días completamos la grabación. Fue una grabación espontánea y en la que no usamos productor. Queríamos que la música sonara al natural a la manera de los antiguos bluesman americanos como John Lee Hooker, queríamos dejarnos fluir con ella, discurrir libremente y no estar obligados a someternos a la rigidez de las composiciones o de una estructura previamente organizada. JS:
En cuanto a los shows, intentamos que surjan de manera tan libre como
se forjó el disco. Realmente, no sabemos muy bien nunca qué
composiciones o temas vamos a tocar y esto nos proporciona una sensación
de riesgo, de libertad y de improvisación que es lo que queríamos
conseguir. Nuestra meta es llegar a un lugar y, dependiendo de cómo
nos sintamos, tocar una u otra canción. Esto es difícil
para ambos, porque nunca sabemos cuál va a ser nuestro próximo
paso, pero nos estimula y da libertad. Es nuestra manera de ubicarnos
en el mundo y la creación. Siempre de manera sorpresiva, siempre
anhelando el espacio de la libertad y, claro, rindiendo homenaje a todos
esos músicos increíbles de blues que recorrieron toda América
cantando sus historias y componiendo sus canciones a medida que las vivían
y conforme iban sintiendo los dolores, alegrías y placeres del
amor, de la vida. Ellos llegaban a una población, decían
su verdad, contaban sus batallas que hacían referencias a sus vidas
y se iban, y este es el espíritu que nosotros queríamos
recoger. También hemos querido homenajear a todos esos hermanos
nuestros que lo pasaron mal, muy mal después de la inundación
sufrida hace unos veranos por ECP: Sin embargo, en el disco y el show que vimos anoche, no sólo homenajeabais a los bluesman de Nueva Orleáns, sino también y sobre todo a Thelonious Monk. JS:
Bueno, claro, es que Thelonious Monk era también un músico
negro que se dejaba fluir de manera libérrima en todo lo que hacía.
Él era un auténtico genio y estaba conectado de una manera
u otra con estos bluesman porque él no sólo era un músico
de club. Acuérdate que a mediados de la década de los 30
y años antes de comenzar a tocar junto a Kenny Clark en el Minton´s
Playhouse y dar lugar al fascinante bebop, Monk estuvo recorriendo América
con su piano junto a un predicador evangelista. Iba recorriendo los pueblos
de la América profunda y dando testimonio de todo aquello que observaba
con su piano, con su manera original, mágica e inconfundible de
tocar el piano que lo hacía un músico especial (…)
Monk era otro músico que, dependiendo de las circunstancias del
momento, cambiaba las estructuras de las frases musicales y las canciones.
Era pura inspiración y su única intención era fluir
musicalmente. Monk era un verdadero artista. Todo un artista. Un hombre
que era capaz de tocar de diversas maneras un mismo tema, hacerlo diferente
y reconocible a la vez pero siempre diferente y que siempre estaba empeñado
en ser verdadero, en transmitir únicamente y con toda la sinceridad
posible aquello que había en su corazón. Y de esto habla
el disco: de todos los artistas que, como Monk, han dado testimonio íntegro
de la realidad, no han tenido miedo y han dicho su verdad sin importarles
las circunstancias políticas y las modas. Habla de la auténtica
música eterna, la del corazón. De los creadores que se recordarán
durante décadas y que cambiaron el rumbo de la música (…)
Realmente, Monk era un genio y en todo el disco, de manera improvisada,
intento seguir su rumbo y conectarlo con otros creadores musicales inmensos
como Robert Johnson o Charlie Parker o poetas y escritores como Burroughs
o Kerouac. Porque hay algo que quiero que quede claro: en los años
del bebop y la generación beat, el arte —como siempre ha
de ser— no estaba dividido en estancos diferentes. Al contrario,
la manera de escribir de los autores de la generación beat era
improvisada, se dejaba fluir y dependía de las circunstancias del
momento y del estado de ánimo de sus creadores para forjarse de
una manera u otra, como les sucedía, por ejemplo, a los músicos
de jazz como Monk, que siempre que tocaba ECP: Además, siguiendo con el jazz, y al tiempo que realizabas tu carrera periodística, creo que en los años 60 realizaste otro libro o disco de homenaje a John Coltrane. JS:
Claro. John Coltrane era otro de estos músicos a los que me refiero.
Era un creador impresionante que con cada una de sus notas cambiaba la
realidad en la que se encontraba envuelto y la hacía distinta.
Era otro gran creador como Monk, que fluía espontáneamente
como yo intento hacer en mi vida con el objetivo de hacer más libre
al ser humano y llevarlo a conocer dimensiones desconocidas, no exploradas.
JS: ¡Oh! Sun Ra durante un tiempo fueron una de las bandas más imaginativas y creativas de este mundo. Una cosa que me hizo mucha gracia cuando conocí a Sun Ra es que cuando lo veías en un escenario, alucinabas con él porque pensabas que estaba en otra galaxia, tanto por su música como por su personalidad, pero luego resulta que fuera del escenario era totalmente igual. No había prácticamente diferencias entre el Sun Ra músico y el Sun Ra persona. Él estaba en otra dimensión donde la música y la poesía caminaban libremente, como se puede observar en su obra, y sucedió en su vida. Lo conocí en el año 1966. Recuerdo que pasé un tiempo con él y los miembros Arquestra en Nueva York y conseguí entrevistarlos para el periódico underground de Detroit para el que solía escribir, The Warren-Forest Sun. Más tarde conseguí que fuera a Detroit e hiciera algunos conciertos en nuestra ciudad que fueron muy minoritarios, pero que con el tiempo se han mitificado junto a MC5 y The Magic Veil Light Show y, posteriormente, mi amistad y trabajo con él se fue amplificando. Siempre me sentí interesado por su particular concepción cósmica de la música y en la medida en que su creatividad continuó fluyendo, como la de Monk, me sentí muy cercano a él. ECP: ¿Y tu relación con Timothy Leary? ¿Llegaste a realizar alguna ingestión de ácido con él? JS: Bueno. No llegué a participar en directo en ninguna de las famosas ingestiones de Leary, pero sí que participé en alguna ocasión en el recorrido de su autobús mágico. Es curioso que se me relacione con Leary constantemente. Así también ha ocurrido en mis participaciones en la Cannabis Cup, donde ejerzo, prácticamente, como un sacerdote o gurú que ha de integrar a los participantes en la ceremonia del cannabis. Ja, ja. Está todo bien porque, al fin y al cabo, se trata de llegar a ser libres, de buscar la paz con uno mismo y los demás sin la violencia, el odio o las armas, como hacen tantos estados modernos.
