Un paseo literario
y fotográfico por
Libia Kowarik |
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Las obras
de la naturaleza, que no son menos magnas que las del ingenio, contienen
en sí lo absoluto y se imponen.
Víctor
Hugo |
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Audumbla vivió
lamiendo la escarcha en las rocas salobres, de donde surgió poco
a poco el primer hombre.
Snorri Sturluson |
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Como verdadero
sobrino del profesor Lidenbrock recomponía mentalmente toda la
historia geológica de Islandia. Esta isla tan curiosa ha surgido
evidentemente del fondo de las aguas en una época relativamente
moderna. Es posible que todavía esté elevándose con
movimiento imperceptible.
Jules Verne |
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Quizá
porque sufrimos 600 años de colonización, en Islandia
se consideraban negativas todas las influencias exteriores. Björk |
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GUNNAR
THORGILSSON
La memoria del
tiempo Jorge Luis Borges |
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Somos la perpetuación
de un paisaje ralo. Algo se ensaya en nuestros gestos para una ausencia
final. El corazón mide las distancias.
Las armas brillarán como un campo de hielo roto. María Negroni |
GUERNICA: EL PRIMER EXILIADO
Pero
además el Guernica personificó la cultura del exilio.
De hecho podemos afirmar que los tres, Picasso, el Guernica y
el exilio son elementos casi indisolubles. El cuadro, en su condición
de “primer exiliado”, primero desde Francia, más tarde
desde Nueva York, sirvió durante 40 años como elemento de
denuncia de la usurpación del poder que perpetró el franquismo
español al gobierno republicano. El Guernica en definitiva
se convierte en emblema de la población exiliada, que llegó
a adoptar la obra como icono cultural. Antes de pasar a la repercusión
artística y social que el cuadro ha tenido en colectivos y autores
concretos, creo que es significativo señalar que la obra ha sido
definida en varias ocasiones como «un grito en la pared»,
un bofetón en la conciencia del espectador. Este poder de impacto
y el inequívoco mensaje de denuncia son quizá los factores
que han permitido la actualidad y vigencia del cuadro y su uso por parte
de diversos artistas o colectivos contestatarios.
Adelantábamos
antes que English toma elementos de la cultura de masas y de su cultura
natal, la norteamericana, para realizar un discurso contestatario. Muestra
de ello son las obras tituladas Football Guernica y Cowgirl
Guernica, en las que se toman dos estandartes de la cultura norteamericana
como son el rugby y la temática del Far West: a la vez
que sirven de base para la obra artística, el artista se rebela
cínicamente contra ellos, valiéndose del contexto sobreentendido,
implícito, que supone el Guernica original. Los elementos
en Football Guernica son aún muy similares a los de la
obra original; la transformación será más evidente
en Cowgirl Guernica, donde ni siquiera el número de figuras
coincide con el original y se juega más con la recepción
y la capacidad de evocación del espectador.
El proceso de crítica, análisis y deconstrucción de la sociedad capitalista por medio de la mirada irónica y siempre tomando como base el Guernica de Picasso alcanzará su cumbre en la composición Times Square, en la que Ron English toma el mayor número de emblemas culturales y representativos de las grandes multinacionales y corporaciones: Warner, Virgin, Mc. Donald’s, etc, entidades de alcance masivo que forman y modelan los modos culturales especialmente en la sociedad norteamericana. La fragmentación, en manos de Ron English se dará, no ya por el uso del cubismo o la presencia de cuerpos desmembrados, sino en la simbiosis un tanto siniestra de algunos de estos iconos, dando lugar a una imagen desconcertante y caótica, tanto como el panorama actual cultural norteamericano: Minney con las piernas de —quizá— Marilyn, un injerto de Piolín, Mickey y superhéroe... Sin embargo y si prestamos atención veremos que las figuras se corresponden una a una con las del Guernica original, desde la mujer con el candil en la mano (sustituida por Superman) hasta el toro (una grotesca mezcla del Demonio de Tazmania y Goddzilla). Sólo en el centro se ha introducido una figura nueva que preside el conjunto: como las demás, se compone de piezas inconexas entre sí: el cuerpo de Mickey (una vez más) que luce como cabeza el sello y firma particular de Ron English: dos peces abrazados y componiendo la única imagen armónica de la obra. Esta en definitiva capta el panorama apocalíptico y confuso de una sociedad en descomposición, el grotesco espectáculo posible por obra de las multinacionales.
En
todas estas obras el espectador y su recepción cobran una especial
relevancia. Vemos que el resultado y la reacción provocados, en
definitiva, no vienen a ser muy diferentes de los que fueran el propósito
a la hora de generar la obra picassiana. Ambas obras, la de English y
la de Picasso, suponen un acatamiento del arte como instrumento reivindicativo,
como herramienta de protesta, como único espacio en que es posible
la libertad, en una sociedad que la niega o la censura. Si bien el objeto
de la crítica se desplaza en la obra del pintor norteamericano
(obviamente, ya no es la España represora y franquista, sino la
sociedad norteamericana, materialista y consumista), el producto final
y su recepción causan el mismo impacto en el público: tanto
el Guernica de Picasso como las posteriores elaboraciones e interpretaciones
de English jamás dejarán impasible al ojo espectador. |
DAVID VELA
(Zaragoza,
España, 1967) Conocimos
a David Vela a través de sus ilustraciones para las greguerías
de don Ramón Gómez de la Serna que hizo para los de ACVF.
Y le preguntamos si era capaz de más. De mucho más. Indagando,
supimos que ha dedicado una tesis al dibujante Salvador Bartolozzi, uno
de los responsables de su admiración por la ilustración
gráfica. Supimos además que: |
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MASBEDO – HOUELLEBECQ
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Y sin embargo, seguir vivo. Permanecer en esta existencia donde la búsqueda
de la felicidad es una tarea que sólo sirve para convocar a sus fantasmas: la ansiedad, la frustración, el dolor y la angustia. Situar nuestros deseos en el espacio justo donde, al ir a atraparlos, desaparecen o nos destruyen. |
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| Si es verdad
que somos sobre todo cuerpo, que nuestra percepción en torno a
él es lo que determina el resto de nuestras convicciones, qué
sucede cuando cualquier acontecimiento de nuestras vidas (y, sobre todo,
el amor) nos hace caer en la cuenta de que ese cuerpo está prometido
a la extenuación y la muerte. Y, mientras tanto, vivir a solas
nuestra vida monocorde, igual, repetida, atroz. |
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| Tratar de
sortear esta evidencia por medio de la exacerbación erótica,
de la multiplicación de los placeres, del señuelo de la
comunicación o, simplemente, de la ternura, nos proporcionará
una isla, un momento de fugaz trascendencia, un reflejo de la añorada
unidad entre los seres. |
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Pero el previsible
camino de regreso sólo nos devolverá más miserables. Y, sin embargo, seguir vivo. Olvidar la armonía, la inocencia y la comunicación, a pesar de su punzante nostalgia. |
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| Dar nuestra
medida de hombres. Ser un Sísifo, si no feliz al menos lúcido.
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La
literatura de Michel Houellebecq y la obra videográfica de los
italianos Masbedo nos hablan al oído de cada uno de nosotros y
nos muestran a nuestros propios ojos. |
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