EL RELÁMPAGO
QUE MUESTRA LA REALIDAD
D. Sam Abrams
A
lo largo de su carrera un poeta tiene una serie de responsabilidades que
cumplir, responsabilidades a las cuales se refería William Butler
Yeats en el título de su famoso libro Responsabilities
(1914).
En primer lugar, tiene la responsabilidad
de formarse, porque un poeta, antes que nada, es un lector que constantemente
está intentando hacerse con un sólido bagaje dentro del
arte de la poesía. El poeta tiene la interminable tarea de conocer
a fondo, por un lado, la lengua y sus posibilidades artísticas
y, por otro, las grandes creaciones artísticas del pasado y el
presente.
En segundo lugar, el poeta tiene la responsabilidad
de administrar correctamente su energía creativa. Cada poeta tiene
una determinada cantidad de energía creativa en el momento de comenzar
su carrera literaria, que ha de saber gastar o distribuir. Evidentemente,
el aspecto fundamental de la administración de la energía
creativa es llegar a discernir y escribir los poemas que Pere Rovira denomina
«los poemas esenciales».
Y, por último, el poeta tiene la
responsabilidad, a partir de un determinado momento en su carrera, de
velar por la transmisión de su obra anterior. Es decir, llega un
día en que la tarea del poeta se desdobla porque, por una parte,
ha de crear obra nueva y, por otra, ha de cuidar de la preservación
de la obra que ya tiene escrita.
Si nos acercamos a Els primers freds.
Poesia 1975-1995, el volumen primero de la obra reunida de Joan Margarit,
podemos constatar que nuestro poeta ha descargado sus responsabilidades
yeatsianas más que satisfactoriamente. En este sentido, el día
que algún crítico se dedique a estudiar las fuentes activas
y pasivas de la poesía de Margarit, nos daremos cuenta de que se
trata de uno de los poetas con mejor formación de la lírica
catalana contemporánea. Respecto a la administración de
su energía creativa, hemos de recordar que Margarit es un poeta
“total”, a la manera de Pablo Neruda o Walt Whitman, lo que
significa que tiene entre manos un ambicioso proyecto literario: el de
poetizar íntegramente el mundo que le rodea, un proyecto que requiere
abundantes recursos creativos. Contra natura, a lo largo de veinte años
Margarit intentó formalizar su obra en castellano, lo que provocó
un retraso del proceso creativo hasta el punto que sólo fue capaz
de escribir cuatro libros durante este tiempo. Ahora bien, en 1980 se
produjo el efecto contrario en el momento en que cambió de lengua
poética. De hecho, no llegó a canalizar adecuadamente su
energía creativa hasta la aparición, en 1987, de su undécima
obra en catalán, Llum de pluja.
Y respecto a la transmisión de su
obra anterior, Margarit ha sido francamente imaginativo y ha empleado
técnicas diferentes a lo largo de los años: la obra completa
tradicional, L’ordre del temps, 1980-1984 (1985), la antología
monotemática, Poesia amorosa completa (2001), o la selección
representativa, Trist el qui mai no ha perdut per amor una casa
(2003). Y ahora, con Els primers freds, ha ensayado una nueva
fórmula: la obra reunida.
Un poeta tiene básicamente tres maneras
de recoger o mostrar su obra escrita: la obra completa, la más
tradicional, que consiste en reunir absolutamente toda su producción;
la obra reunida, que consiste en reunir todos los poemas que quiere conservar;
y la antología o selección representativa, que ofrece los
poemas más característicos. Por lo dicho anteriormente se
puede ver que Margarit con Els primers freds ha probado la última
posibilidad que le quedaba.
Dentro de la categoría de obra reunida,
hay que decir que Els primers freds es una propuesta original
y radical. Original porque se ha hecho una doble edición —en
castellano en Visor y en catalán en Proa— y ha conseguido
la unificación de su obra poética de cara a los dos públicos
lectores, al pasar al catalán lo que quiere conservar de la obra
castellana, y al castellano lo que quiere conservar de la obra en catalán.
Radical porque el autor se ha permitido el lujo de eliminar casi la totalidad
de su obra en castellano y una parte significativa de la obra en catalán.
Repasando el índice del libro, se puede ver cómo la primera
parte, ‘Restes d’aquell naufragi (1975-1986)’, contiene
exactamente los cuatro poemas que han sobrevivido de los otros tantos
libros que Margarit publicó en castellano entre 1963 y 1979, y
los treinta y dos poemas que han sobrevivido de los trece libros que escribió
en catalán ¡entre 1980 y 1986! En definitiva, los treinta
y seis poemas que, en total, el autor ha salvado de su obra inicial sirven
de prólogo o pórtico de los cuatro libros que Margarit quiere
conservar, desde Llum de pluja (1987) a Aiguaforts (1995).
Después, el conjunto completo de los ciento ochenta y ocho poemas
ha sido sometido a un riguroso proceso de corrección por el poeta.
Lo que ha hecho Margarit con Els primers
freds es ofrecernos él mismo una lectura definitiva de su
obra. La trama argumental de esta lectura sería la siguiente: la
obra en castellano fue lo que en inglés se denomina false start
(“comienzo equivocado”) y la primera obra en catalán
es, en gran parte, desdeñable porque fue una especie de espejismo,
el producto de unas ganas imperiosas de ponerse al día como poeta,
en tanto la obra a partir de Llum de pluja se puede considerar
madura, ponderada y alejada de servidumbres extraliterarias. Una vez más,
Joan Margarit, de forma brutalmente contundente, ha permanecido fiel a
sí mismo. En un poema casi profético, ‘Poètica’,
de Edat roja (1990), Margarit describe la poesía auténtica
como «… l’esclat / que saps dins teu, talment el llamp
/ que en un instant et mostra, / fins al llunyà horitzó,
la realitat». Margarit ha querido ser fiel a sí mismo y ofrecer
a sus lectores exclusivamente los poemas que se ajustan a las exigencias
de ‘Poètica’, y Els primers freds es el extraordinario
resultado de aplicar este criterio de selección de manera inflexible.
(traducción de
Antonio Lafarque)
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D.
Sam Abrams. Beckley, West Virginia, 1952. Licenciado en
Hispánicas. Poeta, ensayista, traductor, profesor de literatura
y filosofía y colaborador de la prensa diaria. Ha sido editor
literario de Poesia anglesa i nord-americana, Àlbum
Ràfols-Casamada: veure és sentir, Dietaris
de Marià Manent y Tiniebla blanca.
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