JS: Bueno, las diferencias eran bien claras. Los chicos que vivían en California estaban rodeados de playa, parajes más o menos paradisíacos, un clima soleado y calmo, y esto les ayudaba a formular una visión más pacifista, menos violenta y mucho más utópica de los cambios que querían acometer en la sociedad, de aquello por lo que luchaban. Entre la playa y la arena y los cigarrillos de droga o la experimentación, las proclamas del Sun Flower eran muy interesantes, pero es lógico que tenían que ser muy diferentes de las que produjeron MC5 o The Stooges en la medida en que nosotros vivíamos en una ciudad industrial, rodeados de edificios y oficinas burocráticas por todos lados y con un clima frío en bastantes momentos. Así, cuando queríamos expresar nuestro malestar no podíamos darnos un baño en el mar, sino que de manera violenta expulsábamos toda la ira con esa fría sociedad industrial que nos rodeaba, nos guiábamos más por la descarga automática de nuestra rabia y no tanto por nuestros sueños y anhelos. Éramos mucho más punk sin plantearnos ningún aparato teórico para defender nuestros proyectos y como consecuencia lógica del lugar donde procedíamos. Si hubiéramos vivido en California, lo más normal es que hubiéramos sido radicalmente diferentes. En fin, lo importante es que luchábamos por cambiar el sistema y no tanto nuestras diferencias. Había algo que nos unía por encima de la forma en que manifestábamos nuestro malestar: el deseo de luchar a muerte por defender nuestros ideales y que una nueva sociedad más justa y libre se hiciera posible. ECP: ¿Cuáles fueron a tu entender los grupos musicales más importantes de aquella época? JS: Es una cuestión difícil. Había muchos y en parte ya te lo he respondido, porque amaba a los bluesman como Lighting Hopkins, Howlin´ Wolf, a músicos de jazz como Parker o Monk, y en cuanto a grupos de rock además de MC5 o Sun Ra, debo confesar que me gustaba mucho el grupo de Janis Joplin, Big Brother and the Holding Company o Canned Heat y, aunque fueran de otro país y de otro movimiento, también me gustaron mucho Can, a los que amo más con el paso del tiempo. ECP: Hablando de personas y personalidades de los 60, ¿por qué crees que estaban tan conectadas la escena musical con la ideológica en aquellos años?
ECP: ¿Cuál es el acontecimiento fundamental o la fecha en que tú piensas que el sueño hippie murió? JS:
Mira. Sobre este asunto, quiero aclarar algo. Se suele citar que fueron
los sucesos acaecidos en Altamont o los asesinatos cometidos por Charles
Manson los que dieron final a toda una época e incluso hay gente
que cita el encarcelamiento de Leary como punto final de esta época,
pero no creo que esto sea del todo cierto o, al menos, nosotros no lo
vivimos así. A finales de los años 60 sucedían muchas,
muchas cosas, todo el mundo estaba en contacto, había una excitación
especial y en el clima de la época se hizo referencia a estos sucesos,
pero no le dimos la importancia simbólica que más tarde
le concedieron los medios. Para nosotros fueron unos sucesos más
que ocurrieron entre otros muchos que ECP: ¿Y cuál es tu concepción de la actual situación del continente sudamericano? JS: Bueno, tengo que decirte que a mí Sudamérica es un continente que me encanta y al que adoro. Además, si comparas los líderes de estos países y la lucha que están intentando realizar con los de mi país, comprenderás que me sienta identificado con personajes como Evo Morales en Bolivia o Hugo Chávez en Venezuela. Los adoro. Adoro países como México y Perú. Me encanta la llamada nueva izquierda sudamericana.
