Uli Schwander (Foto: Michal Kuchta) ULI SCHWANDER

 

     Entrevista: Beatriz Torres

 

 

EL DÍA Y LA NOCHE EN ARENISCA


     Recién llegado de Horice (CZ), de representar a España en un Simposio Internacional de Escultura que se celebra anualmente desde 1966 y que ofrece la arenisca como material de trabajo, Uli Schwander descansa en su cortijo de Los Llanos del Mayor de Antas (AL), donde reside hace más de 15 años, los que lleva dedicado a la escultura, la gran pasión de su vida.
     Desde entonces viaja por el mundo legando su obra en diferentes Simposios Internacionales de Escultura en los que participa, ubicados en distintos continentes. Por ahora le quedan África y Oceanía por pisar y dejar allí su aportación, concreta e individual, a la escultura contemporánea.
     Sé que pronto pisará África; al volver de la República Checa se encontró un mensaje con una invitación para El Cairo, aunque antes, en septiembre, pasará por Estambul, donde también está invitado. Pero ese es el futuro próximo, hablemos ahora de su última obra titulada Il giorno e la notte; updated edition, que estará expuesta durante un año, desde el pasado 4 de agosto, a orillas del Elba, en la ciudad bohemia de Hradec Kralové.

 

 

Reloj de arena (Foto: Michal Kuchta)
     -¿Cómo ha sido tu experiencia en este último simposio?

     -Ha sido buena y además conveniente, porque me ha acompañado mi familia y nos hemos podido escapar todos del calor almeriense, para trabajar en un lugar paradisíaco: una cantera inactiva de arenisca en medio de un bosque; lugar de encuentros internacionales desde el 66.

     -¿Se siente la tradición de un simposio?

     -Claro que se siente. Se siente en muchos lugares de Horice, sobre todo en esa Montaña del Gotthard: un parque que recoge las esculturas realizadas desde 1966 hasta el 2000. También se siente esta tradición de escultura en arenisca en lugares cercanos como Betlem y el Hospital Kuks, donde se encuentra la extensa obra del escultor barroco Matías B. Braun.

     -¿Qué destacarías como nuevas experiencias?

     Y decidí elevar la piedra... (Foto: Michal Kuchta) -Una experiencia importante ha sido la situación al principio del simposio: nos desplazamos en un día lluvioso a otra cantera, a 20 km para elegir piedra; nos advierten que elijamos el material que no esté numerado; resulta que no encuentro ningún volumen de 2,50x1x1m que eran las medidas que yo buscaba para mi proyecto. La única posibilidad que veía era juntar un par de bloques para llegar a ese volumen o hacerme albañil consiguiendo el volumen con piedras pequeñas. Pero ninguna de las dos favorecía mi proyecto de construir un reloj de arena intencionadamente inacabado. La situación me tenía bloqueado y estuve así horas con este cabreo. Entonces me di cuenta de que lo que más había eran losas, volúmenes largos con poco espesor. Vi tres losas así, y una piedra que parecía una cama fue la primera que me interesó por su forma natural. Cuando empezó a llover más fuerte los trabajadores abandonaron su trabajo y yo me di una vuelta por una parte más antigua de la cantera y me encontré de pronto con una losa muy grande de 4 m de largo y 3 m de anchura. Pregunté al encargado si podía tenerla y con bastante dificultad se transportó al lugar de trabajo, la cantera de San José, en Horice. La elegí sin saber realmente lo que iba a hacer. Surgió entonces un nuevo proyecto con el reloj de arena como tema. Al mirar la losa tengo claro cómo hacerlo: atravesar la piedra con la forma del contorno del reloj de arena.
     Al final he disfrutado de condiciones óptimas; no estaba limitado por lo que había elegido, podía utilizar restos de piedra de otros años. Y decidí elevar la piedra de la cama sobre varios rulos, en concreto cuatro y tres detrás, siete como los días de la semana. El hecho de elevar la piedra le da ligereza y esa idea va muy bien con la noche: en ella nos movemos hacia atrás, a lo inconsciente.
     Se trata de darle sentido a lo material, darle vida, es decir, espiritualidad a la escultura en piedra. Y eso es desmaterializar y una manera de desmaterializar es hacerla ligera.

     Uli trabajando su obra (Foto: Michal Kuchta) -Nos has contado el sentido de La notte, ¿y en relación al día, Il giorno?

     -Tenemos la verticalidad al contrario de la horizontalidad de la cama. Cuando estamos de pie estamos despiertos. Con la cama me decido por lo redondo (rulos). Y en contraste con ello, cuando en principio había pensado hacer el reloj con formas redondas, decidí hacerlo anguloso, igual que aparece como icono del tiempo sobre el monitor del PC.

     -¿Estás satisfecho del resultado?

