Esta revista trata de ser un laberíntico macrocoloquio canino (humano) enfocado fundamentalmente hacia cuatro direcciones:

    1. La que se adentra en uno mismo cuando escribimos, coloquiando con nuestro manipulado alter ego;

    2. La que se establece entre dos razas (escritores) cuando dialogan y olfatean acerca de múltiples temas relacionados con la literatura y sus alrededores;

    3. La que se propone abrir nuestros textos ante la interpretación del mundo entero a través del soporte electrónico internauta;

    4. La que los lectores dadivosos y comprometidos provocan, depositando en el libro de visitas sus pareceres, sus estímulos, sus reflexiones, sus críticas y sus palabras generosas.

     Aparte de estos grandes senderos en el coloquio literario, hay múltiples formas más de expresión que vamos descubriendo poco a poco, improvisando, arriesgando, mejorando, reparando, etc.

     De modo que, lo dicho, coged el portátil, bajad al cibercafé o abrid bien las ventanas de vuestra habitación para que entre el fresco; con martini y unas aceitunas se saborea mejor la literatura los últimos días de verano. ¿Todo listo? Se enciende la pantalla y... ¡tachán!: aquí tenéis nuestro número mediterráneo.

 

JUAN DE DIOS GARCÍA