MR: ¡Ah! ¡El comandante! JS: Claro que me encanta Fidel Castro. Por supuesto. Mira todo lo que ha hecho y realizado. Mira su forma de enfrentarse a los fascistas que dirigen mi país. Es único. ECP: ¿Piensas que la actual situación política del mundo puede cambiar? JS: No lo sé. No soy futurólogo. Si no ha cambiado demasiado en los últimos años, no sé cómo puede cambiar en el futuro pero, desde luego, es necesario. Al menos habría que huir del individualismo. Antes no importaba que fueras negro, indio, blanco, pintor, escritor o cineasta o que no te dedicases al arte, lo que importaba era el objetivo final de la lucha, la unión y no tanto la personalidad de cada uno. Por ello, creo que es muy difícil que tal y como está el mundo, se vuelva a producir una situación similar a la vivida en los años 60 en el futuro. MR: Sí. John tiene razón. Es difícil comparar nuestra época con la suya y que un proceso similar pueda repetirse porque ahora tendemos a encasillar a las personas en torno a conceptos y casilleros artísticos muy delimitados. Están los amantes del techno y luego los fanáticos del rock, pero incluso en estos ambientes están quienes aman el ambient y detestan el house o quienes aman el hardcore y no soportan el rock duro y viceversa. Cada persona elige su camino en torno a la oferta inmensa que hay para delimitar los márgenes de su personalidad y amplificar su persona, pero no con la intención de luchar o con la conciencia de estar formando parte de un movimiento global, grupal o comunal que pueda ayudar a cambiar el estado de las cosas en nuestra sociedad. JS:
Sí. Además, ahora mismo, sucede un fenómeno esencial
que diferencia ambas épocas. Por ejemplo, la guerra de Vietnam
era, realmente, una guerra ideológica. Había una confrontación
entre distintas maneras de entender el mundo, pero las últimas
guerras promovidas por el gobierno de Bush son de odio. Hay un interés
económico superlativo, una gran ignorancia en la sociedad y un
odio hacia el enemigo árabe o quien piensa diferente de nosotros
que está extendido por todo nuestro sistema social y que reside
en el fondo de las motivaciones, sobre todo, económicas de la guerra
(…) Por ello, te diría que uno de los aspectos que más
me han gustado de España y de mi estancia en Sevilla es que no
he ECP: ¿Y tú, Mark, cómo entiendes o vives lo que cuenta John? MR: Yo, como holandés, me siento muy sorprendido con todo lo que cuenta y cómo vive la situación política del mundo John. Ten en cuenta que en Holanda vivimos realmente bien. Hay, como en todas partes, problemas, pero en mi país hay una fuerte base democrática y cultural y no concebimos la situación de la que nos habla John. JS: Claro, pero ten en cuenta que yo he estado en la cárcel en mi país por consumir cannabis y en el tuyo está legalizado, hemos tenido que luchar y todavía seguimos haciéndolo por los derechos fundamentales de los individuos y el clima fascista y las decisiones del poder fascista que provocaron las últimas guerras promovidas por el odio. El odio está presente en muchas escalas en mi país. De todas maneras, como sabes, tampoco estuvo mal estar encarcelado, pues esto me llevó a ganarme el respeto y aprecio de Stevie Wonder o de John Lennon, que me dedicó una canción que me emocionó y me acompañará siempre o Yoko Ono, que también me envió una simpática felicitación de Navidad. Luchar por la libertad puede llegar a engrandecernos si no te rindes. ECP: ¿Y estás contento con la reedición que se ha hecho de tu libro de batalla de 1972 Guitar army? JS: Sí. Estoy realmente contento. Creo que es un acto de justicia. Hemos trabajado mucho para conseguirlo y me siento realmente satisfecho. MR: Pero, ¿crees que todavía tiene relevancia? JS: Sí. Sin duda. ¿Cómo si no entiendes la situación política que estamos viviendo? Es claro que estamos dentro de otro contexto, pero en mi opinión el libro sigue estando vigente en cuanto hace referencia al esfuerzo de los hombres por ser libres y creativos, por imponerse a los sistemas de poder que no nos permiten ser nosotros mismos. Realmente, las ideas que planteo en el libro creo que todavía pueden llevarse a cabo. No es una cuestión de tiempo. Es una cuestión de integridad y ética.
JS: Soy coproductor de la película, por lo que estoy bastante implicado en ella y puedo decirte que estoy contentísimo. Claro que he podido intervenir, valorar y trabajar en el contenido de ella, pues iba dedicada a mí y Gebhardt es un buen amigo y tengo que decirte que estoy feliz de cómo ha quedado. No tengo nada que objetar. Me parece un buen documento sobre mi persona y vivencias y sobre toda la época que me tocó vivir, en la que me eduqué y llegué a ser quien soy ahora mismo. ECP: ¿Y has pensado en comenzar a redactar alguna autobiografía sobre tu vida? JS: Ummmm… Bueno, en parte, la película es ya un testimonio sobre mi vida, pero si te digo la verdad no se me ocurre de dónde puedo sacar tiempo para realizar esta autobiografía, pues estoy ocupadísimo con todos mis proyectos: radio, libro, conciertos, etc, lo cual creo que es una buena señal, porque significa que estoy vivo. Vivo y coleando, y luchando por la paz y la libertad. ¿Sabes? Si no tuviera tantos proyectos no me sentiría tan joven como me siento. Por ello prefiero seguir así y si debo hacer una autobiografía ya la haré, pero confío que sea lo más tarde posible, porque estar todavía en pie es un signo claro de vitalidad. Todavía tengo muchas cosas que hacer. El pasado me acompaña, pero ya se fue. ECP: ¿Qué nos puedes decir sobre tu último Va tutto bene / It´s all good? ¿Por qué está traducido también al italiano? JS: Bueno, sorprendentemente, nuestra propuesta ha tenido una muy buena aceptación en Italia y los editores de Stampa Alternativa decidieron publicar mi libro y traducirlo conjuntamente al italiano. Por cierto, ahora partimos a Italia a tocar. MR: Sí. La verdad es que Stampa Alternativa es una editorial sumamente interesante y peculiar, con unos precios muy accesibles y un catálogo muy jugoso. Observabas los números que disponían y en seguida te ponías a suspirar. Tenían todo un catálogo de libros sobre serialismo y autores alternativos que es sumamente interesante.
ECP: ¿Te gustan los cómics de Gilbert Shelton? JS: Claro, por supuesto. ¡Qué bueno hablar de Gilbert! Me encantaban los Freak Brothers. Me encantaban los dibujos, el sentido del humor de Gilbert y su crítica a la contracultura como, por otra parte, también adoraba la de Robert Crumb. Ambos eran muy diferentes, pero muy valiosos y divertidos. A Crumb lo conocí en el 67 y a Gilbert en el 69 y con ambos mantuve de una manera u otra la amistad. Gente muy divertida y comprometida y que desde su particular campo de maniobras, el cómic, también ayudó a intentar transformar el rostro de la sociedad norteamericana. Era otro de los tantos frentes en los que se podía aglutinar y subdividirse la lucha contracultural en mi país. Ahora recuerdo un póster que me regaló Gilbert. Muy buen tipo y muy gracioso, como sus cómics. Inteligentes y libres. Además, los Freak Brothers también participaron en alguna Cannabis Cup.
