EL RELÁMPAGO QUE MUESTRA LA REALIDAD


D. Sam Abrams

 

 

Joan Margarit, "Els primers freds. Poesia 1975-1995" (Proa, 2004)     A lo largo de su carrera un poeta tiene una serie de responsabilidades que cumplir, responsabilidades a las cuales se refería William Butler Yeats en el título de su famoso libro Responsabilities (1914).
     En primer lugar, tiene la responsabilidad de formarse, porque un poeta, antes que nada, es un lector que constantemente está intentando hacerse con un sólido bagaje dentro del arte de la poesía. El poeta tiene la interminable tarea de conocer a fondo, por un lado, la lengua y sus posibilidades artísticas y, por otro, las grandes creaciones artísticas del pasado y el presente.
     En segundo lugar, el poeta tiene la responsabilidad de administrar correctamente su energía creativa. Cada poeta tiene una determinada cantidad de energía creativa en el momento de comenzar su carrera literaria, que ha de saber gastar o distribuir. Evidentemente, el aspecto fundamental de la administración de la energía creativa es llegar a discernir y escribir los poemas que Pere Rovira denomina «los poemas esenciales».
     Y, por último, el poeta tiene la responsabilidad, a partir de un determinado momento en su carrera, de velar por la transmisión de su obra anterior. Es decir, llega un día en que la tarea del poeta se desdobla porque, por una parte, ha de crear obra nueva y, por otra, ha de cuidar de la preservación de la obra que ya tiene escrita.
     Si nos acercamos a Els primers freds. Poesia 1975-1995, el volumen primero de la obra reunida de Joan Margarit, podemos constatar que nuestro poeta ha descargado sus responsabilidades yeatsianas más que satisfactoriamente. En este sentido, el día que algún crítico se dedique a estudiar las fuentes activas y pasivas de la poesía de Margarit, nos daremos cuenta de que se trata de uno de los poetas con mejor formación de la lírica catalana contemporánea. Respecto a la administración de su energía creativa, hemos de recordar que Margarit es un poeta “total”, a la manera de Pablo Neruda o Walt Whitman, lo que significa que tiene entre manos un ambicioso proyecto literario: el de poetizar íntegramente el mundo que le rodea, un proyecto que requiere abundantes recursos creativos. Contra natura, a lo largo de veinte Walt Whitman (New York, 1819 - New Jersey, 1892): un poeta totalaños Margarit intentó formalizar su obra en castellano, lo que provocó un retraso del proceso creativo hasta el punto que sólo fue capaz de escribir cuatro libros durante este tiempo. Ahora bien, en 1980 se produjo el efecto contrario en el momento en que cambió de lengua poética. De hecho, no llegó a canalizar adecuadamente su energía creativa hasta la aparición, en 1987, de su undécima obra en catalán, Llum de pluja.
     Y respecto a la transmisión de su obra anterior, Margarit ha sido francamente imaginativo y ha empleado técnicas diferentes a lo largo de los años: la obra completa tradicional, L’ordre del temps, 1980-1984 (1985), la antología monotemática, Poesia amorosa completa (2001), o la selección representativa, Trist el qui mai no ha perdut per amor una casa (2003). Y ahora, con Els primers freds, ha ensayado una nueva fórmula: la obra reunida.
     Un poeta tiene básicamente tres maneras de recoger o mostrar su obra escrita: la obra completa, la más tradicional, que consiste en reunir absolutamente toda su producción; la obra reunida, que consiste en reunir todos los poemas que quiere conservar; y la antología o selección representativa, que ofrece los poemas más característicos. Por lo dicho anteriormente se puede ver que Margarit con Els primers freds ha probado la última posibilidad que le quedaba.
     Dentro de la categoría de obra reunida, hay que decir que Els primers freds es una propuesta original y radical. Original porque se ha hecho una doble edición —en castellano en Visor y en catalán en Proa— y ha conseguido la unificación de su obra poética de cara a los dos públicos lectores, al pasar al catalán lo que quiere conservar de la obra castellana, y al castellano lo que quiere conservar de la obra en catalán. Radical porque el autor se ha permitido el lujo de eliminar casi la totalidad de su obra en castellano y una parte significativa de la obra en catalán. Repasando el índice del libro, se puede ver cómo la primera parte, ‘Restes d’aquell naufragi (1975-1986)’, contiene exactamente los cuatro poemas que han sobrevivido de los otros tantos libros que Margarit publicó en castellano entre 1963 y 1979, y los treinta y dos poemas que han sobrevivido de los trece libros que escribió en catalán ¡entre 1980 y 1986! En definitiva, los Joan Margarit con Sam Abrams (a su derecha) y Jesús Munárriz en Librería La Central (Barcelona, mediados de los 90)treinta y seis poemas que, en total, el autor ha salvado de su obra inicial sirven de prólogo o pórtico de los cuatro libros que Margarit quiere conservar, desde Llum de pluja (1987) a Aiguaforts (1995). Después, el conjunto completo de los ciento ochenta y ocho poemas ha sido sometido a un riguroso proceso de corrección por el poeta.
     Lo que ha hecho Margarit con Els primers freds es ofrecernos él mismo una lectura definitiva de su obra. La trama argumental de esta lectura sería la siguiente: la obra en castellano fue lo que en inglés se denomina false start (“comienzo equivocado”) y la primera obra en catalán es, en gran parte, desdeñable porque fue una especie de espejismo, el producto de unas ganas imperiosas de ponerse al día como poeta, en tanto la obra a partir de Llum de pluja se puede considerar madura, ponderada y alejada de servidumbres extraliterarias. Una vez más, Joan Margarit, de forma brutalmente contundente, ha permanecido fiel a sí mismo. En un poema casi profético, ‘Poètica’, de Edat roja (1990), Margarit describe la poesía auténtica como «… l’esclat / que saps dins teu, talment el llamp / que en un instant et mostra, / fins al llunyà horitzó, la realitat». Margarit ha querido ser fiel a sí mismo y ofrecer a sus lectores exclusivamente los poemas que se ajustan a las exigencias de ‘Poètica’, y Els primers freds es el extraordinario resultado de aplicar este criterio de selección de manera inflexible.

 

(traducción de Antonio Lafarque)

 

 

     D. Sam Abrams. Beckley, West Virginia, 1952. Licenciado en Hispánicas. Poeta, ensayista, traductor, profesor de literatura y filosofía y colaborador de la prensa diaria. Ha sido editor literario de Poesia anglesa i nord-americana, Àlbum Ràfols-Casamada: veure és sentir, Dietaris de Marià Manent y Tiniebla blanca.