(Nkol-Abona, Gabón, Guinea Ecuatorial, 1953)
Hoy es un hombre político, pero tuvo primero una
suntuosa carrera musical en los años 70-80 del siglo XX. Actualmente es
considerado como uno de los mejores intérpretes de África Central. Pasa a ser
el mentor del pueblo Fang a través de sus canciones moralizadoras y
comprometidas, entre las que destacan ‘El aba’ (Casa de la palabra), ‘Essap’
(La llave), ‘Opwa’ (El canto de la perdiz), etc.
Usa como arma la palabra
para vencer la pasividad de sus compatriotas con respecto al régimen
dictatorial que vivió Gabón antes de la llegada de la democracia, por eso une
la palabra con el arte de la invocación mágica de los ritos secretos Fang. Para
él no hay un modo de comunicación superior: la tradición oral vale tanto como
la escrita. Como todos los africanos, piensa que el saber por excelencia está
inscrito y salvaguardado en la memoria de los ancianos y de los iniciados.
Traducción:
Cyriaque Simon Pierre Akomo Zoghe (Universidad Omar Bongo, Gabón)
Awu meluñga
Eghen ma ke madzeñ essap
Ochüi me sok
Bidena bi mane ke bilen
Ma ke mayi ma ke dzeñ
E za ga ve me ezame abele
enyiñ
Me dzi gna mbwele
Bidema be mane ke bi lik
Medzo meya nseñ
Be na me sa kul efia
Ma ke ma wule edeghe-deghe
Ntsa! amoñ yo Oloñ
Za ler me ezame abel enyiñ
Me wol miteign
Esiga e dze ka ale
Mague ma ke ma warabe ebit
Ngura dzañ omane dzañ
Na wa ke wa dzira ane egoñ
Essap ete essole za afan
Amoñ ye Ezame me wol olume
Nkulugu mefan
Me ghene ma ke ma dzeñ essap
Mibu me wom ebu
Metsi ma ke ma ekam esana
Enyiñ ene ebuma zoñ
E bor ba ke ba wu me sap
Be se ki mane kur edañ
Ke yen bitum
Moñ ya Ngala me tele
Ma bigo bido ma yane we okañ
Ma wok na wa gnale be kel
Be kel bete be beve
Eyoñ mebe meghâne mbu be
Bwê mina ete o ga yo me beka
be fe-fam
Nse ntoto ngue efimane akiñ
a mor bi nam
Ma ke ma dzeñ essap dza sañ
nnem ete
Ngneñ-gneñ mor ma nyiñ ane me nto
A nkor melu
a nkor me lu mekiñ me tan
essap dza tegue me gnol
Essap dza loñ toñ nkor nnan
essap dza dzem nde-deñ
Avot ene me e nzen agun
e bor bake ba gnu bake ba wêgn
Mveñ dza noñ a nnem ete
Me dzo me ne mebê moñ
Me kom yen moñ ye Ezame
Ane abele akôn ntam
Ve nki e nzen tar Afok Anou
a ga lik
Za ler me dzal zame abele
enyiñ, bobe dzañ
e essap ene me ete
Nkul wa dzo Mibeñ Abiaga
Ngolo
Ntun wa so katân
Essap-essap essole nseñ Messie
Za ler me dzal zame abele
enyiñ, bobe dzañ
Me dzo me ne bê, moñ
Ayena ne gne ane
Nnem wa ke wa dzi be fir
amone wea nke bera fam mbek
Ntam omane ke meyoñ tulugu
essap dza loñ toñ nnam küign
Mveñ dza noñ a nnem ete
Ser miserable: ¿dónde está la llave?
Río que antaño zumbando
corría
aquí estás condenado a una
estancia quieta.
¡Lloro, vocifero a lo largo
del tiempo!
¿Quién me proporcionará la
fuerza mística?
¿Quién me llevará al lado
del padre eterno
para que ofrezca un
sacrificio a los demonios?
De pie en el tribunal de la
palabra
me entero de que nada puedo
decir,
que soy un pobre ingenuo
dios del cielo, ¡ahora
desnudo!
Oigo susurrar durante el
amanecer
que arroja las hormigas
rojas al fuego de brasas
para la fiesta de
medianoche.
Sin embargo nunca le había visto
tan temerario
en el tiempo en que mi
espada se erguía.
No, todos estos hechos sólo
tienden a debilitarme.
¡Pero que nadie se
equivoque!
¡No hay rumor
que quebrante mi estatura
erecta
ni corte en mí la llave
incandescente
forjada en el mar hondo de la
cabeza del cielo!
Siempre hombre, yo viviré
así
el corazón lleno de
tristeza.
Me mantengo encima de la
colina
sufriendo en el cuerno del
tiempo
para sacudir los espíritus
durmientes
a quienes dirijo estas
palabras:
«Todo el mundo se muere
mientras desviais la cabeza.
¿Fue por arrogancia?
o fue por nueva patología?»
Lo sabemos:
sin amor el odio triunfa.
Yo, Nkulugu Mefan,
divinidad que escuchamos en
la linde de los campos
se lo explico por ese oscuro apotegma:
que se entrega a los chistes
sobre los pasos del elefante
regresa siempre al pueblo el
aliento roto
las piernas suspendidas en
el cuello
sí, cualquier hombre
dedicado a los fetiches
se encuentra devorado por la
lombriz
¿no? Mbomeyo
el horroroso contra el que
brilla el tam tam
sí, el tam tam destroza la
noche
y el recado se vuelve trompo
el tam tam ríe y llora
el tam tam resuena en el
pueblo sojuzgado
el tam tam llora el maná
robado
la fuente agota las riquezas
despojadas
el tam tam al primogénito
nacido en plena rafia
que le quiere ver subido al
trono del SER.