JS: La verdad es que me siento muy a gusto en Holanda y en esta ciudad. Desde el primer momento que llegué a la ciudad me sentí bien y fue de manera natural que a comienzos de esta década pensara en asentarme y vivir en ella cómodamente. Toda la historia con los coffee shops que tienen allí, su respeto a las libertades, su amor a la cultura y la posibilidad de realizarme como un ciudadano allí de una manera más autónoma que en Estados Unidos me decidieron a instalarme en este país. Además, tengo un programa de radio habitual en Radio Free Amsterdam en el que me siento muy cómodo y doy un repaso a mis grupos de música favoritos. Todo lo realizo de manera muy libre y a través de mi página web puedes tener acceso a la mayoría de estas grabaciones. En el programa puedo hacer todo aquello que desee y por esto he invitado a gente como mis queridos Wayne Kramer y Michael Davis o Thurston Moore y he dedicado programas a la Cannabis Cup o al fantástico historiador de las raíces del blues y el jazz Tom Morgam, además de realizar selecciones musicales de tantos y tantos músicos que amo procedentes de New Orleans, Detroit, el norte del Mississippi o el Delta. Ya sabes, músicos como Earline Harris, Dave Bartholomew, Earl King o DuWayne Burnside. ECP: Oye, ¿y os gustó la versión que hizo Cronenberg de El almuerzo desnudo de Burroughs? JS: No recuerdo haberla visto pero, como sabes, mi relación con el libro de Burroughs es muy cercana, pues me gradué en la Universidad de Detroit con una tesis sobre este libro. Me siento muy, muy próximo a ese libro y no sé si me gustaría esta película. MR: A mí, sin embargo, me gustó mucho. Toda una experiencia lisérgica. De todas maneras, hay un libro de Burroughs del que me siento mucho más cercano, The soft machine, que es también el nombre del genial grupo de Robert Wyatt y Kevin Ayers, como sabrás. ECP: Centrándonos un poco más en ti, Mark, para terminar, ¿cuál piensas que es la década fundamental para la música rock? ¿Cuáles son tus influencias a la hora de tocar la guitarra?
ECP: ¿Y los grupos de ahora? MR: Bueno, por ejemplo, me gustan bastante Arctic Monkeys. Y también me gustan bastante Tindersticks. Por cierto, el disco que ha hecho el cantante Stuart Staples en solitario es bastante bueno y muy soul. ECP: ¿Por qué crees que los grupos holandeses no tienen una gran repercusión musical como los norteamericanos, ingleses e incluso los alemanes? MR: No sabría decirte con exactitud, pero creo que esto se debe a que Holanda es un país muy pequeño y alejado de los grandes centros de repercusión mass-mediática. No es un país que esté situado en el centro de la vorágine, sino tangencialmente y esto hace que podamos adaptarnos a los proyectos musicales de medio mundo y los absorbamos con naturalidad y nos integremos en ellos, pero no los protagonicemos. ECP: ¿Y conoces a Dick El Demasiado? MR: No. La verdad no lo conozco. ¿Es un grupo holandés? ECP: Sí. Su cantante es holandés y lo entrevisté hace poco, lo que sucede es que ha desarrollado su carrera, sobre todo, en Sudamérica. ¿Y, por ejemplo, te gusta Hermann Brood? MR: Sí, claro. No es que sea un fan absoluto, pero me gusta bastante.
MR: Bueno, mi concepción de la música es mucho más vital. Comprendo que haya gente que pueda estar recluido en su habitación sin hablar con nadie y pueda, a partir de sus conocimientos musicales, componer todo un disco desde allí, pero yo no lo comparto. A mí me gusta la música natural, la que parte del corazón y experimenta a partir de unas nociones frontales, directas, en contacto con la gente y los creadores. Me gusta mucho la música que nace de los instrumentos tradicionales, aunque me encante experimentar con ellos. De verdad, no me veo a mí mismo sumergido en mi hogar sin salir a contactar con otros músicos, escritores o poetas. Sin embargo, esto no significa que esté en contra de la música electrónica. Por ejemplo, Kraftwerk me parece un grupo muy imaginativo y valioso y también, entre otros, me gustan The Human League. ECP: Y bueno, la pregunta acostumbrada a los músicos actualmente. ¿Qué opinas de internet y la descarga de mp3? ¿Crees que esta práctica acabará con la industria o perjudicará la música? MR: No. Para nada. Cuando surgió la radio y los singles de los cantantes comenzaron a pasarse allí, hubo muchos críticos agoreros que decretaron el fin de la industria musical, el fin de la era del disco, pero esto, como pudimos comprobar, no sucedió así. ¿Sabes? Decían que cómo se iban a vender discos cuando cualquiera podía escuchar su canción favorita un día tras otro en la radio. Lo cierto es que yo sólo encuentro ventajas a internet, pues puedes acceder a grabaciones desconocidas y descatalogadas que de otra manera no podrías conseguir. Además, creo que quien realmente ama un grupo o un disco termina por adquirirlo, como también pienso que el precio de los discos es demasiado caro y que, tal vez, gracias a internet, comiencen a abaratarse los mismos. ECP: Por cierto, y el grupo habitual en el que tocas, The Raskolnikovs, ¿me puedes explicar el porqué del nombre? Es por Dostoievsky, ¿no? MR:
Claro. Mira, yo, como Sinclair, no hago mucha diferencia entre medios
artísticos de distintas disciplinas y considero a Dostoievsky un
músico a la misma altura que Thelonious Monk o Lightin Hopkins.
