JUAN DE DIOS GARCÍA es un perro verde que colabora en todas las revistas literarias que puede, aún sabiendo el alcance comercial que éstas consiguen. En formato de libro está inédito, a la espera de algún dadivoso mecenas. Ha obtenido el premio de poesía Monroy, prepara su tesina sobre la obra teatral de Alejandro Casona, ha escrito breves ensayos y conferencias acerca de Lorca, Borges, Rubén Darío, Horacio Quiroga,... Melómano reconocido, en sus versos pueden brillar ecos tan dispares como el de Manolo Caracol, Bob Marley o Stravinsky. Compone y adapta letras flamencas para el cantaor Curro Piñana. Estos poemas pertenecen a su libro Palabras en el agua, un complejo artificio en el que se funde el lenguaje marino y literario.

 

PROPÓSITO

Puedo beber el fuego de las aves para lograrte.

Así, tan veloz como tu respirar de golpe sordo.

Vine a verte para perder un secreto.

 

 

EL CAPRICHO

¿Has alcanzado a saber ya que leer a Homero

es lo mismo que beber vino frente al mar? ¡Dios!

Entonces,

es posible

que ya estés preparado

para encarar a la muerte.


 

EL ORÁCULO

Es cierto lo que cuestionáis.

Las palabras pueden crear otros mundos.

Pero, ¡andad con cuidado!,

también pueden destrozar el vuestro.


 

LA COSTA

Dejadme en la costa si deseáis marcharos.

Huid tierra adentro con vuestro dulce engaño

y vuestro corazón educado.

Creéos firmes,

que yo quedaré aquí,

luchando en la orilla,

con el vaivén de hombres y barcas,

con el grito de los niños en los puertos.

Creéos a salvo en el silencio de la montaña;

creéos que el agua de los bosques no quiere ser salvaje.

Todos hemos de ser salvajes algún día.

Id tranquilos,

con vuestras bocas gesticulantes

y vuestras lenguas retorcidas.

A mí dejadme en la costa,

con el vino, el viento, y la muerte de las olas.

 


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