(Murcia, España, 1975)
Licenciado en Filología Hispánica
por la Universidad de Murcia. A pesar de presentarse en este número como
poeta, Alfonso García Villalba es algo así como una filmoteca
que anda y una discoteca que piensa, de modo que no resultará extraño
ver su nombre presidiendo en futuros números de la revista algunos trabajos
críticos sobre cine o música, pertenecientes a los apartados "La
música y las fieras" y "Un chien andalou" respectivamente.
Estos tres poemas que ofrecemos son inéditos.
SOMETIMES I FEEL SO HAPPY,
SOMETIMES I FEEL SO SAD
| Adaptan e integran las observaciones, |
| miran hacia delante, comparten el mismo mantel |
| y -por decirlo de alguna manera- |
| se acuestan juntos. |
| Todos comparten esa felicidad. |
| Profundizan en los rizos blancos de las olas, |
| cambian su ropa interior con alegría |
| consideran todas las alternativas posibles |
| apuestan siempre por la "última salida
al paraíso". |
| Para ellos, siempre es placentero si es bueno. |
| Si todo vale poco, se exprime al máximo; |
| se establecen los puntos equidistantes, las coincidencias, |
| las alegrías siempre nuevas |
| (no es tan difícil). |
| Todos son estrictamente bellos. |
| Un día, en cambio, te despiertas: |
| las lágrimas trazan |
| extraños y pequeños círculos. |
| Suena a intranquilidad, a segmento que tiembla. |
| Sabes que un día pasará, |
| mientras tanto
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RITORNELOS
(Anécdotas de un amor de estira y acorta)
| Despegas, despego el abandono adhesivo de los últimos meses y murmuras el ritornelo del amor lo dices sin palabras o las palabras que dices no lo dicen (pero yo, lo sé) en consecuencia, el agenciamiento (el tuyo, el mío) consiste en recuperar frases, atisbar posibilidades, vincular, ofrecer al olvido las desconexiones (pretéritos fatuos), hacer como las moscas que en el frío vuelven y vuelven al mismo punto de partida. Me pregunto si alguien está preparado a recuperar las marcas territoriales: la cama arrugada de sueño, el café silbando al fondo de la cocina, yo volviendo a morder las tostadas que antes tú me preparabas. |
SOBRE LA VIDA SENCILLA
| Es sencillo dejarse llevar: el arrullo entibia mi frente, el roce de la piel. Es tan sencillo no operar, no funcionar, marcar los espacios en blanco como quien teclea un número que está al otro lado |
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(Pergamino, Argentina, 1955) Reside en Muñíz
desde 1986. Es bibliotecario. Su obra comprende libros de poesía
y de crítica de artes plásticas. Tiene aún
inédito el libro de poemas Puntos de fuga, del cual
nos cede estos poemas. |
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Y vamos hacia un mar sin olas, todo olas. |
DUCHAMP
| Con un limpiabotellas, tres alfileres de gancho y una tuerca es posible hacer un mundo. Y con ruedas de bicicleta, cajas, fundas de máquinas de escribir, percheros, ampollas de vidrio, polvo, frascos de perfume, cartón, grasa, clavos, yodo, estrellas doradas. Un mundo no menos hermoso que éste, no menos terrible. |
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Aquí, donde todo es cálido y estrecho, |
ELIOT
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Se quemó, en algún instante |
24 DE MARZO DE 2001
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Del sueño huye el sueño, |
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Pasa un temor de infancia |
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¿Adjudicarle espíritu a los peces, |
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(Fuente Álamo, Albacete, España, 1929) Entre sus poemarios, cabe destacar: Mnemosine (Madrid, 1981); Voz Perpetua (Málaga, 1982), Interludio (Barcelona, 1987), Las palabras lo saben (1993). En 1995, la colección de El Bardo de Barcelona reunió su poesía (1976-1993) en la antología Tiempos del Cantar. También es narradora y su obra poética ha sido traducida recientemente al italiano. Así mismo, el Aula de Poesía de la Universidad de Murcia le ha rendido un pequeño homenaje al ponerle su nombre al premio literario que este año ha comenzado su singladura. |
Os presentamos tres poemas
de su último libro, Lugares de paso (Sevilla, 1999), que
fue galardonado como "Libro Murciano del Año 2000". |
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OTRO MOMENTO
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Conmigo |
INCANSABLE LA VIDA
Para Amelia Romero
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No pretendas que recoja lo escrito |
DEL POETA Y EL POEMA
| Quien sus palabras sigue no se instala en lugar definitivo. Afirma las historias, cuantos temas propuso la escritura, pero él es diferente con el paso del tiempo, y cambia la mirada al presenciar la vida. Su paisaje más íntimo se muestra en ocasiones lleno de soledades: otras es un fulgor inesperado que no sabe de sí, y tiene que dar cuenta. |
(Morelia, Michoacán, México, 1963)
Aún no he publicado ningún
libro. Mis poemas sólo han aparecido en revistas como Vuelta,
Cuadernos Hispanoamericanos, Ínsula, Palimpsesto,
etc. Me cuesta mucho publicar, pero eso no me desanima en absoluto: el mismo
poema que ha sido rechazado en muchos sitios a veces se publica en el que menos
esperaba. Por otra parte estoy muy acostumbrado a este tipo de cosas, pues me
gano la vida como guionista y realizador. Ahora vivo en La Coruña (España).