No encuentro diferencias en la libre estructura de sus frases literarias
y las frases musicales realizadas por gente como James Brown, que dibujaban
melodías a partir del desorden o subvertían los conceptos
habituales de la música para llegar a construir su propio e intransferible
discurso original (…) Sí. Es obvio que The Raskolnikovs es
un homenaje al personaje principal de Crimen y castigo. De todas
maneras, ahora mismo tengo apartado momentáneamente mi trabajo
en este grupo y entre medias de mi colaboración con John, por ejemplo,
voy a ir al estudio de Rui Veloso en Portugal a grabar un nuevo ECP: Bueno, pues si os parece podemos dejarlo aquí. De verdad, que ha sido un placer para nosotros poder hablar con vosotros. JS: Para nosotros también. Y, de verdad, quiero felicitaros por esta entrevista. Estoy encantado con ella. La mayoría de las personas sólo me preguntan por mi relación con MC5 o con Gingsberg y demás personalidades, pero no se interesan para nada en mi persona. Me entrevistan para saber cosas de otras personas, pero yo tengo todo un background detrás y toda una vida llena de incidentes. A veces no sé bien por qué se interesan en entrevistarme si no son aficionados a mi obra. A la vez, suelo recibir una gran cantidad de preguntas sobre mi pasado, pero lo cierto es que yo no soy ningún fósil. Como habéis podido comprobar, sigo activo. Afortunadamente, tengo un presente emocionante del que ayer, por ejemplo, visteis sólo una parte: mi colaboración actual con Mark.
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| QUICO PI DE LA SERRA
Antonio Marín Albalate
QUICO
PI DE LA SERRA: Diversas cosas a la vez. Una, mis principios, que fueron
entrañables, descubridores de este mundo del que profesionalmente
hablando no me he movido hasta ahora, y a la vez la cristalización
de mi vocación. Por otra, significó mi toma de conciencia
política, debido a la represión estatal que sufría
por cantar en mi lengua. ECP: Creo no equivocarme si afirmo que sigues siendo un cantautor comprometido con tu tiempo y empeñado en recuperar la memoria histórica. En 1997 presentabas en Barcelona el espectáculo ¡No pasarán! Cançons de guerra contra el feixisme, que posteriormente grabarías en cedé. En 2002 actuaste en el Liceo en un homenaje a las personas represaliadas por el franquismo. Y todo, como dijiste en su momento, con el objetivo de «enseñar a los que no tienen memoria». Recuperar la memoria histórica es un derecho y un deber para la definitiva normalización del estado de las cosas. ¿Qué hubiera sido de esta normalización sin vosotros los cantautores? QPS:
Lo de la memoria es complejo. Cada cual se la hace a su manera. Cuando
es histórica generalmente es común y se basa en datos empíricos,
o sea, la traición y sublevación del general Franco a la
II República. Estos hechos son actualmente contrastados, como las
excavaciones de fosas de la guerra civil e investigaciones serias de la
misma época para aclarar aquello que por razones políticas
se ha escondido, minimizado o ignorado por la desidia humana, pero también
por miedo de que sean revisados actos y procesos hechos por la fuerza
de las armas, que implican aún hoy a gente que está viva. ECP: Tot es tu disco más reciente. Háblanos un poco de él y de su gira promocional. QPS: Tot (K Industria Cultural) es seguramente el disco más personal que he grabado, lo hemos parido entre todos los músicos con los que actualmente trabajo: Josep Mª Borras (piano, teclado, acordeón), Amadeu Casas (guitarras, dobro, mandolina, ukelele), David Soler (pedal steel guitar), Emiliano Roca (contrabajo), Cogumelo (percusiones), Xavi Fuster (batería) y Joan Pau Cumellas (armónica). Se ha grabado en el estudio de Marc Parrot Grabaciones Silvestres. Marc y Santiago, su ayudante, se volcaron para sacar el sonido nuestro haciendo servir los aparatos para esta grabación en directo más modernos y también muy antiguos. De los once temas hay dos instrumentales, uno, ‘Hey Hey Baby’, famoso blues de mi maestro Big Bill Broonzy, que siempre he tocado, y el otro, ‘Harlem 4’, es un blues mío de estilo más jazzístico. De entre las otras canciones está ‘Igual que ahir’, que he actualizado y he grabado sólo con el acompañamiento de Ricard Miralles al piano. La canción ‘Para encontrar el camino hay que ser frágil y fuerte, no hay que temerle al destino ni a la vida ni a la muerte’ empieza con la reproducción de un Ícaro cantado por el chamán Shipibo Don Basilio Gordon. ‘Avans de Neixer Morir’ trata de los niños que malviven en una situación de guerra. ‘Stockolm’ es una canción interior que a partir de lo del síndrome de Estocolmo… Mejor oírla… ‘Anuncis per Paraules’ trata de uno que ofrecía mediante anuncios canciones a la medida y por encargo y se lo cargan… ‘Perque vull’ es mi particular recordatorio a Ovidi Montllor. ‘Plurals’ trata de la pluralidad humana en la que vivimos, se quiera o no. Y ‘Passen els dies’ es otra canción interna llena de consejos y conclusiones del tipo: de dónde venimos a dónde vamos, etc. Hemos intentado que el disco sea una pequeña muestra de nuestro trabajo en el escenario. La gira promocional supongo que se hará; de hecho, se presenta el 25 de mayo en el Auditori de Barcelona. (El
25 de mayo de 2007 quien esto suscribe tuvo el inmenso placer de viajar
al Auditori. Allí, en la fila 5 y pegado a la sombra de un bosque
de sueño con destellos de oro, fue Tot un Pi de la Serra
y su potente banda sonando como en el disco ante un público totalmente