(Orihuela,
España, 1975)
Es un
placer leer siempre a Joseda Espejo. En El Coloquio de los Perros lo
seguimos casi desde sus poemas de infancia. Este oriolano estuvo realizando dos
años un lectorado en Sarajevo. Cuando acudía al trabajo tenía que ver
diariamente los restos de metralla que decoraban aún la fachada de la Facultad
de Letras, recordando el pasado inmediato del horror de la guerra. Más tarde
decidió trabajar en Inglaterra, conociendo la cotidianidad del idioma en que
escribían muchos autores que entran en el lote de sus favoritos: Auden, Eliot,
Larkin o Hughes, poetas a los que devora y cita con frecuencia en las tertulias
cafeteras de levante. Últimamente parece que le está dando demasiado al juego,
ganándose con ahínco fama de poeta perdulario. Publicó Los placeres de la
meteorología (Nausicäa) y Quemando a los idiotas en las plazas
(Universidad de Murcia). Se nos ha ocurrido ayudarle a pasar esta crisis
traduciendo un par de poemas suyos al valenciano.
Traducción
al valenciano: Francisco Moreno
Si prestas atención
pasan mantarrayas por encima
de ti,
camino del abismo.
Son figuras que no verás
más,
te hacen digno un momento de
esta noche
y luego desaparecen.
Si vuelve a besarme, es muy
posible
que acabe vomitando.
Quién es esta mujer y cómo
ha entrado,
sin cara en la cabeza y con
las manos tan frías.
Y a qué viene esta historia
sin principio ni fin
sobre naranjas en el desierto
y palabras
escritas en los muros de una
celda.
Llévale la corriente. Está
loca.
Ningún barco va a
recogernos.
Dame la mano, dice.
**********
Si t'adones
pasen tintoreres damunt teua
cami del abisme.
Son figures que no voras
mai,
et fan idoni aquesta nit.
Si torna a besar-me, sera
molt probable
que acabe vomitant.
Qui es aquesta dona i per on
ha entrat,
sense cara al cap i amb les
mans tan fredes.
I a que ve aquesta historia
sense principi
al voltant de taronges en el
desert i paraules
escrites al mur d'una cella.
S'en porta la corrent. Esta
boja.
Cap vaixell els arreplegara.
Dona'm la ma, diu.
(Villeneuve-sur-Lot,
Francia, 1956)
Benoît Conort trabaja en la actualidad
como profesor en la Universidad de París X. Ha residido en el extranjero
(Portugal, Sri Lanka y Polonia) y pertenece al comité de redacción de la
revista Le Nouveau Recueil. Es creador junto a Patrice Souchon
del Carrefour des Écritures, asociación dedicada a la creación literaria
y poética en talleres de escritura, cuyo objetivo es promover esta práctica
tanto en la enseñanza oficial como en las bibliotecas. Desde la publicación de
su primer poemario, Pour une île à venir, Conort ha ido tropezando con
los más prestigiosos premios literarios franceses.
Los poemas que se recogen a
continuación pertenecen a Main de nuit (Mano en la noche), libro en el
que la oscuridad con su ceguera y silencio hacen resaltar ritmo, grito, mito y
realidad. Sus versos reptan a través de una dimensión llena de incertidumbre,
donde lo que se teje por deslavazado, incierto e impalpable se hunde en la más
profunda de las ambigüedades. Metáfora y sueño, espacios amorosos por llenar o
vaciar, desmesura de lo cierto, son sus temas centrales.
Con Main de nuit
(1998), el autor da por concluido un ciclo antes de que su siguiente entrega, Cette
vie est la nôtre, nos introduzca en una poesía enfebrecida marcada por un
lirismo asfixiante que no es sino el reflejo más patente, lúcido y frío de
nuestro caos cotidiano.
Traducción y
notas: Manuel Ángel Gómez Angulo
Ayant descendu toutes les
marches
Jusqu’à la plus basse où
morne dans le noir
De nouveau sourd aveugle et
dans les mots muré
Je penche vers cette marge
que hante le silence
Hasta el último donde
sombrío en la oscuridad
De nuevo sordo ciego y
murado entre palabras
Me asomo a ese abismo que el
silencio atormenta
**********
Le nom est une forme qui se
défait
Entre les syllabes un son
froid soufflé
Où se dissipe le sens
Les mots tournent autour de
la béance
Et la terre fut toujours
absente
Le sang ne passe plus
S’inverse
Se dévagine le cadavre
Naissance nom à rebours
Né en nuit
El nombre es un perfil que
se deshace
Un gélido sonido sugerido
entre sílabas
Allí donde el sentido se
desvanece
Las palabras giran en torno
a su magnitud
Por debajo por encima nunca con
No mana ya la sangre
Se invierte
Se desvagina el cadáver
Nacimiento nombre del revés
Nacido en la noche
**********
J’ai désiré la flamme et
désiré le coeur
J’ai refermé mes doigts sur
les larmes
J’ai porté à mes lèvres leur
forme souple
Ouate fluide brûlant au fond des yeux
Avide hémorragie du sel sans
retenue
He deseado corazón y llama
He vuelto a cerrar mis dedos
en torno a lágrimas
Guata fluida ardiente en el
fondo de los ojos
Y lupa de la mirada por el
cuerpo trenzada
Ávida hemorragia de sal sin
descanso