EL INFIERNO
Yo soy mi propio infierno
aquí no hay nadie.
(Robert Lowell)
| I El salón a oscuras, II El infierno comienza con un deseo: III Aquél que,... La noche cerrada como una joya ciega V La lectura VI Como una estrella VII Ventana. VIII Tintineo de la loza, |
| I Hay un pequeño hotel II Si estoy solo III Un hombre me contó una vez el verano en Nesera; IV Aunque inmutable, V Son las mujeres que perdí las que navegan VI Una vez visité este hotel VI Una vez visité este hotel VII aunque el frío arrecia yo sigo aquí sentado con las piernas cruzadas y el codo sobre la mesa la mano sosteniendo la barbilla la postura es perfecta la raya del pantalón es una línea trazada con escuadra perpendicularmente al horizonte que aunque escorado me sirve de referencia sé porque lo siento que los calcetines no han desfallecido y la corbata pende del cuello limpio como un fruto laxo que ni cae ni empodrece sirve la derecha como asistente personal tomando y dejando la taza apaciguando las arrugas del mantel y aunque respiro y trago saliva comprendo que estoy a un paso de la inmortalidad o del daguerrotipo VIII El viejo camarero neserano, IX A principios de siglo, X Había una orquestina XI De otras sombras XII Dicen que los fantasmas de los huéspedes XIII Tu sombra roja se quedó en la alfombra. XIV El café está frío XV Te hacías de mar XVI Y cuando anochecía, |
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AURORA LUQUE
(Almería, España, 1962) |
Se da a conocer con el premio García Lorca cuando apenas cuenta con 20 años. El libro que saldría de ese galardón llevaba por título Hiperiónida, lo que demuestra ya su reconocido amor por Grecia. No debe resultarnos extraño por lo tanto que sea licenciada en Filología Clásica y ejerza como profesora de griego y como estupenda traductora de las poetisas griegas de la Antigüedad. Después de eso, ha publicado excelentes poemarios: Problemas de doblaje (Madrid, 1990) -accésit del Premio Adonais- y Carpe Noctem (Madrid, 1994) -X Premio Rey Juan Carlos de Poesía-. Estos poemas han sido seleccionados entre los de su último libro, Transitoria (Sevilla, 1998), con el que se quedó finalista del Premio Rafael Alberti. Como pueden comprobar, dentro del panorama poético femenino actual, Aurora Luque es una debilidad que tenemos desde la dirección de esta revista, con lo que nos sentimos más que dichosos de que conviva entre nosotros. Estos cuatro poemas pertenecen a Transitoria.
