Manifiesto infrarrealista
Por un arte de vitalidad sin límites
José Vicente
Anaya (1975)
Belleza
y arte
La belleza construida en el presente con
justificaciones seniles ha nacido irremediablemente muerta, y se encuentra
en un ambiente de farándula burguesa que la convierte en un objeto
meramente suntuario.
Esa belleza se ha asfixiado entre sus numerosos
adornos: extensas disertaciones sobre la pureza de las formas, teorías
sobre el color o las palabras “buenas” y “malas”
que nada tienen que ver con el ser humano, innumerable panegíricos
para los artistas vacuos, ediciones de poesía limitada con la firma
del autor en cada ejemplar, cultismo confuso con información tan
libresca que las computadores se mueren de envidia.
Y con la muerte de esa señora, toda
producción de seudoarte cómplice ha sido afectada. Nunca
se habían dado tantos artistas y críticos cuya cobardía
clama por el viejo tiempo del presente, y que se arrojan desesperadamente
sobre la calavera de la belleza para darle algunos toques de maquillaje,
cuya supuesta calidad es atestiguada por los tenebrosos cubículos
de las academias, o le cuelgan algunos artefactos de la joyería
Morlock...
Tomando en cuenta lo antes dicho, nosotros
nos negamos seguir el juego institucional de la “CUL —¿cul
no es un prefijo de origen francés?— TURA” que implica
la teoría y práctica de los grupúsculos academicistas
y sectas reduccionistas que bregan en el poder editorial y que con sus
esquemas se vanaglorian de una absoluta corrección sobre lo que
“la belleza debe ser”.
Y nosotros no decimos que “la belleza
debe ser” sino que LA BELLEZA ES, EXISTE EN EL PRESENTE, está
en la vida misma sin restricciones, sin esquemas apriorísticos,
sin límites, y por todo esto, INDEPENDIENTE de las instituciones
y fuera de los consejos vejestorios y epígonos anatematizantes.
Situación presente
Esta es la gravedad de nuestro siglo: LA
GENTE ESTÁ ENFERMA DE CORDURA Y SENSATEZ.
Todos los conformistas sufren de cordura
y sensatez.
La cordura y la sensatez destruyen la imaginación
del ser humano y lo reducen a un plano objetual en el que permanece cotidianamente
reproduciendo una vida miserable; el individuo es aplastado por su propia
impotencia y conformismo para hacer nada:
—los hambrientos dejan pasar el pan
frente a sus narices;
—los artistas piensan que el arte
se termina cuando los publican o exponen sus obras;
—los amantes se niegan a aventurarse
buscando nuevas respuestas al amor;
—los “pensadores” se dedican
todo el tiempo a buscar epítetos con los cuales denigrarar sus
detractores;
—las corrientes políticas se
consideran “Demiurgos” con sus teorías inmediatistas,
apráxicas, ante la realidad social;
—y un millón-por-segundo de
etcéteras más.
Nuestros contemporáneos en los tiempos
que corren se tratan como seres cosificados. Los individuos se abandonan
a una autocomplacencia pasiva buscando una tranquilidad que nunca existirá,
siendo que el ser humano siempre será el producto de luchas internalizadas
e históricas que engloban a toda la sociedad... La mayoría
de la gente se refugia en la ideologización y se abandonan a quienes
les quitan lo más preciado que tiene el individuo: SU HUMANIDAD...
Sólo asumiéndose a sí mismos es que los individuos
pueden romper en la práctica a todo sistema manipulador que trate
de “regularles” la vida. Todo ser humano que se estime a sí
mismo se opondrá a todo control externo, venga de donde venga:
religión, “ciencia”, partido político, Estado,
psiquiatría, psicología, psicoanálisis, etc.
Los individuos que reducen la vida a su
propia simplicidad y pragmatismo no ven más allá de las
paredes artificiales que ellos mismos han levantado, este es uno de los
modos en que la imaginación creativa es asesinada, sin considerar
que esa imaginación es otra prerrogativa de la humanidad de la
persona. Por todo lo dicho, los artistas sin límites son necesarios
en los tiempos de miseria como el presente.
DEBEMOS ROMPER TODOS NUESTROS NERVIOS porque
ya están desgastados, totalmente inservibles, insensibles, y sólo
nos mantienen en una situación degradante en la que todos nuestros
actos pierden el sentido delo humano.
EL REINO DE LA FELICIDAD ESTÁ AQUÍ
Y AHORA en todo individuo que realiza una praxis humana en la que se reconoce
sujeto/objeto, masculino/femenino, negativo/positivo, bueno/malo; praxis
en la que ama y lucha, donde crearse a sí mismo significa hacerse
y deshacerse en una esencia vital...
