DIEGO SÁNCHEZ AGUILAR es un perrito incipiente respecto a publicaciones, aunque ha ganado varios premios como cuentista. Su vida va dando deliciosos tumbos entre Cartagena, Valencia, Murcia,... Ahora lo han destinado como profesor interino de Lengua y Literatura a Huelva. Se nos hará andaluz, seguramente. Tras haber escrito un interesante estudio universitario sobre la narrativa de Onetti, trabaja ya una futura tesis doctoral sobre el poeta argentino Roberto Juarroz. Sirva como muestra de su talento este elegante poema:

 

DESDE EL VIENTRE DE LA BALLENA

Si algún día salgo de aquí

recuerda que esperé bajo las nubes

cubierto por una lluvia de tiempo y con la certeza del diluvio

que arrancara las raíces.

Mis dulces piernas nunca supieron correr como insectos, tú lo sabes,

pero nadie se salvó y yo pensaba en tí mi Amor

flotando los troncos enfurecidos sin comprender

las farolas atónitas los tejados divertidos inundados.

Recuerda que mi cabeza también giraba

y dibujaba una sonrisa entre las copas de los árboles

bajo el simpático viento de los helicópteros

bajo el huracán impaciente que pedía mis ropas.

Los astros patinaban sobre el hielo que podría ser de tus ojos

y sonreían también desde su altura

en línea recta hacia mi rostro.

Dormía el mar cuando me abrió sus sábanas

cuando los ruidos se alejaron murmurando

¿qué importa qué dijeron?

Recuerda que encontré mil barcos hundidos

y ninguno supo confirmar mis sospechas, ninguno conocía tu nombre.

Los náufragos sólo juegan callados a la ruleta

maldicen con el silencio de sus uñas las cosas que flotan,

las que brillan allá arriba,

ignoran su cuerpo más que el mío.

Recuerda que desde que me senté aquí

adorné la oscuridad con la seda del cine mudo

con los calendarios que van cayendo a veces como medusas

y de los que elijo impar y rojo casi siempre por tí mi Amor.

Si algún día salgo recuerda que desde que caí aquí

cogí el vicio de hablar solo

de inventar recuerdos.

Si algún día salgo de aquí y te encuentro

recuerda que tu nombre no importa

y que te volvería a esperar aunque llueva.

 

 


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