Esta revista trata de ser un laberíntico macrocoloquio canino (humano) enfocado fundamentalmente hacia cuatro direcciones:
La que se adentra en uno mismo cuando escribimos, coloquiando con nuestro manipulado alter ego;
La que se establece entre dos razas (escritores) cuando dialogan y olfatean acerca de múltiples temas relacionados con la literatura y sus alrededores;
La que se propone abrir nuestros textos ante la interpretación del mundo entero a través del soporte electrónico internauta;
La que los lectores dadivosos y comprometidos provocan, depositando en el libro de visitas sus pareceres, sus estímulos, sus reflexiones, sus críticas y sus palabras generosas.
Aparte
de estos grandes senderos en el coloquio literario, hay múltiples formas
más de expresión que vamos descubriendo poco a poco, improvisando,
arriesgando, mejorando, reparando, etc.
De modo
que, lo dicho, coged el portátil, bajad al cibercafé o abrid bien
las ventanas de vuestra habitación para que entre el fresco; con martini
y unas aceitunas se saborea mejor la literatura los últimos días
de verano. ¿Todo listo? Se enciende la pantalla y... ¡tachán!:
aquí tenéis nuestro número mediterráneo.
JUAN DE DIOS GARCÍA