RUBÉN MEDINA
(México, 1953)
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Cómo desnudar
a una mujer con un saxofón |
No es fácil. El aire que sale del estómago debe traer la sal del mar. Las yemas de los dedos deben hablar de palmeras de membrana a surco o de soles que trabajan de noche. Los sonidos, agua y metal, casi vena, deben confundir oído y hombro, y descender las rodillas con la misma suavidad de quien maneja un chevrolet 53 a 30 millas por hora, en un freeway de Los Angeles. Los ojos deben permanecer cerrados hasta que la noche tenga 24 horas, la semana más de siete días y no existe la palabra desempleo. Y entonces, abres los ojos, y quizá encuentres la sonrisa de ella. Pero esto no significa más que un categórico saludo de hola, quihúbole, what´s going on, ese, porque también en la plusvalía hay pasión. |
Publicado en la
revista Replicante (México, nº 9, Año III,
noviembre 2006 - enero 2007) |