Tenemos que actuar en todos los frentes
posibles e imposibles de la vida humana. TODA REDENCIÓN ABSOLUTA
E HIPOSTASIADA ES FALSA.
Infrarrealismo e infrarrealistas
El infrarrealismo es la espontánea
e inesperada aparición de la clave determinante que asalta y destruye
todas las reglas que constriñen y retrasan al ser humano y sus
manifestaciones. Así, el infrarrealismo es la contingencia que
lidia con los significados y cambios que nunca pueden ser previstos por
el racionalismo ni siquiera con la ayuda de toneladas de equipos de precisión.
El infrarrealismo está aquí, todo lo penetra y viaja en
el vehículo de lo inmediato.
Para ser infrarrealista hay que vivir desde
ahora en las galaxias de los hoyos negros lo que significa estar en la
vida misma que se comporta y expresa como esas galaxias, donde lo extraordinario
sucede cotidianamente, lo imposible es posible y los actos inciden en
maravillas inesperadas. Esas galaxias son vistas por los ojos que captan
los asombros, son tocadas por las manos que captan delicias y deleitan
desplazándose por las texturas vivas de los cuerpos humanos; son
vivibles por los movimientos que luchan por la libertad, son una danza
en las estrellas; son percibidas por el coraje de vivir, cueste lo que
cueste, cada instante auténticamente; se encuentran en todos los
combates individuales y sociales que crean las metamorfosis de la vida
humana; se oyen en todas las voces, músicas, gruñidos, canciones,
sonidos que se configuran en los caminos de las almas anhelantes; son
alucinadas en las mentes verdaderas que penetran lo impenetrable con el
arte. Quienes las buscan, entran en esas galaxias; el nombre inmediato
con el que son designadas no es importante, puesto que dichos nombres
son sólo las múltiples formas de nombrar la HUMANIZACIÓN
que hacen del individuo un ser completo.
—El infrarrealismo es la multitud
de cuerdas que ayudaron a derribar estatuas de opresores como el zar Pedro
o Stalin.
—El infrarrealismo es la pistola de
Sergei Esenine cuyos disparos recitaron su poema para los Estados Unidos.
—El infrarrealismo es una mandarina
cuya cáscara es pelada con los dientes mientras se sigue saboreando.
—Gerard de Nerval es infrarrealista
caminando por las calles de París mientras jala con un cordón
una langosta.
—Un acto infrarrealista es don Quijote
de la Mancha derribando al farsante Caballero de los Espejos.
—El infrarrealismo canta y gruñe,
tiene miedo y es valiente, ama y odia, atina y desatina, gana y pierde,
se compone y se descompone, se aflige y se serena, ríe y llora,
aprueba y desaprueba, pero siempre se conmueve con sus contradicciones,
para bien o para mal.
—El infrarrealismo no tiene acciones
en fábricas ni en instituciones bancarias y, por lo mismo, no se
acongoja cuando los obreros hacen huelga o los bancos son asaltados.
—El infrarrealismo ama sin reservas
y no cree en el matrimonio. Le gusta ser aventurero en todo y piensa que
las cosas no están hechas sino haciéndose (incluso piensa
que muchas cosas están malhechas).
—El infrarrealismo se burla de las
alternativas capitalistas que siempre son: “¿coca-cola o
pepsi-cola?”
—El infrarrealismo le saca la lengua
a la etiqueta, se muere de risa en las conferencias de los letrados, respira
al aire libre y no tiene mamá ni papá y es andrógino.
—El infrarrealismo piensa que el llamado
“oficio de escritor” es una invención de los literatos
que han querido vivir confortablemente del arte, lo que significa un indecoroso
comercio de la vida.
—El infrarrealismo es epicúreo,
sodomita, hereclitiano, hedonista, narcisista, kantiano, hegeliano, marxista,
anarquista, metafísico, patafísico, utópico, existencialista;
simultáneamente todo esto y nada a la vez; pero rechaza la reproducción
de sectas de il corpore fascista.
—El infrarrealismo no es secta de
ningún tipo, no distribuye membresías ni boletos y no elige
a sus miembros por ningún mecanismo de mayorías ni de minorías
porque para ser infrarrealista basta con ser infrarrealista.
—El grupo de los poetas infrarrealistas
no tiene estatutos ni reglas de conducta, puesto que formamos un grupo
nogrupo.
—Para el infrarrealismo más
vale lamentar que prevenir.
EL
INFRARREALISMO EXISTE Y NO EXISTE
Publicado en la revista
Replicante (México, nº 9, Año III, noviembre
2006 - enero 2007)
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