ANUNCIACIÓN DEL VERANO
| Una avioneta blanca sobrevuela la costa con su estela de lona casi en blanco. Anúnciese en el aire. Desde el apartamento los parasoles verdes, naranjas y morados hacen que el mar se vista a estas alturas una túnica pop. Se hunde aquel barco centímetro a centímetro, sus tribales quehaceres de antigua pesquería. Este verano nos deslumbra el blanquísimo poliéster de un yate sobre el puzzle inacabado de un movedizo mar turquesa, malva. Descienden las gaviotas. ¿No está la vida acaso bajo un inmenso toldo de luz que la protege del ardor del vacío, de su abrazo, de las ondas violetas de la muerte, de su quehacer tribal, del viejo pacto? |
LA SALA DE ESGRIMA
Eros incombatible en la batalla (Sófocles) |
| Hubo una rara lluvia de polen esa tarde: |
HOMENAJE A KAVADÍAS
| Duerme, duérmete mar abajo, pecho adentro, toma tu camiseta roja y descolorida, toma tus glamurosas olas engalanadas, diles que sabes algo del sexo de los barcos. Duerme. No iremos a Kalymnos, no veremos volver el barco con esponjas. Pero en la calle un hombre con un siglo dio su nombre, y los nombres penetran como reyes en la cabaña sórdida del tiempo. Duerme. Que la sirena díscola de tu tatuaje no te abandone nunca cuando duermas. |
EPITAFIO
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Si de algún modo muero,
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(Granada, España, 1958) Se ha convertido, pese a su edad, en uno de los poetas más representativos de la última poesía hecha en España. Se le conoce como abanderado de la poesía de la experiencia. Es profesor de literatura en la Universidad de Granada y entre los galardones recibidos están el Federico García Lorca por Y ahora ya eres dueño del puente de Brooklyn (1980); el Adonais por Tristia (1982); y el Loewe, por Habitaciones Separadas (1994), libro que también merecería el Premio Nacional de poesía. Hay que añadir a estos libros: Diario Cómplice (1987) y Las flores del frío (1991). Por último, en 1998 ve la luz su Completamente Viernes, libro de gran éxito y de varias ediciones. EL COLOQUIO DE LOS PERROS le agradece enormemente su desinteresada colaboración y aportación y solamente puede decir de él que es uno de los grandes actuales y que en cada verso puede apreciarse la luz mágica y llena de vida de su Granada natal. Los dos primeros poemas pertenecen a Habitaciones separadas. Los dos últimos a Competamente Viernes. |
| Está solo. Para seguir camino |
LIFE VEST UNDER YOUR SEAT
A Dionisio y José Olivio
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Señores pasajeros buenas tardes |
MARTES Y LETRAS
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Un asiento sin nadie en una conferencia |
COMPLETAMENTE VIERNES
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Por detergentes y lavavajillas,
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ANTONIO
MARÍN ALBALATE
(Cartagena, España, 1955)
De enorme corazón, tremendamente hedonista, este nuestro Monterroso de la literatura murciana nos trae aquí unos cuantos poemas de su producción. Ha ganado suficientes premios como para aburrirnos a todos, pero de entre ellos destacaremos Voces del Chamamé, Ernestina de Champourcin y José de Espronceda. En palabras suyas "Escribir es un destino, sí. Como la muerte. Como la vida. Tal vez, una escalera de palabras para bajar. Otra cosa es la Primavera".
| VENTANA TRISTE DE OTOÑO |
Pegada a un cristal,
(de Opúsculo) |
| COMO UNA CAJA DE MÚSICA Y PLOMO |
| Con la insistencia del agua en la piedra que se tuerce, como una caja de música y plomo: en el seno de la nieve y muy sombrío mi corazón desierto, espera. |
| ESTACIÓN DE LA NIEVE |
Lento, frío y lejano.
(de Estación de la nieve) |
| PLAZA CASTELLINI |
El paso de luz de un pie púber.
(de Escalera de palabras para bajar) |
| MANERAS DE VIVIR |
| Muñeco de nieve frente a los perros amarillos de la luna, estoy espejo en paciencia. Sigo invierno impasible y muy nocturno esperando... |
| ESTIVAL MEMORIA |
Acaso sea la nieve en mi menoria,
(de Todavía la nieve en la palabra) |
Sentado en el muelle de la bahía,
(Inédito) |
DIFUNTO ANÓNIMO |