entregado. Inolvidable Quico. Un disco, Antonio, es un proceso de trabajo en el que interviene bastante gente, nadie es prescindible y todos dejamos en un momento dado algo nuestro que quedó metido en el software Pro Tools y que si se edita, se quedará allí para siempre, quiero decir que hay que estar en un estado de frío y calor constante, frío cuando uno tiene que decidir o escoger una toma entre muchas, y calor para cuando se graba, meterle intención a tope, como dicen en Cuba: —Ya tú sabes. ECP: Cómo me emociona saber que incluyes ‘Perquè vull’ en tu nuevo disco. ¿Sabes, Quico? A menudo, cuando aprieta la nostalgia —debe ser que estoy carcamal perdido— viene a mi memoria la voz del inolvidable Ovidi Montllor en el radiocasette de mi coche, su ‘Perquè vull’ a toda leche dentro de una improvisada megafonía por uno de los barrios más marginales de Cartagena para anunciar un mitin del Partido Comunista. Lamentablemente Ovidi nos dejó para siempre en 1995. Diez años después, en el Mercat de las Flors de Barcelona y en la sala que lleva su nombre, participabas, junto a artistas como Roger Mas, Miquel Gil, Pascal Comelade, Feliu Ventura, Adrià Puntí y Verdcel en el concierto homenaje Ovidi Montllor, 10 anys de vacances. Bien recordarás aquel año de 1968 cuando, junto a Raimon, estabais compartiendo escenario en el Palau y tus conversaciones con él recogidas en el libro Diàlegs a Barcelona (Laia, 1986). De lo mucho que podrías contarnos de aquel tiempo compartido con Ovidi, ¿qué recuerdas con especial cariño? QPS:
La vida nos convirtió en amigos íntimos. Compaginamos inmediatamente,
empezó a cantar conmigo, conmigo también hizo su primera
salida al extranjero, concretamente a Alemania, al Festival Lieder International
en BurgWaldeck, en 1968, allí seguimos con emoción el comienzo
de la célebre revuelta que en mayo de aquel año empezó
en París. Ovidi tenía marcadas diferencias profesionales
respecto a mí, pues él era actor, y hacía servir
sus conocimientos escénicos con maestría y dosificación
ECP: El vici de cantar es el título de un programa sobre cantautores internacional que, en la TV3, presentabas y dirigías en 1986. ¿Qué sería de Francesc Pi de la Serra sin ese vicio? ¿Te concibes a ti mismo sin ese vehículo de expresión? QPS:
La serie El vici de cantar constaba de una conversación
informal más una re-proyección de su trabajo profesional
con amigos como Silvio Rodríguez, Wolf Biermann, Daniel Viglietti,
Jose Afonso “Zeca”, Paolo Conte, Pino Daniele, Caetano Veloso,
Giberto Gil, Dionysis Savvapoulos, Francis Lalane, etc, uno para cada
capítulo. Fue gratificante e instructivo. El hecho de dirigir un
equipo de muy buenos profesionales, las aventuras que pasamos y sufrimos
—nos robaron el material de filmación en París y tuvimos
que improvisar como pudimos el capitulo de Lalane; en Nápoles filmamos
el barrio de Pino Daniele escoltados por la mafia, en Río nos colamos
con cámaras incluidas en un famoso show de TV ECP: Cuando hablabas de Tot hacías referencia al blues, uno de tus grandes vicios que comparto por completo. Llevas este género muy adentro y eso se nota en tu música. Tanto es así que desde 1993 diriges y presentas en Catalunya Radio el programa semanal T’agrada el blues?. Por él habrán pasado nombres tan inolvidables como Muddy Waters, B. B. King, John Lee Hooker, Robert Johnson o Taj Mahal. Aquí, en Onda Regional de Murcia, tengo un amigo periodista y poeta, José Antonio Martínez Muñoz, que lleva los domingos uno de género similar: La frontera. Un día el blues hará que os encontréis. Pero volvamos a ti y al blues. ¿De dónde arranca tu pasión por esa música? QPS:
Empecé escuchando a Big Bill Broonzy. Como no sabía (ni
sé) inglés y por consiguiente no entiendo los textos, me
dediqué a copiar su manera de tocar. Soy autodidacta —curiosa
palabra—, y mi manera de trabajar es escuchar y copiar, desde entonces
unas miles de veces. ECP: En 1968 Manuel Vázquez Montalbán, en su libro Antología de la nova cançó catalana, decía de ti: «este lento hombre es el culpable de una de las canciones más hermosas de la historia de la canción popular del país, ‘La balada de l´home del carrer’». Estoy totalmente de acuerdo con él, pero añadiría otras como ‘Fariseus’, donde dices: «¿Qué hacéis ahí sentados, escuchando mi canto? / Cuando salgáis a la calle no digáis que me habéis visto. […] Si alguien no está de acuerdo con todo lo que canto, / si a alguien no le ha gustado lo que acabo de decir, / que coja una guitarra, arpa, chelo o viola, / que haga una canción y me critique». En literatura, puedo asegurarlo, hay mucho fariseo. Igual que en la música, supongo. ¿La ignorancia es un buen antídoto contra esta plaga? QPS: Si la ausencia de conocimiento es sinónimo de ignorancia e ignorancia es también sinónimo de estupidez, unidos estos con el fariseísmo, dan como resultado la infamia, de aquí se va a la esencia de la vanidad, a la incapacidad para comprender las culturas diferentes en las que cada día estamos más inmersos. Por otro lado, esta postura, subproducto de la ignorancia, es la levadura que hace fermentar el fanatismo, el racismo, y la intolerancia, es ver como algo peligroso y amenazante en la cognición animal todo lo diferente, otros estilos de vida o circunstancias, es una falta total de empatía. Como esto no se corrige, se está a merced de cualquier fariseo; no es nada difícil detectarlos, sólo hay que ver su comportamiento, son los exaltados que viven dando lecciones de revolución a todo el mundo, practican aquello que George Orwell hizo decir a un personaje de su novela 1984: «Cumplo las reglas pequeñas para infringir las grandes». Por otro lado, fíjate que la palabra “ignorancia” generalmente se toma por parte de estos especímenes como un insulto, cuando en realidad no es nada más que una crítica.
