Maram Al-MasriMARAM AL-MASRI

     (Latakia, Siria, 1962)

     Se trasladó a París en 1982, después de estudiar literatura inglesa en Damasco. Hoy, considerada como una de las voces femeninas más conocidas y más cautivantes de su generación, se dedica exclusivamente a la literatura y a la traducción. Asimismo participó en numerosos festivales internacionales de poesía en Francia (Pointe-à-Pitre, Corte, Bastía, Lodève) y otros países (Buenos Aires, Córdoba, Murcia, Granada, Dublín, Londres, Brujas, Ámsterdam, Luxemburgo, Catania, Génova, Pistoia, Trieste, Verona, Estocolmo, Rabat, Túnez, El Cairo, Beirut, Damasco, Alepo, Kuwait city, etc). Además de algunos cuentos y numerosos poemas aparecidos en revistas y en varias antologías en árabe o en traducción, publicó Te amenazo con una paloma blanca (Ediciones del Ministerio de educación, Damasco, 1984), Cereza roja sobre losas blancas (Ediciones El Oro del tiempo, Túnez 1997) y Te miro (La sociedad de ediciones y publicaciones, Beirut, 2000).

 

     Traducción: François-Michel Durazzo

 

Chaque soir les oiseaux dorment dans leur solitude
Ils regardent leur corps comme si c était corps de femme
Fragile, avec lequel combattent le vent et l’eau

Chaque soir
Les oiseaux et les ours rêvent des mains jouant avec eux

Les chats s étendent pour lécher leur fourrure sans
Se préoccuper des yeux de dieu disperses au plafond et sur les murs
Ni se préoccuper des bavardages
Ni des juges ni des prisons de l amour
Ni des mandibules des mites qui dévorent les vêtements du désir
Se satisfaisant de leur être
Dans la quiétude de leur corps
Ils respirent avec jouissance
le matin

 

Cada noche los pájaros duermen en su soledad.
Miran su cuerpo como si fuera un cuerpo de mujer
frágil, con el que luchan viento y agua.

Cada noche
los pájaros y los osos sueñan con manos que juegan con ellos.

Los gatos se estiran para lamer su piel sin
preocuparse por los ojos de dios dispersos por el techo y las paredes
ni por las palabrerías
ni por los jueces ni las cárceles del amor
ni las mandíbulas de los ácaros que devoran la ropa del deseo
se satisfacen de su ser
en el sosiego de su cuerpo
respiran con gozo
cada mañana.

 


La rumeur des âmes ne parvient pas à l’oreille du gardien du feu
Elle se brise sur la vitre qui nous sépare, nous emprisonnant dans l’invisible

La plainte des colombes ne parvient pas aux grottes
Mais s’évanouit dans le mutisme de l’espace.

Il n’est point de couleur pour la souffrance
Point de couleur pour l’espérance
Le ciel absorbe les prières comme un utérus
Comme un téléphone public dans un quartier bruyant

La voix gémit
Se balance sur une corde fragile
Ne l’entendent ni les saints ni les anges ni les chiens
Assoupis au seuil des étables
Qui protègent les loups de la chair des agneaux

Midi flambe
Et l’aurore fait mal comme une paroi rugueuse, comme
Le berger des cimes perdues dans l’altitude

Nul espoir
Que les nuages légers deviennent le cours du vent


El rumor de las almas no llega al oído del guardia del fuego
Rompe en el cristal que nos separa, encarcelándonos en lo invisible

La queja de las palomas no llega hasta las grutas
Sino se esfuma en el mutismo del espacio.

No hay color para el sufrimiento
No hay color para la esperanza
El cielo absorbe los rezos como un útero
como un teléfono público en un barrio ruidoso

La voz gime
se balancea sobre una frágil cuerda
no lo oyen ni los santos ni los ángeles ni los perros
Adormecidos en el umbral de los establos
Que protegen a los lobos de la carne de los corderos

El mediodía arde
y la aurora duele como una pared áspera, como
el pastor de las cumbres perdidas en la altitud

Ninguna esperanza
que las nubes ligeras se conviertan en el curso del viento

 

 

 

 

 

 

Guy GoffetteGUY GOFFETTE

     (Jamoigne, Bélgica, 1947)


     Su infancia está basada en sus estudios autodidactas y en una estancia en un internado de carácter religioso. Dicen que eso le lleva a amar la libertad aún más, si cabe. En 1980 crea la revista poética Triángulo, que sólo llega a tener doce números. En 1983 crea Los cuadernos de la Aprendizografia, compuestos por él e impresos a mano. Desde 1986 se dedica a varios trabajos de crítica literaria, especialmente para la Nouvelle Revue Française. Vive hoy en París, donde trabaja en las ediciones Gallimard, que han publicado gran parte de su obra.
     Es uno de los poetas en lengua francófona más relevantes de la actualidad. Entre sus varios premios destacan los dos más importantes de poesía francesa: el premio Mallarmé en 1989 y el Gran Premio de Poesía de la Academia Francesa para el conjunto de su obra en 2001.Su aparición en Murcia, con motivo del último Ardentísima, nos llevó a conversar brevemente con él y a comprender que, como persona, está a la altura de su poesía.
     Estos poemas traducidos pertenecen a su libro La vida prometida (1991).