| Yace su ajado cuerpo envuelto en sábanas blancas, las iniciales de un nombre bordado recuerdan quién fue. El desgaste de la vida le ha remitido a la caída del otoño convirtiéndolo en esperpéntica caricatura. Los conocidos miran buscándolo entre los despojos. Pero él ha descubierto la dignidad allende sí mismo. No lo encontraréis en los intersticios del pellejo. Ha desplegado sus alas de aire virgen muy por encima de nuestras cabezas y ni las cumbres alargando sus gruesas manos pueden ya atraparlo. Quizá si os dejáis acunar por la átona melodía de la noche helada, él os susurre en el oído sus aposentos clandestinos. |
| EN UNA HABITACIÓN DE HOTEL... |
| La sangre que fluye por las venas dando combustible a mi vigilia mejor estaría desparramada por este impávido suelo, acercándose a las patas de las sillas, reflejándose ante el largo espejo, rodeando las camas, las cosas mudas, y gritar con el dolor de lo inerte en la habitación de hotel, repleta de historias sin Historia. Mejor lejos de aquí comiendo tierra de la Tierra. Pero a la primera caricia tostada que se cuela entre los visillos y roza su hombro sin atreverse a despertarla, dicen adiós los temores. Suenan cantos gregorianos en un punto del dial como el eco de un claustro de fantasmas encapuchados, y con ellos huye la tragedia. Gracias sobre todo a ella que palpita dentro del cuerpo de una mujer, cuerpo dormido: ¿por un momento eterno? entre ronquido y ronquido: ¿palabras de los sueños?. Se despereza, se mueve, sin ser consciente aún de la vida. Alarga una mano en mi busca, hoy es otro día y he podido tomársela entre las mías. Seguimos vivos y ella nunca imaginará lo cerca que pasó la tristeza. |
| SATURNO |
| Sus manos encalladas no saben, no acarician de otra forma que hincando las uñas, perforando con los dedos los intercostales, haciendo de la carne un desecho. Tantos años de exposición, indefenso ante los juicios fáciles de críticos de arte, y los irresponsables que opinan por el peso de una cabeza frívola. Toda la parafernalia por un momento de inspiración goyesca de un hombre que respiró como todo hombre respirará. Nada más, poco más. Quizá fuiste tú. Los ojos de Saturno tienen miedo. |
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(Buenos Aires, Argentina, 1946) Obtiene la nacionalidad española a través de sus padres gallegos. Cursó estudios en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, donde siguió el profesorado en Letras. En la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires cursó Historia del Arte y Literatura. Como estudiante obtuvo en 1968 el Primer Premio de Poesía y Primer Premio de Ensayo en la Escuela Normal de Profesores. En 1977 obtuvo el premio "Arturo Marasso". Primer Premio de Poesía Alfonsina Storni. En 1992 Mención Especial de Poesía en el Concurso Latinoamericano Carlos Sabat Ercasty, Montevideo, Uruguay. Colaborador de Propósitos, El contemporáneo, Bibliograma, Reconstruir, Pliego de Poesía, Diario Armenia, El Libertario, Diario Galicia, Diario Río Negro, La Vanguardia, etc. |
En 1984 fue Director de los talleres literarios de la Sociedad Argentina de Escritores. Dictó conferencias en distintos centros culturales de la capital y del interior del país; entre ellos se destacan: Centro Galicia de Buenos Aires, Ateneo Cultural Florentino Ameghino, Sociedad Amigos de la Ciencia, Sociedad Argentina de Escritores, Instituto Internacional Jorge Luis Borges, Biblioteca Nacional de Maestros, Instituto de Cultura Ibero Argentino, etc.
NUEVA CARTA A MIS AMIGOS |
| Sobrevivimos, amigos, a los años del asco y la avaricia, al letargo que acosa la indiferencia, el tedio y la tristeza. Como los vagabundos o los idiotas hurgamos las naderías, los naufragios, las bellas palabras perdidas y desoladas en libros entrañables. Ahora, después de discutir los happenings, el pop art, el op art, los textos de Lenin, de amar a Los Beatles, de recordar las voces y las banderas rojas en la Visera, las falditas Mary Quant y otras marías, de señalar las intoxicaciones cotidianas, los retratos del Che, los cuentos de Cortázar, de olfatear el perfil programático recordando las mujeres receptivas de Antonioni desde el Lorraine o La Paz, la seducción y el santuario sesentista, la música de Luigi Nono, los textos