QPS:
Pues sí, tengo algunas, nunca las he contado… Pero junto
con otros instrumentos de cuerda, sin incluir campanas, debo de tener
casi un centenar. Lo de la “colección” es un asunto
que los medios de comunicación fabricaron. De hecho, estoy en contra
de las colecciones de guitarras u otros instrumentos musicales, ya que
si no se tocan, se secan los restos de savia, las vetas de las maderas,
las colas, los barnices, y el instrumento se muere. Constantemente dejo
a músicos mis guitarras que no uso, actualmente hay infinidad de
tipos de guitarras: de cuerdas de nylon, de acero, de tapa armónica
de fibra de vidrio, de fibra de carbono, con resonador incorporado, con
y sin trastes, con diferente número de cuerdas, las pedal steel
guitar, las sticks, que han revolucionado el sistema de tocar, guitarras
digitales, guitarras con sensores electrónicos en lugar de cuerdas…
Si a esto le añades las posibilidades o combinaciones que se pueden
hacer con seis cuerdas, nueve dedos, más de veinte trastes y mi
sempiterna curiosidad… Tengo tema o afición hasta que me
muera y más. ECP: Unas preguntas más atrás, cuando mencionaste a Cuba, me acordé de la Nueva Trova. Se me ocurre preguntarte por tu relación con ella y si ese grupo podría ser equiparable a la Nova Cançó. QPS:
Como grupo de personas que cantan sus canciones, sí. Pero la Nova
Cançó se diferenció de la Nueva Trova en que la Cançó
tuvo que fintar la represión franquista para poder cantar (censuras,
juegos de palabras, conciertos prohibidos, detenciones, multas). «La
resistencia cantora sistemática y de calidad la inició la
nova cançó catalana en un doble frente pancatalán
y antifranquista», como escribió Manolo Vázquez Montalbán,
y a la vez el grupo reivindicaba la normalización del catalán.
Dio pie a que salieran otros grupos como Ezdok Amairu de Euskadi, Voces
Ceibes de Galicia, La Nueva Canción Castellana... Y la Nueva Trova
se diferenció también de la Nova Cançó en
que los cubanos tenían un bagaje artístico superior; conocí
a algunos de sus fundadores, como Silvio Rodríguez y Noel Incola,
en el Primer Encuentro Internacional de la Nueva Canción, Siete
Días con el Pueblo, que se llevó a cabo en la República
Dominicana en 1974, convocado por la Central General de Trabajadores (CGT)
de ese país. Después, en mi primer viaje a la isla, año
1975, conocí a Pablo Milanés, con el que me une una fuerte
e íntima amistad. Cuba para mí es como otro hogar. Desde
el primer momento que pisé esta isla me identifiqué con
su música, sus ritmos, sus diferentes maneras de cantos, es también
una potencia musical importante, ya que a pesar de su tamaño reducido
—si la comparamos con Brasil, otra potencia musical— exporta
constantemente sus músicas y la evolución de las mismas,
y esto hay que reconocer que es gracias al socialismo.
QPS:
¡Joder! Cambiad los cerebros de los enfermos que se sienten molestos
cuando escuchan cantar o hablar en otra lengua que no sea la suya. Pensando
y actuando así se va rápido al Ku Klux Klan, las guerras
de limpieza étnica como la de la antigua Yugoslavia, los genocidios
de Ruanda, Birmania, Sudamérica... He tocado el tema en canciones
mías, siempre un poco a disgusto, como mi canción ‘Mal
de llengua’, en la que hago referencia al exabrupto que escuchaba
por España en el tiempo que la compuse y que es «¡Canta
en cristiano!», ya que si alguien se siente molesto al escucharme
cantar en catalán, ¿qué puedo hacer? Lo primero que
me viene es: ¡¡huir rápido!! A una persona carpetovetónica
así, ¿qué le puedo decir o aconsejar? Sin ninguna
mutua lógica recíproca, ¿qué hostias le puedo
argumentar? ECP:
Sí, estoy totalmente de acuerdo. Algo parecido a lo de “enseñar”
a que se lea poesía en los colegios. Hablando de poesía…
José Agustín Goytisolo tuvo una relación muy directa
con vosotros los cantautores, bien porque se le musicaran poemas o porque
él tradujese vuestras canciones. Como es tu caso en esa (para mí
canción de antología) ‘Passejant per Barcelona’.
Hagamos memoria de la magistral traducción de Goytisolo: «Paseando
por Barcelona, un miércoles por la tarde, / he pensado: Ya hace
rato que no estoy enamorado / y tengo cuatro pesetas, que es el precio
de un café, / y si las tengo, las gasto y así ya no las
tendré. // Un reloj marca la hora, brilla el asfalto para mí,
/ no tengo lumbre que me pide un barcelonés cualquiera; / hace
cuesta o bajada, no lo recuerdo muy bien, / me saluda una chiquita porque
canto en catalán. // Me acerco y dice: Buen día. —¡Qué
buen día, si está oscuro!— / Como la rima es difícil
me mira y exclama: ¡Bruto! / —No soy pobre, ni estoy sola
y no espero pretendiente. / Esta chiquita me intriga por sus ojos y su
acento. // Yo soy valiente y la dejo; las intrigas me dan miedo. / Pese
a las cuatro pesetas cuando quiero soy un señor. / Y la tarde continúa,
cada vez más tarde era. / Y limpian una fachada toda cubierta de
tela. // Un bar me abre al fin las puertas tal como si fuera un gran amigo,
/ paso de largo, no me gusta, sé lo que hago y lo que digo. / Si
las cosas no se cambian continuaré paseando, / esto decía
mi abuelo y se murió caminando. // Ya veis qué fácil
resulta de la nada hacer una canción. / Pese a las cuatro pesetas
cuando quiero soy señor, / un señor que está molido,
pues se queda en un rincón, / el rincón de los tortazos
por querer tener razón». Aquí vendría uno de
esos silencios famosos de Jesús Quintero. ¿Se puede añadir
algo más? Sólo rendirse, sin más, ante el poeta que
canta y el que traduce. QPS:
Teníamos una relación cordialísima, una relación
que tienen los que están en el mismo bando, comidas y cenas memorables
