Victor Hugo
(Besanzón, 1802 – París, 1885) No necesita presentación alguna. Para despistados diremos que fue francés y que vivió en París, donde tiene una casa-museo. El poema elegido se incluye dentro de su poemario Las orientales, obra prematura en su dilatada obra, que data de 1829. La matanza de veinte mil personas en la isla griega de Quíos por parte de los otomanos durante la Guerra de la Independencia de Grecia y la repudia internacional salida de los intelectuales franceses es el leit-motiv de este poema. |
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Traducción y nota: Ángel Gómez Espada |
L’enfant |
El niño |
Les Turcs ont passé là. Tout est ruine et deuil. |
Pasaron los turcos por allí. Todo es ruina y duelo. Todo es desierto. Pero no; cerca de las paredes ennegrecidas, ¡Oh! ¡Pobre niño, pies desnudos sobre las rocas puntiagudas! ¿Quieres, para sonreírme, un hermoso pájaro de los bosques, |
* La flor de lis es un símbolo de la realeza francesa, como es conocido por todos. Pero su origen data de la antigua Mesopotamia. Aparece en la puerta de Istar, construida por Nabucodonosor II y quizás de ahí venga la referencia a esta flor por Monsieur Hugo, además de la referida más adelante. ** Tuba es el nombre del árbol celestial que crece en el Séptimo Paraíso Islámico. Los objetos ofrecidos al niño —la azucena, que ya San Juan de la Cruz consideraba que era la flor del dejamiento o fana de los sufíes, el fruto de la tuba, árbol de la vida espiritual, que solo los elegidos que alcanzan el séptimo jardín pueden ver, y el pájaro, que es un nexo entre la revelación mística y la inspiración poética— están relacionados con la poesía sufí y su doctrina mística. También el símil del caballo, calcado del Corán. |