de Camus, los cotos de la calle Corrientes, la música de Bach, los afiches rebeldes, regreso a mis orígenes. Siempre levantando banderas absurdas, discutiendo templos, escudos, monumentos, firmando contra la guerra de Vietnam, contra los populismos, contra los dictadores, hablando de Malatesta, de Voltaire, de Castelao, de milicianos gallegos reunidos en el Berna, anclado como un náufrago, ingenuo, evoco el mirador de Espenuca, una neblina que cae sin cesar en esta aldea olvidada. Despierto en antiguos jornaleros, sin memoria, en la luz tibia y densa de este bosque. Mis ojos han llorado lejanías que guardan el secreto desde siempre. Siento las presencias que huyen, el color suspenso, brumoso. Me penetra la ausencia en esta tierra suave, impenetrable. Los ojos miran la distancia. La llovizna mece bondad sobre estas piedras. |
| CUADERNO DE BOTERO |
| En la depurada forma del deseo los espectros indagan la magia y las algas. Traslúcidas mujeres rezan en el Mosteiro de Oseira junto a los pocos tercienses que imaginan otra bóveda en interminables habitaciones desiertas. Sobre las pajas, los quesos de Curtis, aproximan la levedad del vino. El lacón y los mariscos hacen honrados a los hombres de Galicia. Solitario recorro los pueblos, las pasiones, el mercado que hace inmemorial una pintura de Velázquez. Nada vulnera la magia o el verdor. Coros y órganos hacen sentir el dolor de esta tierra inasible. La lluvia ácida destruye lentamente las incontables visiones de viejos campesinos. Botellas vacías de anís y vodka frente al alcázar de Toledo. En un cuaderno con ilustraciones de Botero voy restituyendo el aliento, la sombra de mis antepasados, cierto conjuro de la vida y del ensueño. |
(Buenos Aires, Argentina, 1971)
Aprovecho este espacio destinado a que cuente algo sobre mí mismo para declarar algunas convicciones provisionales; lo que interesa de un texto es independiente de cualquier información sobre quien lo ha escrito. No creo que aporte nada incluir nombres de ciudades, fechas, oficios o vocaciones. Por otro lado, tampoco me reconozco en esos datos impersonales. Como cualquiera, he sido o he creído ser actor, malabarista, buzo, estafador, farero, dermatólogo, historiador, tirano, juez. La incertidumbre de la identidad tal vez sea un buen motivo para sentarse a escribir. Estos poemas pertenecen a mi primer libro, premiado en el V Certamen de Poesía María del Villar.

| MITO |
| Uno pasea por la calle con la chica colgada del brazo, puede ser que se pregunte quién cuelga de quién, pasea y compra unas flores y unas frutas en el mercado. Y en algún momento ella muerde una manzana y uno la ve y ya no es capaz de advertir otra belleza. Tal vez así comenzó todo. |
| ELLA |
| Ella guardaba una palmera en el refrigerador. Los pies descalzos, enero, la baldosa. Era de chocolate. No pudimos comerla. No fue precisamente por el frío. |
| CASA NUEVA |
| Verano y un melocotón ilumina la soledad de los platos blancos; los colores del sol cuando amanece, una esfera imperfecta que ya sabe si la morderán tus dientes o los míos. El amor, como la vajilla en la mudanza. |
| DAME SALIVA NÉCTAR |
| Dame saliva néctar comparte esa clavícula acepta mis pulmones pide odia las escaleras sobrevive al placer sé dios teje reparte injustamente los puntos y la sangre salpícame el insomnio intoxica la noche como anoche. |
(Los Duques de Requena, Valencia, España, 1960)
Nos asegura que si existe algún tipo de perro de mar o perro pirata tendría su espíritu. Licenciado en Filología Hispánica, desde 1988 reside en Roma, donde trabaja en la actualidad como profesor del Instituto Cervantes. Con La palabra cuando obtuvo el Premio José Hierro en 1991, pero ya antes, 1987, publicaría en Italia Castillos de Aquitania. Su último poemario -La latitud de los caballos- está en la editorial Hiperión y logró el prestigioso Premio Antonio Machado en 1999. EL COLOQUIO DE LOS PERROS tiene el orgullo de presentar dos inéditos que, según palabras recibidas del propio autor, son "caballos sacrificados en la latitud". Los otros dos poemas son de su último poemario hasta la fecha. Un libro enigmático, según asegura en el prólogo del mismo otro pirata: José Hierro.