junto a Paco Ibáñez y otros, le gustaba e interesaba mucho
la canción, nunca tuvo la avidez de ser cantado que tienen algunos
poetas cuando están con un cantautor, muy ágil mentalmente
hablando. Antes de su partida coincidimos en un avión que iba a
Santiago de Compostela, yo ECP: Finalmente, Quico, y usando la vieja fórmula esa del monosílabo o como mucho octosílabo, intento formularte la pregunta de las doce preguntas. En base a doce brevedades, te propongo responder ajustándote a la economía de lenguaje; si te pasas, no pasa nada, o sea, mejor, y si no llegas, tampoco pasa nada. De antemano, gracias. Ha sido un lujo y un honor. Primera sala Olympia de París. QPS: Me sorprende y me da envidia a la vez. Sus equipamientos, su funcionamiento y, cómo no, cuando he pisado su escenario he pensado en algunos que también lo han pisado (Piaff, Montand, Dylan). ECP: ¡Amnistía, libertad! QPS:
Cuando se grita es porque no “haylas”, y si no las hay, ay,
ay. Hay que exigirlas inmediatamente, aunque cuesten hostias, detenciones,
y demás vejaciones de los sitios, países o estados que no
la tienen. También se me ocurre constar que exigir amnistía
es estar de acuerdo con la ley y sus mariachis. Francamente, creo que
es un contrasentido. ECP: Exilio. QPS: Debe de ser complicadísimo vivirlo. Conozco a muchísimos exiliados, pero soy consciente de que si no tengo la desgracia de vivirlo, o mejor dicho sufrirlo, por más que me cuenten, por más que lo intente, nunca sabré cómo se sufre y se supera (si se puede). Tiene que ver con posesión, apego, costumbres, miedo, asesinato, pena, lloro. ECP: Los grises. QPS: El gris se asocia al otoño, al mal tiempo y la tristeza, y al color de los uniformes de la policía española en el tiempo de Franco. Perseguía, detenía, torturaba y asesinaba impunemente, como siempre.
QPS: Paso de la pregunta del Azor, de los montajes atuneros y de la madre que lo parió. ECP: Trío de las Azores. QPS: Si se los juzgara como criminales de guerra según lo establecido por el Estatuto de Roma millones de personas dormirían más tranquilas. ¿Por qué a unos se les juzga y a otros no? ¿Por qué a Hitler, a Pol Pot, a Pinochet, a Ferdinand, Marcos, al Shá sí y a ellos no? ECP: Trío Los Panchos. QPS: Entrañable trío vocal masculino portoriqueño que se acompaña de dos guitarras y un requinto. Se formaron en 1944 en Nueva York, cantan desde boleros, ritmos nativos, tangos o cumbias. Con el paso del tiempo, al igual que otros grupos vocales como The Realettes o The Platters, han ido cambiando las personas, pero mantienen su nombre de fábrica. ECP: Guantánamo. QPS: Es una bahía de Cuba. Allí hay una base naval estadounidense instalada desde 1898 en la que hay un campo de concentración dedicado a torturar a personas para goce de los sádicos fascistas norteamericanos con Bush a la cabeza. Todo esto ¡¡dentro de Cuba!! Una incongruencia, un disparate, un desatino y una prueba de cuando las leyes sirven para joder; recuerdo un dicho y título de una canción mía aplicable a Guantánamo que dice: «Si la mierda fuese oro, los pobres nacerían sin culo». ECP: Guantanamera. QPS: Bonita canción cubana hecha a una mujer de Guantánamo con buenísimos, también, versos de José Martí sacados de su libro Versos sencillos y musicados por José Fernández Díaz “Joseito”. Curiosamente y a la vez con indiscutible merecimiento, la ha popularizado entre otros Pete Seeger. Aprender el acompañamiento es acercarse al tumbao cubano, ya tú sabes… ECP: Coeficiente intelectual de George Bush. QPS: Ni idea, pero no hay que ser iluso, ya que seguramente lo tiene alto. Lo jodido es para lo que lo hace servir.
QPS: Está demostrado que los mayas ya lo previeron en el siglo IV de esta era. Hay que exigir responsabilidades a los que mandan y permiten producir tanta mierda que nos está ahogando. Los EEUU son grandes responsables de este desastre, no sólo por no firmar ningún protocolo de Kyoto, sino por ser uno de los más grandes emisores de los seis gases nocivos de efecto invernadero: dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbono, perfluorocarbono y hexafluoruro de azufre. No tengo más cojones que seguir fiándome de la humanidad, pero cada día tengo más dudas. ECP: Futuro. QPS: Mi futuro depende de mí, y de momento estoy de puta madre, hago y vivo de lo que me gusta y más sé, y sé también que hay que contar con la relatividad y no pedirle nada a ese futuro. Mi trabajo es parte esencial de mi evolución y además sé que, si se hace con amor, el conocimiento se adquiere en el mejoramiento por sí mismo. Esto en lo referente a mí. Referente al futuro en general, me remito a la frase que cantaba Antonio Molina en la canción ‘Cocinero, Cocinero’: «Que el futuro es muy oscuro, aaaaay, trabajando en el carbón». ECP:
Parafraseando tu ‘Romanço en mi’ podríamos decir:
«La entrevista ja se acaba, no s´hauria d´acabar»,
pero digamos que sólo interrumpimos el diálogo, para que
así podamos volver a él dentro de la filosofía de
Luis Cernuda cuando escribe «Las ciudades, como los países
y las personas, requieren un espacio de tiempo nada más; pasado
éste, nos cansan. Sólo si el diálogo quedó
interrumpido podemos desear volver a ellas». Pues eso. Muchas gracias,
de nuevo, querido Quico, por tu tiempo y tu disposición al diálogo.
Hemos podido desarrollar tranquilamente preguntas y respuestas que quedarán
colgando de la Red como auténticas suicidas hasta que alguien las
salve y sean papel impreso. Nos vemos en tu música, maestro. ¡Salud!
Y mucho blues para vivirlo y tocarlo. |
MATT ELLIOTT
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