Pierre de Ronsard
(Castillo de la Possonière, 1524 - Saint-Cosme-en-l'Isle, 1585) Conocido en Francia como el príncipe de los poetas y el poeta de los príncipes (lo que no sabemos si es un halago o un reproche), ha llegado a nuestros días gracias a sus archiconocidos Sonetos para Helena, de 1574, una vez que se reencuentra con Helena de Surgère, a la manera de Petrarca, pero con un toque epicúreo marca de la casa. Ronsard se embarca entonces en consolidar un gran proyecto. No nos cabe duda de que se dejó adular por los más altos habitantes de la Corte, pues, animado por Carlos IX se embarca en un gran poema épico sobre los Valois, a imitación de La Eneida de Virgilio, pero con la intención heroica de vincular el origen de Francia con los famosos troyanos asediados. Como hiciera Eneas, Astianacte, el héroe, hijo de Héctor, arriba a la Galia y funda París. Claro está, el nombre era natural: la Francíada (1572), en la que versará en decasílabo. Pero toda esta información ha quedado como simple anécdota o curiosidad para pregunta del Trivial. El poema que recogemos del fundador de la Pléyade está en su segundo libro de los Amores, dedicados en su mayoría a Casandra Salviati, con la vivió un amor platónico, según se cuenta, aunque este soneto tenga de platónico lo que la comida basura de saludable. |
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Traducción y nota: Ángel Gómez Espada y Sonia Marques |
Pourtant si ta maîtresse est un petit putain, Il ne faut prendre ainsi tous péchés à dédain, Tu me diras qu'honnêste et gentille est t'amie, |
Así que si tu amante es un poco puta, No hay que tomar, por tanto, todo pecado a desdén, Me dirás que honrada y gentil es tu amiga, Y ni con ésas dejó de tener amores diversos. |