| CONFESIÓN DEL FUGITIVO |
| Sólo soy feliz yéndome. No entre cuatro paredes, con sus sendas espadas, sino entre aquí y allí, una casa y otra, ajenas ambas preferiblemente. No puedo ya, ni quiero, estarme quieto. Ni ahora ni después. Ni aquí ni allí. En todo caso ahí, donde estás tú, seas quien seas tú, ponme tu nombre. Yo no soy yo ni puedo tener casa. No digo ya porque nunca lo fui, nunca la tuve, siempre fui extranjero: el mendigo que duerme bajo el puente que une mis dos orillas y yo cruzo sin poder, día a día, detenerme. Escribo porque espero. Pero ya no sé qué, se me ha olvidado. Espero que escribiendo llegue a acordarme. Insisto en la intemperie. Sinvivo entre paréntesis en el espacio vivo y tiempo muerto de la espera de qué, entre dos aquíes. Nunca en, sino entre. No in ma tra. He decidido que mi patria sea no decidir, no estar en ningún sitio que no sean aviones, naves, trenes, donde yo sea sólo el pasajero que sé que soy, sabiendo que me inquieta la paz y la quietud me asusta, que la seguridad no me interesa, que sólo soy feliz cuando me sé fugaz. |
| EN EL LUGAR DEL CORAZÓN |
| Yo tengo en el lugar del corazón, donde dicen que nacen las pasiones, un puñado de arena. De arena del desierto del Gobi algunos días. De arena de un playa podrida de turistas en totnas, perdón, tantas ocasiones. O de arena mentida, movediza, de arena que no es sino un nombre, de arena sólo dicha e infeliz. Yo tengo en el lugar del corazón o sea donde sea un horizonte huérfano y un hueco habitado en su centro por la desfachatez de saber disfrazar de ingenio esta miseria, de poema este páramo donde no hay más que un olmo alto y culpable. Mi alma es un olmo pero no da peras. Y los olmos están condenados a muerte. Yo tengo en el lugar del corazón, como un reloj de arena, el murmullo emplazado de la sangre, mi propia perdición, mi infancia hundida, la fuente de una sed que no se sabe. |
JORNADA LABORAL |
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A Guadalupe que tiene nombre de isla. |
| Tacho la infancia. Paso a limpio el miedo. Corrijo las edades y los rumbos. Quito el polvo de ayer. Pongo la mesa. El mantel es un mapa sin países. Subrayo voces. Paso a limpio el miedo a la luz de estar lejos. Y repaso la multitudinaria soledad, la vida y sus derrotas, los amigos, la noche mar adentro de tu pelo. Vuelvo a escribir la infancia. Tengo prisa. Me aguarda una traición, una certeza: vivir es perdición y agua extranjera. Trabajo contra mí. Ruido de errores. |
| EL CIELO DE LOS CHARCOS |
| Hay que buscar los pasos que daremos y destrozar el cielo de los charcos. El azul de otra voz, el puro aire, la perla de un dolor bien padecido y la luz animal de la alegría. Hay que buscar la vida que nos busca, el destrozado cielo de los charcos. |
(Cartagena, España, 1981)
Actualmente cursa estudios de Filología Clásica en la Universidad de Murcia. Fue ganadora del concurso Arte Joven de Cartagena. Coordina el fanzine Lumina.
| DE ESTOS CUATRO ÁRBOLES |
| De estos cuatro árboles atardecer de líneas torcidas sólo uno a la izquierda sus hojas de papel todo tierra si no hubiera llegado el otoño si quedara el poeta si quedara. De estos cuatro árboles promiscuidad de pintores sucios negros la pureza es el sudor que corre por la parte interior de tus muslos hojas sueltas y vivas como caricias en la estación. De estos cuatro árboles sólo quince minutos donde voy cada noche no ahora con la nieve no ahora cada segundo sin palabras cada abrazo cada otoño cada espejo pasando sin querer sobre nosotros. |
| DOS CARRERAS |
Las corrientes
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| SALIDA |
| Conmigo, dices ¿quién sabe en el centro de la mayor de las locuras mantenerse honrado? marchó al amanecer por el camino equivocado y las nubes mitad rojas mitad doradas no supieron alcanzarlo. Murieron. ¿Quién supo, desde el principio, que la vida no es más que huellas de zapatos sin rumbo, ojos sin risa? |
| BARRO |
| Auxilio podría gritar hasta caer al suelo podría cantar. Tal es el carácter de las cosas que no sé hasta cuándo puedo seguir arrodillada ante ti ante los tuyos ante tus desmanes tus decepciones te quiero cuanto puedo y es que una renuncia cuesta algo más que tus pláticas sobre el amor y un piso a medias. Salieron de madrugada los genios los amigos y volvimos, lentamente, a pasear entre adoquines de hierro y agua de risa y de vida de Pessoa de ti y los caballos aproximándose altivos juguetones buscan exactamente lo mismo que buscarán una vez desechados como nosotros, en el cristal. Hoy nosotros el cristal. Tal vez debería comenzar a dar vueltas mirando mis pies girar sólo yo y mis vueltas hasta caer al suelo y verte pasar desde lo más profundo de mi aliento de barro y lluvia. |