 

     Traducción: François-Michel Durazzo

 

Je me disais aussi: vivre est autre chose
Que cet oubli du temps qui passe et des ravages
De l’amour, et de l’usure – ce que nous faisons
Du matin à la nuit: fendre la mer,

Fendre le ciel, la terre, tour à tour oiseau,
Poisson, taupe, enfin: jouant à brasser l’air,
L’eau, les fruits, la poussière ; agissant comme,
Brûlant pour, marchant vers, récoltant


Quoi? Le ver dans la pomme, le vent dans les blés
Puisque tout retombe toujours, puisque tout
Recommence et rien n’est jamais pareil
A ce qui fut, ni pire ni meilleur,

Qui ne cesse de répéter: vivre est autre chose.

También yo me decía: vivir es algo diferente
que ese olvido del tiempo que pasa y de los daños
del amor, y del desgaste – lo que hacemos
de la mañana hasta la noche: rajar el mar,

rajar el cielo, la tierra, a veces pájaro,
pez, topo, en fin: hacemos como si,
ardimos por, viajamos hacia, cosechamos

¿qué? el gusano en la manzana, el viento en los trigales
ya que todo recae siempre, ya que todo
recomienza y nunca nada es igual
de lo que fue, ni peor ni mejor,

y no deja de repetir: vivir es algo diferente.

 


Ce que j’ai voulu, je l’ignore. Un train
File dans le soir: je ne suis ni dedans
Ni dehors. Tout se passe comme si
Je logeais dans une ombre

Que la nuit roule comme un drap
Et jette au pied du talus. Au matin,
Dégager le corps, un bras puis l’autre
Avec le temps au poignet

Qui bat. Ce que j’ai voulu, un train
L’emporte: chaque fenêtre éclaire
Un autre passager en moi
Que celui dont j’écarte au réveil

Le visage de bois, les traverses, la mort.

 


Lo que quise, no lo sé. Un tren
corre en la noche: no estoy ni dentro
ni fuera. Todo sucede como si
yo viviera en una sombra

que la noche rueda como una sábana
y tira al pie del terraplén. Por la mañana
sacar el cuerpo, un brazo y luego otro
con el tiempo en la muñeca

que late. Lo que he querido, un tren
se lo lleva: cada ventanilla alumbra
en mí otro pasajero que el hombre
cuyo rostro de madera, cuyas traviesas,

cuya muerte aparto al despertar.

 


 

Je me disais: il faut encore, il faut –
Et les morts couraient devant moi, reniflaient
La route, le ciel, les fougères, le ventre
Mal boutonné des collines

Puis revenaient, me rapportant un bout de peau
Calcinée, un fragment d’os: cette vieille
Et toujours lancinante question
Du pourquoi ici, moi, pourquoi?

- aller venir attendre comme le préposé
aux départs, qui ouvre et ferme l’horizon,
attendre l’ultime voyageur
avant de retourner l’ardoise, d’écrire:

fermé pour cause de paresse.

 

Yo me decía: hace falta todavía, hace falta –
y las palabras corrían ante mí, husmeaban
la ruta, el cielo, los helechos, el vientre
mal abrochado de las colinas

y luego volvían, trayéndome un trozo de piel
calcinada, un fragmento de hueso: esa pregunta
antigua y siempre lancinante
del por qué aquí, yo, ¿por qué?

– ir y venir esperar como el encargado
de las salidas, que abre y cierra el horizonte,
esperar al último viajero
antes de volver la pizarra, y escribir:

cerrado por pereza.

 


 

 

 

 

Máscara incaLEO ZELADA

     (Lima, Perú, 1970)


     No es la primera vez que este autor peruano colabora con nosotros. Su nombre real es Braulio Rubén Tupaj Amaru Grajeda Fuentes. Desciende por sangre de la realeza inca. Esta vez nos regala un breve poema en quechua, traducido del idioma Runa Simi clásico. Está inédito en libro.
     Los versos que a continuación publicamos están basados en una simbología ancestral, fácil de ignorar por el lector no especializado en esta antigua civilización. Explican el desarraigo y conmoción que significó el genocidio de la conquista española en la nación inca. Se trata de un ruego a los antiguos dioses y una consulta sobre el fututo incierto al oráculo del dios Pachacamac. El poema fue escrito en las estrictas formas breves de hacer poesía en el incanato y no tiene nada que ver con las expresiones mestizas quechuas posteriores de la colonia y la república.


 

     Autoría y traducción: Leo Zelada


 

ICTMA

mawa llamina kawchiri chanqa
wyañuy wañu chikuypi
hathun tayta pachacamac
p'aqo apasanka
apukuwa wan tiraj chanqa
hiway
¿maypinchay sañu wat'ejqa
wiñay kawsay chikarichipuxta?

 


ICTMA

Arrojado a la frontera intolerable del suicidio
oh padre Pachacamac
alacrán dorado exiliado entre los dioses
dime:
¿dónde se halla el abismo sacro
de lo eterno y lo perdido?