     -Al levantar la losa tuve mis dudas. Fue necesario trabajar en horizontal y al levantarla no sabía si había elegido bien el lugar del reloj. Pero he comprobado que queda a la altura de los ojos, que uno lo aprecia de pie y puede mirar a través de él (40cm).
     Estoy contento con mi trabajo. He recibido críticas positivas de colegas. Lo que quiero hacer es precisamente escultura contemporánea y las circunstancias para la creación del trabajo han sido positivas: me vi obligado a desprenderme de lo que tenía pensado a favor de una nueva posibilidad. Las situaciones accidentales, si se saben aprovechar, son muy positivas: tienes que desprenderte de algo que te ha guiado y entonces puedes recibir una nueva idea.
     En el proceso creativo un objeto coge vida, va creciendo y acumula sus propias experiencias hasta que está preparado para su propia existencia, es decir, existe. Yo he ido a un simposio donde he sido elegido para desarrollar un concepto (la idea sobre una escultura inacabada de un reloj de arena) sin necesidad de bocetos o maquetas y he disfrutado de la máxima libertad.
     Un aspecto importante es que todo lo he trabajado a mano, lo adecuado en el entorno natural Il giorno e la notte; updated edition (Foto: Michal Kuchta)  en el que estaba. He trabajado con cinceles y con trozos de arenisca he suavizado las superficies interiores del reloj. He reducido a arena el volumen que contiene la forma del reloj y el contorno de esa imagen del reloj de arena atraviesa la piedra.

     -¿Por qué Updated Edition?

     -Il giorno e la notte están en italiano porque se refieren a la obra de Miguel Ángel: las alegorías del día y la noche en la capilla de los Medici en Florencia (he estudiado estas obras en la misma capilla y las he dibujado). Y Updated Edition significa edición actualizada, es decir, puesta al día. Yo me refiero a esa obra de Miguel Ángel porque trato el mismo tema sólo de manera contemporánea.

     -¿Es tu gran pasión la escultura?

     -Es una ocupación. Me preocupa tratar de aportar algo a la Escultura. Para mí es un arte que trata de tener una visión global, que quiere incorporar todas las visiones, todos los puntos de vista.

     -Enhorabuena, Uli.

     -Gracias.

 

 

 

 

 

 

 

MANU COLOMA


     (Murcia, España, 1979)

     Es en la ciudad de Murcia donde se licencia en Publicidad y Relaciones Públicas, especialidad en medios impresos y audiovisuales en la UCAM (2002). Un año después, realiza el proyecto fotografico en stART -art colony- en la ciudad croata de Split. Actualmente, se le puede encontrar por Praga, donde realiza, gracias a una beca de la Unión Europea, un proyecto fotográfico para la Casa de la Cultura de Praga. Su trabajo se destaca por el color y la vida que impregna a sus retratos. Creemos que tiene un talento digno de mención y aprovechamos para mostrar alguna de sus obras que más nos han llamado la atención por su vitalidad y movimiento.

 

 

 


Laura, Calblanque, Diciembre, 2004 (Foto: Manu Coloma)

 

 

 

 

 

 

Erica, Praga, 2005 (Foto: Manu Coloma)

 

 

 

 

 

 

Raev, Czech Republic, 2005 (Foto: Manu Coloma)

 

 

 

 

 

 

Valentina y Silvia, The Cumbo Sisters, Barcelona, 2004 (Foto: Manu Coloma)

 

 

 

 

 

 

Lolita, Praga, 2005 (Foto: Manu Coloma)

 

 

 

 

 

Hasselblad, Praga, 2005 (Foto: Manu Coloma)

 

 

 

 

 

 

 

GRIAN


     Las fotografías de este pequeño reportaje fotopoético Por el centro de Madrid, 2005 están realizadas por Grian (José Manuel Gallardo y María José Redondo).
     Información técnica: Nikon F65 con objetivos 28-80 y 70-300 y filtro UV. Película Kodak PX125, Kodak TX400 e Ilford FP4. Proceso de revelado con Rodinal.
     Los textos son de José Manuel Gallardo Parga.

 

   

PASEO

 

Pasear por la calle despreocupadamente,
mirar la vaga arquitectura de la tarde.
Los granados dan sombra al empedrado
y acontece el milagro del anochecer.
Hay un olor denso en el ambiente
que trae recuerdos de una tarde de la infancia.
Todo se rompe con el grito de un niño
que pasa corriendo tras un balón.
No habrá granadas hasta el invierno
y la cuesta se hace más pronunciada
a medida que oscurece.
La noche trae su laberinto de tedios insondables.

El descanso de Juan Álvarez Mendizabal (Foto: Grian)

 

 

 

 

Esperando en Malasaña (Foto: Grian)


PALABRAS

 

Las palabras caen como vigas ardiendo,
como látigos de fuego, como gotas de lluvia
que no encuentran su camino;
cruzan la oscuridad de los caminos,
de los puentes sobre ríos profundos
y se chocan contra sordos muros de silencio.
Intentar entonces hablar, decir hace calor
o tengo frío esta noche
, es tan imposible
como intentar recordar tu rostro tras todo este tiempo.
La incomunicación y sus problemas,
los veranos lejanos y la juventud perdida,

todo es irrecuperable.

 

 

 

 

EXABRUPTO II

 

Sería como alcanzar algo muy querido
un juguete en una tienda,
o probar el bocadillo del compañero
una mañana olvidadiza de febrero en el recreo.
Algo como una ilusión caduca:
ganar por fin al juego del que todos se aburrieron.
Pero esa vuelta atrás conlleva desengaño
y es vergonzosa…Y ¿qué hacer,
cómo alcanzar eso que nunca conseguimos?
Al cruzar la plaza
un hombre, cuya infancia ya quedó lejana,
intenta mantener una conversación mínimamente inteligente
con el vendedor que pasa allí todas las mañanas.

Barquillero en la Plaza Mayor (Foto: Grian)

 

 

 

 

San Vicente Ferrer, Malasaña (Foto: Grian)

 

CREAMOS LAZOS

Sabemos lo que hicimos,
el daño que infligimos,
pero callamos.
La mentira nos une
como no lo ha hecho antes
la amistad ni el odio.